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BIOQUÍMICA DEL MÚSCULO
INTRODUCCIÓN
La comprensión de los eventos moleculares de la contracción
muscular yace en el modelo de deslizamiento de la contracción.
Este modelo se puede aplicar al músculo liso, esquelético,
cardiaco y otros tipos de actividad contráctil incluyendo
eventos quimicomecánicos como la locomoción de una célula
individual y la endocitosis mediada por receptores. Debido a que
la bioquímica de estos eventos es más clara para el músculo
esquelético, esta discusión se va a enfocar en el músculo
esquelético (aunque, cuando sea necesario, se señalará cuando
existan diferencias entre otros tipos de músculos). Las
características bioquímicas que diferencian las células de
respuesta rápida y respuesta lenta en el tejido muscular y las
bases bioquímicas de algunos estados patofisiológicos del
músculo, incluyendo tétano, fatiga y rigor mortis serán también
revisados.
El músculo esquelético comprende más o menos el 40% del peso
corporal del cuerpo humano y se constituye de células largas
multinucleadas y cilíndricas llamadas fibras musculares.
La membrana plasmática de las fibras musculares se denomina
sarcolema. Cada músculo está conformado por fajos de estas
fibras ó células integradas en una matriz de tejido conectivo
conocido como el endomisio. Los paquetes de fibras con el
endomisio están rodeadas de una vaina de tejido conectivo
fibroso denominada perimisio. Un fascículo incluye el perimisio
y todos sus contenidos. El músculo consiste de varios fascículos
albergados en una capa externa de tejido conectivo conocida como
la septa perimisial. El paso de la actividad contráctil de cada
fibra individual a un movimiento anatómico se da a través de
este sistema continuo de tejido conectivo y vainas que
ultimadamente se convergen para formar los tendones.
Dentro del sarcolema existe el sarcoplasma que contiene todos
los elementos subcelulares además de miofibrillas largas y
prominentes. Cada miofibrilla está constituida de varias
proteínas filamentosas contráctiles que pueden extenderse desde
un extremo de la célula al otro. Las miofibrillas son el
elemento más conspicuo en las miofibras esqueléticas y
constituyen alrededor del 60% de la proteína de las miofibras.
Una miofibrilla está compuesta de muchas unidades estructurales
conocidas como sarcómeras las cuales están organizadas de
manera continua de extremo a extremo. Las proteínas de unión
entre los sarcómeros forman la línea Z y por ende una sarcómera
se extiende a lo largo de una miofibrilla desde una línea Z
hasta la siguiente línea Z. Los sarcómeros están compuestos
principalmente de filamentos delgados de actina y filamentos
gruesos de miosina y representan la unidad funcional del
músculo. La acción contráctil del músculo esquelético resulta de
la coordinación entre la contracción y elongación de millones de
sarcómeras. La relación entre las proteínas musculares y los
músculos se describen a continuación:
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Organización de las Proteínas Contráctiles del
Músculo
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Filamentos Gruesos
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Compuestos de cientos de moléculas largas y
contráctiles de miosina organizadas en un complejo
de manera secuencial una junto a otra
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Filamentos Delgados
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Compuestos de arreglos lineares de cientos de
monómeros de actina globular organizados en forma de
hélice doble
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Sarcómera
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La unidad contráctil básica de la miofibrilla
compuesta principalmente de actina y miosina y
extendiéndose de una línea Z a otra en una
miofibrilla
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Miofibrilla
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Arreglos continuos de sarcómeras
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Miofibra
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Una célula muscular multinucleada que contiene todos
los organelos y varias miofibrillas
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Músculo
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Una serie de fibras musculares ordenadas
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Organización del Sarcómero

La organización de las proteínas contráctiles que conforman el
sarcómero es una característica clave del modelo de
deslizamiento de filamentos "sliding filament model". Cada
sarcómero está compuesto de cientos de agregados de proteínas
filamentosas cada una conocida como un miofilamento. Existen dos
clases de miofilamentos que se identifican en base a su diámetro
y composición protéica (ver imagen arriba). Los miofilamentos
gruesos son compuestos de cientos de moléculas de una proteína
fibrosa denominada miosina. Los miofilamentos delgados están
compuestos de dos polímeros lineales de una proteína globular
denominada actina organizados en forma de doble hélice. Los
filamentos gruesos y delgados también contienen proteínas
accesorias, descritas a continuación. Las proteínas de la línea
Z, incluyendo a la α-actinina, funcionan como una matriz o sitio
de unión para uno de los dos extremos de los filamentos
delgados, los cuales se extienden desde cada línea Z hacia el
centro del sarcómero. A menudo, las proteínas de la línea Z
aparecen de manera continua a través del ancho de la fibra
muscular y al parecer actúan para mantener las miofibrillas
organizadas dentro de una miofibra. El extremo distal de cada
filamento delgado está libre dentro del sarcoplasma y tiene a su
extremo una proteína conocida como β-actinina.
Como se puede observar en la imagen previa, existe otro agregado
de proteína en forma de disco, la línea M la cual está
localizada en el centro de los sarcómeros. Al igual que la
proteína de la línea Z, el agregado de la proteína de la línea M
actúa como una matriz en la cual se pueden integrar los
filamentos gruesos de miosina. Los filamentos gruesos se
extienden desde su punto de anclaje a ambos lados de la línea M
hacia las dos líneas Z que definen el sarcómero.
Dentro del sarcómero, los filamentos gruesos y delgados están
interdigitados de tal manera que en un corte transversal se
observan en una estructura hexagonal en la cual 6 filamentos
delgados están posicionados alrededor de cada filamento grueso.
Los filamentos gruesos también están organizados hexagonalmente
el uno de otro. Durante la contracción y la relajación, la
distancia entre las líneas Z varía, disminuyendo durante la
contracción e incrementando durante la relajación mientras que
la línea M, unida a los filamentos gruesos, permanece
centralmente posicionada dentro del sarcómero Los filamentos
gruesos y delgados mantienen su estructura lineal y extendida
excepto en situaciones extremas. Cambios en la longitud del
sarcómero se deben a que los filamentos delgados están siendo
deslizados a lo largo de los filamentos gruesos hacia la
dirección de la línea M.
Proteínas de los Miofilamentos
Las bases bioquímicas de la actividad muscular están
relacionadas a las propiedades enzimáticas y físicas de la
actina, la miosina y las proteínas accesorias que constituyen a
los filamentos gruesos y delgados. La siguiente sección resume
los componentes proteicos cruciales de los miofilamentos y sus
interacciones ATP-dependientes que resultan en la contracción
muscular.
Las proteínas de los filamentos gruesos y delgados pueden ser
clasificadas en actina, miosina y 6 proteínas accesorias. Las
proteínas accesorias son α-actinina, β-actinina, tropomiosina,
troponina, proteína C, y la proteína de la línea M. Las
moléculas de miosina solubles son proteínas largas, delgadas y
fibrosas con un peso molecular de alrededor de 500,000 Daltons.
Cada molécula está compuesta de 6 subunidades, 2 grandes cadenas
pesadas (HC) y 4 pequeñas cadenas livianas (LC). En una fibra
muscular las 2 grandes subunidades son idénticas, sin embargo
existen diferentes isoformas de cadenas pesadas en diferentes
tipos de fibras musculares. Las cadenas pesadas contienen un
dominio de hélice α (de 1,300 amino ácidos) en la C-terminal y
un dominio N-terminal, prominente y globular, de más o menos 800
amino ácidos. Los dos dominios α- helicales de las HC están
entrelazados de tal manera que forman una estructura
superhelicoidal rígida y larga con 2 cabezas globulares. Una
molécula completa de miosina también contiene 4 proteínas
relativamente pequeñas que están asociadas a las cabezas
globulares. Estas proteínas pequeñas de peso molecular entre
16,000 a 24,000 Daltons se conocen como cadenas livianas
alcalinas "alkali light chains" (LC1 o LC3) y cadenas livianas
DTNB (LC2). Cada molécula de miosina contiene 2 subunidades de
LC2, cada una asociada con un dominio globular de la CP. Cada
dominio globular también contiene una subunidad LC1 ó LC3 pero
las proporciones de LC1 y LC3 varían dependiendo si se trata de
músculo cardiaco, esquelético, embrionario o liso. Todas las
cadenas livianas se unen al Ca2+ con gran afinidad,
son fosforiladas por la cinasa de la cadena liviana de la
miosina “myosin light chain kinase” (MLCK) y generalmente
desempeñan un papel en la regulación de la actividad de la
ATPasa de la miosina y en su ensamblaje a filamentos gruesos.

Organización de los miofilamentos
En la molécula de miosina existen varios puntos funcionalmente
importantes, por ejemplo, cerca del punto medio de la región
superhelicoidal existe un sitio que se define por su
susceptibilidad a ser digerido por la tripsina. La tripsina
rompe a la miosina en 2 porciones: 1 contiene las cabezas
globulares y parte de la región superhelicoidal y la otra
consiste de la región superhelicoidal restante en la C-terminal.
La porción que contiene las cabezas globulares se conoce como
meromiosina pesada (MMP; peso molecular 350,000). El fragmento
que contiene la C-terminal se conoce como meromiosina liviana
(MML; peso molecular 125,000).
La importancia de este sitio susceptible a la actividad
proteolítica de la tripsina es que refleja una interrupción en
la estructura rígida superhelicoidal, lo cual permite a este
sitio servir de bisagra y además está involucrado en convertir
la energía química del ATP a eventos mecánicos tales como la
contracción y la relajación. Un segundo sitio de
importancia con susceptibilidad a la acción proteolítica de la
papaína también puede servir de bisagra. La papaína digiere este
sitio ubicado cerca de las cabezas globulares, dividiéndolo en 2
subfragmentos, conocidas como SF-1 (subfragmento 1). La porción
restante de la molécula, la porción superhelicoidal se conoce
como SF-2. La actividad de la ATPasa de la miosina está asociada
a la unidad SF-1.
Un filamento grueso está compuesto de aproximadamente 400
moléculas de miosina con 200 ubicadas a cada lado de la línea M.
Estas moléculas se mantienen ordenadas en paquetes gracias a la
proteína C (proteína de sujeción), las proteínas de la línea M y
las interacciones hidrofóbicas entre las moléculas de miosina.
En las porciones de MML es donde las moléculas de miosina se
encuentran más apretadamente empaquetadas.
En el sitio que sirve de bisagra, susceptible a la tripsina, la
meromiosina pesada se proyecta hacia fuera desde el filamento
grueso. Esta extensión de la meromiosina pesada hacia la porción
externa del filamento grueso ayuda a que las cabezas globulares
entren en proximidad con los filamentos delgados de actina, los
cuales están ubicados entre los filamentos gruesos. El evento
molecular que regula la contracción muscular es la unión de las
cabezas de la miosina a los filamentos delgados de actina,
seguido por un rápido cambio en la conformación de la miosina en
donde se encuentran los puntos de bisagra y se une la actina la
cual es finalmente deslizada hacia la línea M.
Organización de los Filamentos Finos de Actina
Los filamentos delgados están compuestos de varias subunidades
de la proteína globular G-actina (42 kD) y varias proteínas
accesorias. En los filamentos delgados, la G-actina es
polimerizada para formar largas hebras fibrosas conocidas como
F-actina. Un par de estas hebras lineales de F-actina se
enrollan para formar la estructura helicoidal que será un
filamento delgado.
Cada subunidad de G-actina tiene 1 sitio de unión para el
ADP/ATP el cual se presume que está involucrado en la
polimerización del filamento delgado. Una vez polimerizada, la
actina se recubre y el filamento delgado se estabiliza por una
proteína llamada β-actinina. Además de tener un sitio de unión
para nucleótidos, la molécula de G-actina tiene un sitio de
unión de alta afinidad para las cabezas globulares de la miosina.
En el músculo esquelético y el cardiaco las proteínas accesorias
del filamento delgado (descritas a continuación) físicamente
regulan la disponibilidad de este sitio para unirse a la miosina.
Por ende, las proteínas accesorias controlan la contracción.
Las principales proteínas accesorias del filamento delgado son
la tropomiosina y la troponina. La tropomiosina es un
heterodímero organizado en forma αβ helicoidal, largo y tubular
que recorre la longitud de 7 residuos de G-actina. A lo largo
del filamento delgado, un par de moléculas de tropomiosina están
asociadas a cada 7 pares de residuos de G-actina y 1 molécula de
tropomiosina por cada surco de la hélice de F-actina. En el
músculo relajado, cada molécula de tropomiosina recubre los
sitios de unión de la miosina de 7 residuos de G-actina, lo cual
previene la interacción entre la actina y la miosina y así se
mantiene el estado de relajación muscular. Para iniciar la
actividad contráctil, la troponina, la segunda molécula
accesoria de los filamentos delgados, debe activarse. La
troponina es un heterotrímero que está unida a un extremo de
cada molécula de tropomiosina y a la actina. Esta posición une
físicamente la tropomiosina a la actina.
Los cambios conformacionales en la troponina son los
responsables de movilizar a la tropomiosina para descubrir o
recubrir los sitios de unión de la miosina, ubicados en la
actina, y así regular la contracción muscular. Una de las
subunidades de la troponina, la troponina C (Tn-C) es una
proteína similar a la calmodulina que se une al calcio. Cuando
la Tn-C se une al calcio sufre un cambio conformacional que
mueve a la tropomiosina, dejando los sitios de unión de la
miosina descubiertos. Este evento permite que las cabezas de la
miosina interactúen con sus sitios de unión, ubicados en la
actina, y así acontece la actividad contráctil.
Los eventos de los filamentos delgados pueden ser resumidos de
la siguiente manera: antes de que haya la presencia de calcio
libre en el sarcoplasma, la tropomiosina recubre los sitios de
unión de la miosina ubicados en la actina. El calcio aparece en
el sarcoplasma y se une a los sitios de unión del calcio
ubicados en la Tn-C. Se dan cambios conformacionales en la
troponina lo cual mueve a la molécula de tropomiosina hacia el
surco entre la hélice de F-actina, lo cual descubre los sitios
de unión de la miosina en las subunidades de G-actina. Los
sitios de unión de la miosina ahora están expuestos y
disponibles para interactuar con las cabezas de miosina. El
retiro de calcio del sarcoplasma restablece los estados
conformacionales iniciales de la troponina y la tropomiosina lo
cual previene la interacción entre la actina y la miosina,
resultando en un estado de relajación.
La Miosina y la Fuerza de Contracción "Power Stroke"
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En reposo y cuando no existe una contracción muscular,
los sitios de unión de la miosina en la actina están
ocultos y la miosina se encuentra en un estado
conformacional de alta energía (M*), listas para entrar
en un ciclo contráctil. La energía de la hidrólisis del
ATP es usada para llevar a la miosina de un estado
conformacional de baja energía (M) a un estado de alta
energía, como se observa a continuación:
(M-ATP) <——> (M*-ADP-Pi)
Cuando el calcio en el citosol aumenta y los sitios de
unión de la miosina en la actina se hacen disponibles,
se forma un complejo actino miosina, seguido de la
disociación secuencial de Pi y ADP con la conversión de
miosina a su estado conformacional de baja energía.
Estos eventos están acompañados de la translocación
simultánea del filamento delgado hacia la línea M del
sarcómero. Estos últimos eventos (que se resumen en las
siguientes 2 ecuaciones) comprenden el power stroke del
ciclo contráctil. Nótese que la energía requerida para
el power stroke se deriva del ATP, a través de una
conversión de un cambio conformacional de baja energía
de miosina a un estado conformacional de alta energía.
Una analogía útil es que el ATP carga el gatillo de la
miosina y la formación del complejo actino miosina
dispara este gatillo, liberando la energía almacenada.
(M*-ADP-Pi) + A <——> (M*-ADP-A) + Pi
(M*-ADP-A) <——> (M-A) + ADP
Al final del power stroke, el complejo actino miosina se
mantiene intacto hasta que más ATP se haga disponible.
La unión del ATP a la miosina es una reacción muy
exergónica con el resultado de que el ATP desplaza a la
actina de las cabezas de la miosina, como se indica en
la siguiente ecuación. Por ende, se dice que el ATP se
requiere para la relajación muscular en la cual la
miosina se encuentra en su estado conformacional de alta
energía. Es importante notar que el producto final
(M-ATP) también es el primer sustrato para la primera
reacción (mostrada anteriormente), lo cual completa las
reacciones del ciclo contráctil.
(MA) + ATP <——> (M-ATP) + A
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Regulación del Calcio Sarcoplasmático
Los eventos que estimulan la actividad muscular al elevar el
calcio sarcoplasmático empiezan con una excitación neuronal en
la
unión neuromuscular.
La excitación induce despolarización local del sarcolema lo cual
se difunde a través del sistema de túbulos T y hacia el interior
de la miofibra. La despolarización del túbulo T se difunde al
retículo sarcoplasmático (SR), lo cual causa que se abran los
canales de calcio voltaje-dependientes localizados en las
membranas del SR. A este evento le sigue un movimiento rápido y
masivo de calcio desde las cisternas hasta el sarcoplasma el
cual se encuentra cerca de las miofibrillas. Las concentraciones
de calcio elevadas influyen en la subunidad Tn-C de la troponina
lo cual resulta en múltiples power strokes las cuales se siguen
dando siempre y cuando las concentraciones de calcio se
mantengan sobre 1 a 5 micromolares.
Relajación Muscular
Normalmente, cuando no hay actividad eléctrica en la unión
mioneural, la actividad contráctil se detiene y sobreviene un
estado de relajación. La membrana sarcoplasmática regresa a su
potencial en reposo (más o menos 60 mV más positivo afuera de la
célula), al igual que todo el sistema de túbulos T y la membrana
del SR. Subsecuentemente, el calcio sarcoplasmático regresa a la
cisterna del RS a través de una bomba de calcio ATP-dependiente,
la cual es una de las proteínas más importantes de la membrana
del RS. Por cada ATP hidrolizado, 2 iones de calcio son sacados
del sarcoplasma hasta que finalmente los niveles de calcio caen
a 0.1 micromolares ó 50 a 100 veces más bajos que el KD
necesario para que el calcio se pueda unir al Tn-C. La
superficie de la cisterna de la membrana del RS también contiene
cantidades altas de una glicoproteína conocida como
calsecuestrina. La calsecuestrina se une al calcio con gran
avidez lo cual disminuye las concentraciones de calcio en las
cisternas y así favoreciendo la acumulación de calcio. También
existen depósitos de calcio en la matriz mitocondrial ya que
ésta tiene una bomba de calcio la cual es impulsada por un
potencial quimiosmótico generado por el transporte de
electrones. Bajo condiciones aeróbicas, esta bomba usa la
energía del transporte de electrones para acumular calcio en la
matriz mitocondrial, en vez de sintetizar ATP.
Tetania y Rigor Mortis
La tetania es una condición de hipercontracción muscular que se
da después de un periodo prolongado de repetitiva estimulación
muscular el cual es causado por una depleción de ATP u otros
fosfatos de alta energía que ayudan a mantener los niveles de
ATP apropiados. Estos fosfatos de alta energía incluyen otros
nucleósidos trifosfatos (NTPs), creatina fosfato (CP) y ADP,
como están ilustradas en las 3 ecuaciones a continuación. Las
tres reacciones son realizadas por una difosfocinasa de
nucleósido, creatina cinasa y adenilato cinasa, respectivamente.
NTP + ADP ——> NDP + ATP
CP + ADP ——> Creatine +ATP
ADP + ADP ——> AMP + ATP
Debido a que la estimulación tetánica incrementa el calcio
sarcoplasmático y elimina el ATP, el resultado es un músculo
altamente contraído con calcio unido al Tn-C y sin ATP que
dirija el movimiento de calcio a la cisterna del RS o cause
desunión de los puentes de actina-miosina. Bajo estas
condiciones, la mitocondria va a preferentemente bombear el
calcio a la matriz mitocondrial lo cual removerá el calcio unido
al Tn-C, escondiendo ahora los sitios de unión de la miosina en
los filamentos delgados y permitiendo que el músculo asuma un
estado de flacidez. Sin embargo, la ausencia de ATP resulta en
la mantención de la miosina en su estado conformacional de baja
energía lo cual limitará la habilidad del músculo de generar
actividad contráctil. Al estar en este estado fisiológico, los
músculos se dicen que están fatigados.
En la muerte, todas las reacciones tienden hacia el equilibrio.
Uno de los primeros procesos que sucede es el equilibrio iónico
a través de todos los compartimentos del cuerpo como resultado
de la falta de energía que requieren las bombas de iones para
establecer y mantener una diferencia de concentraciones iónicas.
En el caso del músculo, este proceso resulta en el movimiento de
calcio desde las cisternas y del líquido extracelular hacia el
sarcoplasma, en donde eleva las concentraciones de calcio. El
calcio induce cambios conformacionales en el complejo
troponina-tropomiosina, lo cual expone los sitios de unión de la
miosina localizados en los filamentos delgados. Esto resulta en
una actividad contráctil incontrolada lo cual sólo agota todo el
suministro de ATP y todas o casi todas las moléculas de miosina
acaban formando parte de los complejos actina-miosina. El estado
rígido de los músculos que se desarrolla poco después de la
muerte se debe a este estado en donde existen muchos complejos
actina-miosina el cual también se conoce como rigor mortis.
Músculo Liso
Mientras que el modelo de deslizamiento de filamentos describe
apropiadamente el mecanismo básico de contracción muscular y se
puede aplicar a todos los tipos musculares, existen diferencias
significativas entre el músculo esquelético y el músculo liso.
Una apreciación de estas diferencias se basa en la observación
que aunque el músculo liso no precisa de troponina, su actividad
contráctil es regulada por niveles citoplasmáticos de calcio.
Este concepto se explicó cuando se descubrió una proteína que se
une al Ca2+/calmodulina (CaCM) conocida como
caldesmon, estaba involucrada en regular el movimiento de la
tropomiosina sobre la superficie del músculo liso; así
descubriendo y ocultando los sitios de unión de la miosina
localizados en los filamentos delgados. Posteriormente se
observó que la elevación de los niveles de calcio en el citosol
elevaban los niveles de CaCM la cual se unía al caldesmon y así
removiéndola de su localización en los filamentos delgados.
Concurrentemente, se observó que la tropomiosina cambia su
ubicación en los surcos helicoidales de la F-actina y la
actividad de la ATPasa del complejo actina-miosina es
estimulada. Cuando el calcio se agota, el complejo CaCM se
disocia y el caldesmón es liberado de su complejo con la
calmodulina y se reasocia con los filamentos delgados. La
actividad de la ATPasa del complejo actino miosina se inhibe. En
esencia, el caldesmon remplaza a la troponina como regulador de
la localización de la tropomiosina en los filamentos delgados.
Una segunda diferencia importante entre el músculo liso y
estriado es que el músculo liso contiene una subunidad llamada
cadena-P liviana en la cadena liviana de la miosina. La cadena-P
liviana existe en estados fosforilados y no fosforilados en el
cual el fosforilado se determina por la actividad de otra
proteína CaCM-dependiente conocida como cinasa de cadena liviana
de miosina (MLCK). En ausencia de la CaCM los músculos lisos no
proveen de actividad, la cinasa está inactiva y las cadenas-P
livianas no están fosforiladas. Niveles elevados de CaCM inducen
la actividad de MLCK, lo cual conduce a la fosforilación de las
cadenas-P livianas y el inicio de la contracción. La
fosforilación de las cadenas-P livianas y la eliminación de
caldesmon de los filamentos delgados son dos eventos requeridos
para la contracción del músculo liso. La regulación de esta vía
a través de la fosforilación de enzimas en el músculo liso está
ilustrada a continuación.
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Diagrama de actividades enzimáticas durante la
contracción del músculo liso. La elevación del
calcio en el músculo liso a 10-5M induce
la formación del complejo Ca2+-calmodulina
(CaCM) los cuales activan los filamentos delgados al
unirse al caldesmon (Cald) y liberando los sitios de
unión de miosina en los filamentos delgados. CaCM
también se une y activa a la cinasa de la cadena
liviana de la miosina (MLCK). La MLCK activa,
fosforila a la cadena-P liviana de la miosina lo
cual resulta en la activación de la actividad de la
ATPasa en las cabezas de la miosina. Al unirse la
epinefrina con receptores β-adrenérgicos incrementa
el cAMP, activa la proteína cinasa cAMP-dependiente
(PKA) la cual reduce la afinidad del MLCK por el
CaCM y modula la fuerza de contracción generada por
niveles de calcio elevados en el citosol.
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Músculos Rojos Oxidativos y Blancos Glucolíticos
Además de las transferencias del grupo fosforil, ya descritas en
las 3 ecuaciones previas, el ATP del músculo también se genera a
través de la glicólisis y fosforilación oxidativa. Los músculos
que dependen de la fosforilación oxidativa como fuente de ATP
requieren altos niveles de oxígeno. Para asegurar la
disponibilidad de oxigeno, estos músculos almacenan oxígeno como
oximioglobina. Músculos oxidativos con mioglobina son de color
rojo debido a su alta cantidad de mioglobina. Los músculos
glucolíticos no son tan ricos en mioglobina y por ende adoptan
una apariencia blanca. Estos músculos generalmente almacenan
glucógeno en grandes cantidades y generan la mayoría de su ATP a
través de
reacciones glucolíticas.
Una de las diferencias funcionales más grandes entre las células
musculares rojas y blancas es que las fibras blancas generan ATP
a través de una corta vía entre sustratos (por ejemplo, glucosa)
y la aparición de ATP, mientras que en el músculo rojo la vía
entre el sustrato (por ejemplo, glucosa) y el ATP constituye de
más pasos en la reacción (por ejemplo, glicólisis más
ciclo tricarboxílico
además del
transporte de electrones)
y corresponde a un proceso más largo. Consecuentemente, los
músculos esqueléticos de acción rápida son compuestos
predominantemente de fibras blancas glucolíticas mientras que
los músculos de acción lenta, tales como los que mantienen el
tono, generalmente son rojos y oxidativos.
Michael W. King, Ph.D / IU School of Medicine / miking at
iupui.edu
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