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PRINCIPIOS PARA EL
ENTRENAMIENTO CON RESISTENCIAS
RESEÑA
Se define la terminología asociada con la acción muscular (e.g.,
acción muscular, contracción muscular, contracción dinámica,
isotónico, contracción muscular concéntrica, contracción
muscular escéntrica, contracción muscular isométrica,
isocinética, pliométrico, y ciclo de estiramiemto-acortamiento)
y con la planificación y diseño de programas dirigidos al
desarrollo de la fortaleza y tolerancia muscular (e.g.,
capacidad muscular, fortaleza muscular, tolerancia muscular, y
fuerza). En adición, se describen los principios de
entrenamiento que rigen los programas con resistencias dirigidos
al desarrollo de la fortaleza muscular (e.g., sobrecarga,
adaptación, progresión, especificidad, individualidad,
variabilidad, mantenimiento, retrogresión/plato/reversibilidad,
volumen, intensidad) así como sus variables agudas (tipo de
ejercicio, orden de los ejercicios, intensidad, períodos de
reposo, y número de series). Además, se describen los métodos
actuales disponibles para el desarrollo de la fortaleza muscular
con fines de mantener una buena salud (acondicionamiento
general), rehabilitación (enfoque clínico, e.g., personas con
lesiones musculoesqueléticas), fisiculturismo, levantamiento
Olímpico, y como parte del sistema de entrenamiento que incluyen
diferentes deportes competitivos (dirigido hacia los atletas).
Finalmente se explicará la planificación y diseño del programa
para el desarrollo de la fortaleza muscular, enfatizando la
periodización del entrenamiento.
Autor: Edgar Lopategui
CONSIDERACIONES PRELIMINARES
Vivimos en una epoca en la cual los programas para desarrollar
la fortaleza/tolerancia y potencia muscular mediante las pesas u
otros tipos de resistencias o equipo ha obtenido una gran
popularidad, tanto a nivel recreativo, competitivo como para la
rehabilitación de lesiones musculoesqueléticas. Esto es
evidenciado por el desarrollo de un gran número de gimnasios
privados y públicos que poseen salones de pesas. Para poder
diseñar efectivamente y de forma segura un programa con
resistencias/pesas con miras para desarrollar la
fortaleza/hipertrofia, potencia y/o tolerancia muscular es
requerido seguir unos delineamientos y principios que rigen el
entrenamiento con resistencias, tanto como para la población
general que deseen mejorar su nivel de aptitud muscular como
para los atletas, los cuales necesitan periodizar
su entrenamiento,i.e., dividir en fases y ciclos el plan anual
para la preparación de la(s) competencia(s). En adición, es
imperante que todo gimnasio que posea equipo con
pesas/resistencias debe emplear personal capacitado y, si es
posible, certificado en el área de entrenamiento con
resistencias (e.g., la especialización en
Certified Strength and
Conditioning Specialist [CSCS]
y la NSCA-Certified Personal Trainer
(NSCA-CPT)que
ofrece la "National Strength and
Conditioning Association",
entre otras asociaciones/organizaciones que también certifican).
Los programas de
entrenamiento con resistencias/pesas pueden ir orientado hacia
diversos fines, desde un énfasis preventivo/para la salud hasta
un enfoque terapeútico (tratamiento de lessiones
musculoesqueléticas/tendinosas y de enfermedades crónicas o
incapacitantes (DiNubile, 1991; President's Council on Physical
Fitness and Sports, 1996; Stone & Kroll, 1986, pp. 29-31). La
población general (incluye ambos sexos) se involucra
en estos programas para mejorar y mantener su aptitud física,
particularmente aquel componente relacionado con la salud que
desarrolla la fortaleza y tolerancia muscular. En
un mayor o menor grado, todos los deportes en los cuales
compiten los atletas requieren que se desarrolle
el componente de la fortaleza muscular. En estos competidores,
los programas con resistencias dirigidos a desarrollar la
fortaleza muscular pueden ayudar a mejorar la ejecutoria
deportiva y a prevenir lesiones vinculadas con la práctica de su
deporte (Fleck & Falkel, 1986; Stone & Kroll, 1986, p. 30).
Otros deportes requieren un programa más riguroso para el
desarrollo de la fortaleza muscular. En esta categoría se
encuentran los levantadores de pesas Olímpicas y
los fisiculturistas; no obstante, este último
grupo de competidores enfatiza particularmente una hipertrofia
(aumento en tamaño) masiva de la musculatura combinado con el
desarrollo de músculos bien definidos, proporcionados y en
armonía con todo el cuerpo. En la actualidad, estos programas
son también muy populares en ciertas poblaciones especiales,
tales como niños prepúberes, envejecientes, y personas con
diversas condiciones médicas (e.g., osteoporosis, obesidad,
problemas en la espalda baja y otros problemas de postura/malalineamientos,
problemas cardiovasculares o con un alto perfil de factores de
riesgo para cardiopatías coronarias (enfermedades en las
arterias coronarias del corazón), y disturbios psicológicos/distrés
(DiNubile, 1991). Finalmente, tenemos que los programas para el
desarrollo de la fortaleza y tolerancia muscular pueden formar
parte de una rutina de entrenamiento para la
rehabilitación de lesiones atléticas (Dillingham, 1987;
Grimby, 1985).
Antes de comenzar un programa de entrenamiento que utilicen
resistencias externas (e.g., pesas) para el desarrolllo
muscular, se debe reflexionar en las siguientes preguntas: ¿que
factores debemos considerar antes de comenzar un programa para
el desarrollo de la fortaleza, potencia y/o tolerancia
muscular?, ¿cuáles son los principios de entrenamiento que rigen
este programa?, ¿que factores afectan el desarrollo de la
fortaleza, tolerancia y potencia muscular?, ¿cuales son los
métodos actuales de entrenamiento para el desarrollo de la
fortaleza, tolerancia y potencia muscular?, y ¿cual representa
el mejor diseño de entrenamiento para estos propósitos?. Esta
última pregunta es un poco dificil de contestar, puesto que
dependerá de diversas variables (e.g, metas y necesidades
particulares, edad del participante, capacidades
genéticas/diferencias individuales, nivel inicial de aptitud
física/entrenamiento del individuo, estado de salud
actual/condiciones patológicas que posee, tipo de deporte en el
cual compite, duración y frecuencia del entrenamiento, entre
otras) (Fleck & Kraemer, 1997, pp. 83-91; Kraemer & Baechle,
1989; Kraemer & Fleck, 1988; Kraemer & Koziris, 1993; Wrathen &
Roll, 1994). No obstante, estas preguntas y otras más tratarán
de ser contestadas en este trabajo.
PROCESOS EVALUATIVOS PRELIMINARES Y
ESTABLECIMIENTO DE LAS METAS/OBJETIVOS DEL PARTICIPANTE
Previo a ingresar a cualquier tipo de programa de entrenamiento
con resistencias es muy importante someterse a un examen de
salud/médico y evaluar la fortaleza/tolerancia y potencia
muscular del participante/atleta (véase Tabla 1). El propósito
de estas pruebas es asegurar de que no se encuentre presente
ninguna contraindicación al ejercicio, de manera que los
ejercicios se efectúen de forma segura, sin peligro para la
salud del individuo. Además, es requerido determinar las
necesidades individuales del participante y del deporte que
practica, a nivel recreativo o competitivo (Fleck & Kraemer,
1997, pp. 83-91; Kraemer & Baechle, 1989; Kraemer & Fleck, 1988;
Kraemer & Koziris, 1993; Wrathen & Roll, 1994).
Examen Médico
El médico debe de llevar a cabo un examen físico
completo del participante, incluyendo la función
cardiorespiratoria y neuromuscular. Si el médico encuentra algún
problema relacionado con la capacidad funcional para el
ejercicio del potencial participante (e.g., deficiencias en las
funciones cardiovasculares y musculoesqueléticas), se sugiere
efectuar pruebas de laboratorio más específicas (e.g., prueba
ergométrica progresiva de tolerancia cardiorespiratoria y/o
evaluación de función/fortaleza muscular vía dinamometría) (Kraemer
& Fleck, 1988). Si la persona evaluada muestra algún tipo de
condición/anormalidad ortopédica y/o postural, pobre
flexibilidad, y problemas en el balance de la fortaleza muscular
entre agonistas y antagonistas, se recomienda que el programa
con resistencias se enfoque hacia la rehabilitación/tratamiento
de estas condiciones, de manera que se puedan corregir estas
deficiencias musculoesqueléticas (Kraemer & Fleck, 1988).
Evaluación de la Fortaleza y Potencia Muscular
¿Porqué medir fortaleza y potencia muscular?. Como habíamos
mencionado previamente, estas pruebas son de vital importancia
antes de la implementación de un programa con resistencias,
puesto que nos provee las bases iniciales para diseñar el
programa de entrenamiento de fortaleza muscular, y sirve para
determinar la progresión del entrenamiento. En este último caso,
se requieren evaluaciones regulares durante el transcurso del
período de entrenamiento con resistencias, de manera que se
actualicen las variables agudas utilizadas para diseñar la
prescripción de ejercicio (Kraemer, 1995, p. 117). En adición,
la evaluación de la fortaleza muscular nos sirve para crear un
perfil de los atletas, el cual servirá para modificar, según sea
el caso, el entrenamiento del atleta y concentrarse en mejorar
las debilidades de éstos (Sale, 1991). Más aún, la evaluación
periódica de la fortaleza muscular durante los ciclos de
entrenamiento del atleta podrá ayudar a vigilar/observar el
progreso de la rehabilitación de las lesiones deportivas (Sale,
1991). Comunmente,
la fortaleza y potencia muscular se determina mediante uno de
los siguientes cuatro métodos (Baltzopoulos & Brodie, 1989;
Bosco, 1994; González & Gorostiaga, 1995, pp. 246-283; Kraemer &
Fry 1995, pp. 115-138; Kraemer & Koziris, 1993; Moffatt &
Cucuzzo, 1993; Perrin, 1993, p. 6; Sale, 1991), a saber:
1) Levantamiento de pesas. La valoración de la
fortaleza muscular mediante el levantamiento de pesas comunmente
se determina mediante el peso máximo que pueda ser levantado
durante un solo intento (comunmente conocido como una repetición
máxima, o 1-RM). Estas pruebas pueden utilizar pesas libres
(e.g., barras de pesas ["barbells"], mancuernas ["dumbells"], y
pesas de levantamiento Olímpico) o diversas máquinas
comercialmente disponibles (e.g., máquinas multi-estaciones
Universales). Además, se pueden efectuar ciertos ejercicios
específicos de calistenia (e.g., contar el número de
repeticiones que puede realizar un ejercicio específico, tales
como las largartijas y dominadas). La calistenia representa una
variante para el levantamiento de pesas/resistencias, en la cual
se utiliza la masa corporal (peso del cuerpo) como la
resistencia ha ser levantada (Kraemer & Fry, 1995). La potencia
puede ser evaluada mediante el levantamiento de pesas, en las
cuales se determina la distancia y duración del peso levantado.
2)
Valoración isométrica. Esta medida evaluativa determina
el potencial máximo del músculo para producir fuerza estática.
La fortaleza isométrica se mide en términos de fuerza pico o
torque producido mediante una contracción isométrica máxima
voluntaria. Los equipos utilizados para estas pruebas consisten
de dinamómetros disponibles comercialmente, o aquellos
construídos localmente. Los primeros dinamómetros cuantificaban
la fortaleza isométrica de tracción mediante una cable (conocido
como tensiometría o medidor de tensión) (Bosco,
1994, p. 13; Mathews, 1978, p. 91). Estos dinamómetros
determinan la fortaleza isométrica de los músculos esqueléticos
en articulaciones aisladas (Kraemar & Fry, 1995). Otros tipos de
dinamómetros isométricos comunes consisten en la evaluación de
la cadera (pierna) y espalda (Mathews, 1978, p. 91; Kraemer &
Fry, 1995). Son muy populares las mediciones de la fortaleza
isométrica en la mano (dinamómetro de mano, el cual mide la
fortaleza prehensora).
3) Pruebas isocinéticas. Para poder realizar estas
pruebas se requieren ciertos equipos especiales, conocidos como
dinamómetros isocinéticos. En estas máquinas se aplica
una velocidad constante concéntrica y eccéntrica a través del
movimiento articular. La resistencia que se produce en estos
aparatos es el resultado de una "acomodación" de la
fuerza o torque muscular aplicada en contra del mecanismo
de resistencia a través del arco de movimiento de la
coyuntura (Baltzopoulos & Brodie, 1989; Osternig, 1986). Durante
las evaluaciones isocinéticas, la aplicación de la fuerza
aplicada por el sujeto al aparato isocinético provoca que la
resistencia resultante del dinamómetro corresponda de forma
equitativa/uniforme a la accción muscular efectuada a lo largo
de la gama completa del recorrido angular de la articulación, de
manera que se provea una carga óptima de los músculos
esqueléticos en condiciones dinámicas. Esto quiere decir que la
resistencia creada durante la valoración isocinética equivale
proporcionalmente a la fuerza muscular que se ejerce contra el
sistema, de suerte que la carga muscular sea máxima en aquellos
puntos donde la ventaja mecánica del sistema de palanca
de la extremidad sea también máxima (i.e., en todos los puntos a
través del arco de movimiento) (Baltzopoulos & Brodie,
1989; Perrin, D., 1993, p. 6; Osternig, 1986). La mayoría de los
dinamómetros isocinéticos tienen la capacidad de evaluar el
torque, trabajo, y potencia que producen las contracciones de
los músculos esqueléticos a diferentes velocidades contantes que
dispone el dinamómetro (Baltzopoulos & Brodie, 1989; Perrin,
1993, p. 6; Sale, 1991). Finalmente, se han propuesto ciertas
ventajas de las pruebas realizadas mediante dinamómetros
isocinéticos, a saber: (1) son más seguras en comparación con
otros tipos de pruebas de valoración muscular, (2) se provee una
resistencia acomodativa (el grupo muscular se ejercita a su
potencial máximo a través de todo el arco de movimiento de la
articulación), y (3) se facilita el análisis de la fuerza
muscular (Osternig, 1986; Perrin, 1993, p. 6).
4) Pruebas isotónicas. Literalmente, el término
isotónico significa la aplicación de una tensión (fuerza o
torque) constante. Desde el punto de vista biomecánico, dicha
tensión constante no se produce durante el levantamiento de las
resistancias/pesos a través del arco de movimiento. No obstante,
los modernos dinamómetros isotónicos disponibles comercialmente
proveen una aceleración del movimiento durante la cual se
controla la fuerza/torque. En estos sistemas, la valoración
isotónica permite determinar la aceleración, velocidad pico,
trabajo, y potencia efectuadas a diversas cargas
pre-establecidas (fuerza o torque) (Sale, 1991).
5) Valoracón del ciclo de estiramiento-acortamiento.
En un gran número de disciplinas deportivas (e.g., eventos de
saltos, lanzamientos en atletismo, las salidas y virajes en
natación, entre otros) los músculos esqueléticos trabajan
mediante una carga de preestiramiento. Esto implica que sus
movimientos consisten de una contracción negativa (eccéntrica)
seguida inmediátamente de una acción musculoesquelética positiva
(contracción concéntrica). Debido a esta naturaleza de los
deportes, es muy recomendable evaluar los sistemas de
estiramiento-acortamientos en los atletas (Bosco, 1994, p. 14;
Sale, 1991). Se ha sugerido que durante este período de
estiramiento activo (trabajo eccéntrico) de los músculos
esqueléticos se almacena cierta cantidad de energía en los
elementos elásticos de éstos; esto representa una energía
potencial que podrá ser re-utilizada en forma de trabajo
mecánico cuando inmediátamente a la contracción eccéntrica le
sigue una activación concéntrica (Bosco, 1994, p. 14; Bosco,
Ito, Komi, Luhtanen, Rahkila, Rusko & Viitasalo, 1982; Bosco,
Tihayi, Komi, Fekete & Apor, 1982; Thys, Faraggiana & Margaria,
1972; Cavagna, 1977; Cavagna, Dusman & Margaria, 1968). Este
retorno potencial energético acumulado durante la fase
eccéntrica se conoce como utilización de la energía elástica
almacenada (Anderson & Pandy, 1993; Komi & Bosco, 1978).
Tradicionalmente, se han utilizados plataformas de fuerza
para determinar la fuerza, trabajo, y potencia producido durante
una prueba de salto (Bosco, 1994, pp. 14, 26; Sale, 1991). Más
recientemente, se ha diseñado una prueba sencilla y
relativamente económica para evaluar el ciclo de
estiramiento-acortamiento, conocida como Ergojump de
Bosco (Bosco, 1994, pp. 29-34; Bosco, Luhtanen, & Komi, 1983;
Komi & Bosco, 1978; González & Gorostiaga, 1995, pp. 266-283).
El instrumento consiste de una plataforma (semejante a un
alfombra) conductiva (o capacitiva) conectada a un sistema de
cronometraje electrónico/digital (microprocesador). El
cronómetro se activa con los pies del sujeto. Por ejemplo, para
determinar el tiempo de vuelo durante la ejecución de un salto,
el sujeto se coloca con mucho cuidado en la plataforma
capacitiva; ésta se activa automáticamente por el sujeto en el
momento del despegue (salto, abre el circuito), y en el momento
del aterrizaje (cuando el pie haga contacto con la plataforma,
cierra el circuito). Se asume que el despeque y aterrizaje del
salto se ejecuta en el mismo lugar de la plataforma (Bosco,
1994, p. 30; Bosco, Luhtanen & Komi, 1983). Este sistema permite
calcular tiempo de vuelo, altura (h) del salto, el tiempo de
trabajo (tiempo de contacto con el suelo), tiempo de contacto,
potencia mecánica (expresada en vatios/kg), trabajo positivo
(concéntrico) y negativo (eccéntrico), por ciento de tipos de
fibras musculoesqueléticas activadas (aquellas de contracción
rápida vesus las de contracción lenta), entre otras
variables (Bosco, 1994, p. 30; Bosco, Komi, Tihanyi, Fekete, &
Apor, 1982). Una variable importante que mide esta prueba de
Bosco es la utilización de la energía elástica almacenada.
Esto se determina restando la diferencia entre el salto de
contramovimiento ("counter movement jump", CMJ,
siglas en inglés) y el salto encuclillado ("squat jump",
SJ, siglas en inglés) (Komi & Bosco, 1978). El salto
encuclillado representa un salto vertical que comienza desde una
posición encuclillada (rodillas flexionadas a 90). Este brinco
involucra solamente la contracción concéntrica de los extensores
de la rodillas y tobillos. El salto de contramovimiento comienza
desde una postura de pie/erecta. Entonces, de forma contínua y
uniforme, el sujeto se encuclilla hasta 90 y luego salta (sin
pausa), extendiendo las articulaciones de la rodilla y tobillo.
Este brinco se realiza con la ayuda del ciclo de
estiramiento-acortamiento (secuencia eccéntrica-concéntrica).
Durante ambos brincos, los brazos se mantienen en la cintura con
el fin de minimizar su posible contribución al brinco, y el
tronco permanece erecto (Anderson & Pandy, 1993; Bosco, 1994,
pp. 39-41, 88-90; Komi, 1984).
6) Instrumentos computadorizados. En esta
categoría se encuentran los dinamómetros isotónicos
computadorizados. Utilizando las máquinas isotónicas
comunes, se puede aplicar un dispositivo electrónico que
determine el tiempo y distancia recorrida durante la contracción
del grupo muscular evaluado. Como resultado, es posible medir la
velocidad, aceleración, fortaleza, potencia y desplazamiento de
la carga desplazada durante la ejecución del movimiento en la
máquina (Bosco, 1994, p. 19).
Determinando las Metas y Objetivos del Programa
En términos generales, un programa para el desarrollo muscular
utilizando resistencias/pesas debe perseguir las siguientes
metas (Kraemer & Fleck, 1988):
1) Desarrollo o mantenimiento de la fortaleza muscular.
2) Hipertrofia muscular.
3) Cambios en la composición corporal (e.g., reducir el por
ciento de grasa).
4) Mejorar la tolerancia muscular local.
5) Desarrollo de la potencia muscular.
Análisis de las Necesidades de Entrenamiento
Como habíamos mencionado, antes de implementar el programa de
resistencias, se recomienda que se lleve a cabo un análisis de
las necesidades particulares de cada participante potencial
(Fleck & Kraemer, 1997, pp. 83-91; Kraemer & Baechle, 1989;
Kraemer & Fleck, 1988; Kraemer & Koziris, 1993; Wrathen & Roll,
1994). Estas metas pueden ser modificadas o cambiadas conforme
progrese el programa de entrenamiento con resistencias. El
análisis deberá de evaluar las siguientes áreas:
1) Grupos musculares principales (y los ángulos
específicos) que necesitan ser
desarrollados:
Esto requiere un análisis cinesiológico cinemático cualitativo,
incluyendo movimientos
articulares involucrados, músculos motores primarios y
auxiliares, tipos de contracciones
musculares que se llevan a cabo, entre otras consideraciones.
Además, se deben examinar
las posibles regiones de lesiones. Por lo regular, este proceso
se puede llevar a cabo
mediante la filmación a cámara lenta en video cinta de la
destreza. Este video puede
digitalizarse para luego analizar sus componentes cinemáticos y
cinéticos. Existe hoy en día
diversos programas computadorizados relativamente poco costosos
que realizan este
análisis biomecánico. El próximo paso será diseñar un programa
con resistencias que
enfaticen el entrenamiento de estos grupos musculares
principales (y ángulos
articulares específicos) activados durante la destreza
competitiva en la cual participa el
atleta. Si el objetivo es mejorar en términos generales la
aptitud física del individuo,
entonces se recomienda entrenar todos los músculos principales
del cuerpo (Fleck &
Kraemer, 1997, pp. 88-90).
2) Método de entrenamiento a ser implementado:
Este análisis debe considerar el tipo de acción muscular que
habrá de utilizar el participante
durante el programa (véase Tabla 2), e incluye los ejercicios
dinámicos (concéntricos y
eccéntricos), isométricos (estáticos), de resistencia variable,
isocinéticos (acomodativos o
de velocidad constante) y pliométricos (o ciclos de
estiramiento-acortamiento). Una vez
más, la decisión final se deriva del análisis cinesiológico
cualitativo de la destreza.
3) Sistema energético predominante (característico del
deporte que practica elatleta)
que deberá ser enfatizado durante este programa de
entrenamiento:
La mayoría de los deportes, en un mayor o menor grado, emplean
todas las vías
energéticas disponibles (Bowers & Fox, 1992. pp. 40-49). Las
fuentes energéticas pueden
derivarse de los procesos aeróbicos y anaeróbicos.
La vía anaeróbica se conoce tambien
como el sistema de oxígeno (abarca procesos oxidativos).
Por otro lado, la producción
anaeróbica de energía implica procesos no-oxidativo (sin
oxígeno). El metabolismo
anaeróbico se puede dividir en dos sistemas (Foss & Keteyian,
1998. pp. 20-26). El
primero se conoce como el sistema de adenosina de trisfosfato y
fosfocreatina (ATP-FC, ó
fosfágeno), el cual dispone de un suministro rápido de ATP. El
segundo proceso anaeróbico
contempla al sistema de ácido láctico o
glucólisis anaeróbica (sistema glucolítico), el cual
abarca deportes que se llevan a cabo dentro de 1 a 3 minutos.
Ambos sistemas poveen
energía en la ausencia de oxígeno. Pero la pregunta es,
entonces, ¿cual es el sistema
energético que se debe enfatizar durante el programa de
entrenamiento con resistencias?. La
realidad es que el sistema de ATP-FC y de ácido láctico son los
que particularmente son
activados en estos programas, de manera que el entrenamiento
debe de girar alrededor de
estos procesos de naturaleza anaeróbica (Fleck & Kraemer, 1997,
p. 91).
4) Principales lugares anatómicos que se deben considerar
para la prevención de
lesiones:
El diseño del programa de entrenamiento con resistencias debe
contemplar fortalecer
aquellas regiones musculares y articulares más propensas a
traumas. Además, para aquellos
atletas que han sufrido lesiones específicas musculoesqueléticas
y tendinosas, es imperante
que planifiquen su entrenamiento con resistencias en torno a
éstas áreas previamente
afectadas. La palabra clave es prevención. Este proceso
eventualmente tendrá resultados
positivos en la ejecutoria deportiva del atleta.
Tabla 1
Pasos Preliminares a Seguir para el Diseño de un Programa con
Resistencias
|
» Evaluación médica:
• Examen físico:
-
Sistema cardiorespiratorio -
Sistema óseo-articular
- Sistema neuromuscular
• Historial médico/de salud:
- Condiciones/enfermedades previas y actuales
-
Análisis de los estilos de vida
• Pruebas de la laboratorio:
- Procedimientos ergométricos de tolerancia (pruebas
de esfuerzo)
- Evaluación de la función muscular
- Pruebas de flexibilidad/determinación del arco de
movimiento » Evaluación de la fortaleza
muscular: • Levantamuento de
pesas (1-RM, pesas libres, máquinas, calistenia)
• Isométricas (dinamometría,
tensiómetría) •
Isocinéticas (dinamometría)
• Isotónicas • Ciclo de
estiramiento-acortamiento •
Instrumentos computadorizados » Determinar
las metas y objetivos del programa con resistencias:
• Metas del programa:
-
Desarrollo o mantenimiento de la fortaleza, potencia y/o
tolerancia muscular
- Hipertrofia muscular
- Cambios en la composición corporal (porciento de
grasa, tejido magro, masa muscular) »
Análisis de necesidades:
• Especificidad del movimiento (grupos musculares,
ángulos articulares, velocidad angular de la
articulación, tipo de resistencia, acción muscular)
• Método de entrenamiento a ser
implementado (tipo de contracción)
• Sistema energético específico:
- Anaeróbico (ATP-FC, sistema glucolítico)
- Aeróbico (sistema de transporte de oxígeno)
• Prevención traumas regiones
específicas:
- Areas vulnerables a lesiones (prehabilitación)
-
Enfatizar fortalecer secciones anatómicas previamente
lesionados
|
NOTA.
Adaptado de Designing Resistance Training Programs
(2nd ed., pp. 88-91), por S. J. Fleck, & W. J. Kraemer, 1997,
Champaign, Illinois: Human Kinetics Publishers. Derechos
reservados 1997 por Steven J. Fleck and William J. Kraemer;
"Resistance training: Exercise prescription (part 4 of 4)," por
W. J. Kraemer, & S. J. Fleck, 1988, The Physician and
Sportmedicine, 16(6), p. 70.
Una vez se establezca el análisis de necesidades, se podrá
entonces diseñar e implementar el programa de entrenamiento con
resistencias. Ahora se podrá determinar las siguientes variables
agudas del programa de resistencias/pesas (véase Figura 4):
1) Los tipos de ejercicio que habrán de ser utilizados en el
programa.
2) El ordén de estos ejercicios en el cual serán practicados.
3) El número de series para cada ejercicio.
4) Los períodos de reposo entre las series, entre los ejercicio,
y entre las sesiones de
entrenamiento.
5) La resistencia o carga a ser utilizada (esto determina la
intensidad del ejercicio).
DEFINICIONES BÁSICAS
Para poder aplicar programas efectivos de entrenamientos con
resistencias dirigidos al desarrollo de la fortaleza, tolerancia
y potencia muscular, es necesario entender y estandarizar
ciertos conceptos utilizados en el diseño de estos sistemas de
acondicionamiento. La literatura científica disponible ha
tratado de estandarizar esta terminología (Kent, 1994, pp.
138-140, 148, 236-237, 288-291, 339, 350, 373, 427-429, 471,
485; Knuttgen y Kraemer, 1987; Knuttgen & Komi, 1992).
A continuación se describen algunos conceptos neuromusculares
relacionados con la aptitud muscular (véase Tabla 2). La suma de
la fortaleza, potencia y tolerancia muscular se refiere a la
capacidad muscular. La tolerancia muscular
es la habilidad del sistema neuromuecular para ejecutar
repetidas contracciones dinámicas e isocinéticas, o para
sostener una contracción isométrica contra una resistencia
moderada durante un período de tiempo prolongado (Kent, 1994, p.
291). El concepto fuerza puede ser definido como
aquello que tiende a cambiar el estado de reposo o movimiento de
un músculo; también describe aquello que genera el músculo
cuando se encuentra en un estadop de contracción, Kent, 1994, p.
174; Knuttgen & Kraemer, 1987).
¿Que significa fortaleza muscular?. La habilidad
que posee un músculo o grupo muscular para generar/aplicar una
fuerza máxima contra una resistencia dada y a una velocidad
específica se conoce como fortaleza muscular
(Kent, 1994, p. 291, 427; Knuttgen y Kraemer, 1987; Knuttgen &
Komi, 1992). Se necesita fortaleza muscular cada vez que ocurre
una contracción muscular. La fortaleza muscular se desarrolla a
través de una variedad de ejercicios específicos y máquinas
especiales, tales como el entrenamiento con pesas, el
entrenamiento con resistencias progresivo, calistenia
(ejercicios utilizando el cuerpo como resistencia), ejercicios
pliométricos, entrenamiento en circuito, entre otros (Kent,
1994, p. 227). Algunos atletas producen un tipo de fuerza
ejecutada rapidamente. En estas circuntancias se produce
potencia (Potencia = Trabajo/Tiempo). Potencia
muscular representa la capacidad que posee un músculo o
grupo muscular para ejercer una fuerza máxima en el período de
tiempo más corto posible (Kent, 1994, p. 291). Aquellos deportes
de naturaleza explosiva que generan potencia son, por ejemplo:
los lanzamientos en atletismo, levantamiento de pesas Olímpicas,
entre otros.
Tabla 2
Conceptos Neuromusculares
Relacionados con la Aptitud Muscular
|
CONCEPTO/TÉRMINO
|
DESCRIPCIÓN
|
|
Capacidad Muscular
|
La suma de la fortaleza, potencia y tolerancia muscular
|
|
Fortaleza Muscular
|
La fuerza máxima que puede generar un músculo o grupo
muscular a una velocidad específica
|
|
Potencia Muscular
|
La habilidad para realizar una fuerza muscular máxima
durante un período de tiempo corto
|
|
Tolerancia Mucular
|
El límite de tiempo de la habilidad de una persona para
mantener una fuerza isométrica o un nivel de potencia
que involucre combinaciones de contracciones musculares
concéntricas y/o eccéntricas
|
|
Fuerza
|
Aquello que cambia o tiende a cambiar el estado de
reposo o movimiento de la materia. Aquello que genera el
músculo cuando se encuentra en un estado de contracción
|
NOTA.
Adaptado de: "Terminology and measurement in exercise
performance," por H. G. Knuttgen, & W. J. Kraemer, 1987,
Journal of Applied Sport Science Research, 1(10), pp.
1-10.
Otros autores (particularmente Europeos) han clasificado la
fortaleza muscular desde otro punto de vista (véase Tabla 3, y
Figura 1) (Balk, 1994, pp. 18-19; Barrios & Ranzola, 1998, pp
16; Dick, 1993, pp. 255-258; Grosser, Starishka & Zimmermann,
1988, pp. 62-63; Hartman & Tünnemann, 1993; Manno, 1991, p. 132;
Pila, 1998, pp. 56-57; Poliquin & Patterson, 1989). En primera
instancia, se descrbe la fortaleza interna, la
cual representa aquella fuerza que resulta de una contracción
muscular (fuerza de tracción muscular) transmitida al exterior
mediante el sistema de palancas provistas por el esqueleto.
Aquella fortaleza que se produce como resultado de fuerzas de
resistencias/cargas (e.g., la fuerza generada en contra del
atleta por un adversario), fuerzas gravitacionales (e.g., el
peso del propio atleta o el de un implemento deportivo), y las
fuerzas de fricción, se conoce como fuerza externa.
La fortaleza máxima se ha descrito como la mayor
fuerza (tensión) posible que puede desarrollar un grupo muscular
(o sistema neuromuscular - conjunto de nervio y músculo)
voluntariamente contra una máxima oposición/resistencia (o una
sola contracción máxima). Por ejemplo, la fortaleza máxima se
puede manifestar en términos de la magnitud de resistencias
externas (e.g., pesas) que sea capaz de superar el individuo.
Diversos deportes competitivos requieren el uso de la fortaleza
máxima, tales como en gimnasia (e.g., "el cristo" en las
argollas), en el levantamiento de pesas Olímpicas (e.g, en el
arránque ["snatch"]), entre otros. El atleta aumenta su
fortaleza máxima mediante un programa de entrenamiento con
resistencias, el cual resulta en hipertrofia
(aumento en tamaño) muscular. En segundo término tenemos la
fortaleza absoluta, la cual se refiere a la
producción máxima de la fortaleza muscular que pueda generar un
músculo o grupo de músculos mediante un estímulo involuntario (e.g.,
estimulación eléctrica externa). Comunmente, el individuo solo
puede desarrollar alrededor de un 60 a 80% de su fortaleza
muscular máxima voluntaria; de manera que, el valor obtenido de
la fortaleza muscular máxima voluntaria no muestra una cifra
real (no representa un 100% del máximo). Por otro lado, la
fortaleza relativa representa la expresión de la
fortaleza absoluta (o fortaleza máxima) en relación a la masa
corporal del atleta. Esta variable se emplea para comparar la
fortaleza máxima entre diversos atletas con diferentes masas
corporales, puesto que los atletas pesados pueden en términos
absolutos alcanzar una mayor expresión de fortaleza muscular en
comparación con aquellos deportistas con menos masa corporal
(más livianos). Este tipo de fortaleza muscular es independiente
a la masa corporal del atleta. Se calcula dividiendo la
fortaleza absoluta (o máxima) por la masa corporal del atleta.
La fortaleza-velocidad o fortaleza explosiva
se define como la capacidad que posee un grupo muscular (o
sistema neuromuscular) para acelerar cierta masa hasta la
velocidad máxima de movimiento, i.e., aquella fuerza
desarrollada durante el período de tiempo más corto (se superan
las resistencias con una elevada velocidad de contracción). Con
respecto a este tipo de fortaleza, tenemos que el lanzamiento
de la pesa (o bala) en atletismo es un buen ejemplo, en el
cual se resquiere el uso de la fortaleza explosiva. En general,
la habilidad del sistema neuromuscular para soportar la fatiga
representa la fortaleza-tolerancia. Más
especificamente, se refiere a la capacidad que posee un músculo
o grupo muscular para tolerar el cansancio durante repetidas
contracciones musculares o durante una acción muscular sostenida
ante una resistencia específica (fortaleza estática). Muchos
eventos deportivos emplean el uso de la fortaleza-tolerancia,
tales como el canoaje, remo, kayak, entre otros. Rara vez estas
cualidades de la fortaleza muscular se manifiestan de forma
pura. La realidad es que éstas se generan de forma mixta en los
diversos deportes competitivos.
Tabla 3
Otras Definiciones Relacionadas con las Cualidades de la
Fortaleza Muscular
|
TIPO DE FORTALEZA MUSCULAR
|
DESCRIPCIÓN
|
|
Fortaleza Interna
|
La fuerza que produce la contracción muscular,
transmitida al exterior mediante el sistema esquelético
|
|
Fortaleza Externa
|
Representa aquella fortaleza que resulta de las fuerzas
de resistencias, gravitacionales, y de fricción
|
|
Fortaleza Máxima
|
Aquella mayor tensión posible que pueda desarrollar un
grupo muscular voluntariamente contra una máxima
resistencia
|
|
Fortaleza Absoluta
|
Fortaleza muscular máxima generada por el sistema
neuromuscular a través de un estímulo involuntario (e.g.,
estimulación eléctrica).
|
|
Fortaleza Relativa
|
Se refiere a la expresión de la fortaleza absoluta (o
fortaleza máxima) sin tomar en consideración la masa
corporal del atleta.
|
|
Fortaleza Explosiva
|
La capacidad que posee un grupo muscular para
desarrollar una tensión durante el período de tiempo más
corto posible
|
|
Fortaleza Tolerancia
|
La habilidad del sistema neuromuscular para tolerar
fatiga durante contracciones musculares repetidas o
sostenida ante una resistencia dada
|
|
FORTALEZA MUSCULAR
|
|
|
Interna
|
Máxima
|
Explosiva
|
|
Externa
|
Absoluta
|
Tolerancia
|
|
Relativa
|
|
Figura 1. Cualidades de la Fortaleza Muscular
Cuando hablamos
de entrenamiento con pesas o resistencias nos
referimos a una modalidad de entrenamiento para el desarrollo de
la fortaleza y/o tolerancia muscular utilizando pesas libres,
maquinas especiales, entre otros (Kent, 1994, p. 485). El
sistema de ejercicios con resistencias progresivo
aplica las cargas/resistencias en forma gradual, según sea la
capacidad generadora de fuerza que posea el músculo o grupo
muscular (Kent, 1994, p. 350). No obstante, siempre habrá de
aplicarse el principio de sobrecarga. El sistema de ejercicio
progresivo comunmente se emplea en los programs de
entrenamientos con resistencias, en el cual se determina la
repetición máxima (RM). El RM
representa la carga máxima que un grupo muscular puede levantar
durante un número dado de repeticiones antes de alcanzar un
estado de fatiga/agotamiento (Kent, 1994, p. 373). La
resistencia (masa) sobre la cual el participante puede levantar
una sola vez sin poder repetir el intento se llama una
repetición máxima ó 1-RM (Knuttgen y
Kraemer, 1987).
¿Como podemos decribir los tipos de acciones o contracciones
manifestadas por las fibras/células musculares que son empleadas
en el programa de entrenamiento con resistencias?. Primeramente,
debemos definir los conceptos de acción y contracción muscular.
El efecto que resulta de la tensión generada por un músculo
esquelético se conoce como acción muscular (Kent,
1994, p. 288). Cuando hablamos de contracción muscular
nos referimos al estado activo (generación de tensión) del
músculo o al intento de la fibra muscular en acortarse a través
de su eje longitudinal, lo cual comunmente produce movimiento
(Kent 1994, p. 289; Knuttgen y Kraemer, 1987). En un músculo
esquelético, se produce una contracción muscular cuando se
genera tensión a través de los miofilamentos de actina y miosina
(Kents, 1994, p. 289). Las contracciones de las células
musculares puede manifestarse de diversas formas, de suerte
existen contracciones concéntricas (acortamiento muscular),
eccéntricas (alargamiento muscular), dinámicas, isométricas o
estáticas (longitud del músculo no cambia), o isocinéticas
(contracciones generadas a una velocidad constante
pre-determinada). Estos tipos de acciones musculares serán
discutidas en los párrafos que siguen en este trabajo.
Existen otros terminos afines que son importantes. Cuando
hablamos de haltera ("barbell"), nos
referimos a una barra larga de metal que puede ser cargada con
diferentes discos o pesas en cada extremo. Se utilizan como
pesas libres en el entrenamiento con resistencias (Kent, 1994,
p. 54, Balk, 1994, p. 96). Halterofilia se refiere
al deporte de levantar pesas como método de entrenamiento con
resistencias, o al deporte del levantamiento de pesas Olímpicas.
Como deporte competitivo, la halterofilia requiere dos
movimientos reglamentarios Olímpicos. Por ejemplo, tenemos la
arrancada o arranque ("snatch"),
en la cual el atleta (en una sola fase) eleva la barra por
encima de la cabeza hasta tener los brazos completamente
estirados. Esta levantada se ejecuta con las palmas hacia abajo.
Todo el movimiento tiene que hacerse sin pausas. También, esta
competencia requiere efectuar lo que se conoce como envión
o levantamiento a dos tiempos o movimientos ("clean
and jerk"). El primer movimiento es el "clean",
el cual es similar al arranque. La diferencia estriba en que la
barra solo se eleva hasta la altura de los hombros, sin que
toque el pecho mientras es levantada. El segundo movimiento es
el "jerk" que consiste en levantar la barra hasta
donde la permita la extensión de los brazos (Rigau, 1979, p.
166). Culturismo se refiere al entrenamiento de
pesas para cambios de aspectos físicos (Pearrl, 1993, p. 419)..
Mancuerna ("dumbbell") se refiere a
una barra corta con pesas en los entremos (comunmente
ajustables). Por lo regular, se utilizan en parejas (una en cada
mano). Tambien se emplean durante movimientos con un solo brazo
(Kent, 1994, p. 137, Balk, 1994, p. 96).
Tabla 4
Terminología Relacionada con la Accion Muscular
|
CONCEPTO/TÉRMINO
|
DESCRIPCIÓN
|
|
Acción Muscular
|
Se refiere a los tipos de contracciones que efectúan los
músculos esqueléticos. El efecto producido por la
tensión generada en un músculo.
|
|
Contracción Muscular
|
El estado activo de un músculo. La generación de tensión
dentro de un músculo (Kent, 1994, p. 289). El intento de
una célula o tejido muscular de acortarse a través del
eje longitudinal de la(s) célula(s) muscular(es)
activada(s). Este término es algo confuso, de manera que
se recomienda que se emplee el concepto de acción
muscular (Kent, 1994, p. 289).
|
|
Contracción Dinámica
|
Aquella que envuelve movimiento. Consiste de una
contracción concéntrica o eccéntrica
|
|
Isotónico
|
Un evento dinámico en el cual el músculo genera la misma
cantidad de fuerza a través de todo el movimiento. Esta
condición rara vez ocurre en la ejecutoria del ser
humano
|
|
Contracción Muscular
Concéntrica
|
Una acción dinámica en la cual los extremos del músculo
(las insersiones óseas) se mueven una hacia la otra,
produciendo el movimiento del esqueléto
|
|
Contracción Muscular
Eccéntrica
|
El músculo activo se alarga. Los extremos del músculo (insersiones
óseas) se apartan (se mueven fuera del centro) por una
fuerza externa
|
|
Contracción Muscular
Isométrica (Estática)
|
No ocurre ningún movimiento del esqueléto y el músculo
ni se acorta ni se alarga
|
|
Isocinética
|
Término utilizado para describir la actividad muscular
en la cual los movimientos del cuerpo ocurren a una
velocidad constante según es controlado por un
dinamómetro; aplicado tanto en las contracciones
concéntricas como en las eccéntricas
|
|
Pliométrico
|
Término utilizado para describir una contracción
eccéntrica del músculo seguido inmediátamente por una
contracción concéntrica
|
|
Ciclo de estiramiento-acortamiento
|
Término que sustituye al concepto pliométrico. Describe
un evento en el cual el músculo activado (forzadamente
alargado) es exitoso en invertir la actividad de
alargamento mediante el logro de una contracción
concéntrica inmediáta
|
NOTA.
Adaptado de: "Terminology and measurement in exercise
performance," por H. G. Knuttgen, & W. J. Kraemer, 1987,
Journal of Applied Sport Science Research, 1(10), pp.
1-10.
|
PESAS LIBRES
|
RESISTENCIAS VARIABLES
|
ISOCINÉTICA
|
PLIOMETRÍA
|
|
- Grupo de Pesas
|
- Aparatos Pneumáticos
- Aparatos Hidraúlicos
|
|
Figura 2.
Tipos Entrenamiento Mediante Acciones de Resistencias
Dinámicas
(Adaptado de: Physiology of Sport and Exercise (p. 81),
por J. H. Wilmore, & D. L. Costill, D. L., 1994, Champaign, IL:
Human Kinetics. Derechos reservados 1994 por Jack H. Wilmore y
David L. Costill.
TIPOS/FORMAS DE ACCIONES MUSCULARES
La generación de tensión en el músculo esquelético tiene sus
bases de una estimulación nerviosa a su placa motora terminal (o
unidad motora). La acción final del músculo esqueletico puede
variar. Como resultado, se han clasificado cuatro tipos de
contracciones musculares, a saber: acción concéntrica, acción
eccéntrica, acción isotónica, acción isométrica, y accción
isocinética (véase Tabla 2).
Acción Concéntrica
En este tipo de contración, se acortan las fibras musculares
(i.e., los sarcómeros) al generarse la tensión. Como resultado,
se produce el movimiento articular. Cuando el músculo
esquelético se acorta, se tracciona/hala la palanca ósea (en su
punto de inserción) y ocurre el movimiento. La acción
concéntrica representa el tipo de contracción más comunmente
utilizada. Un ejemplo clásico de esta acción se representa
cuando se flexiona la articulación radioulnar (codo) desde un
ángulo de 180 (codo extendido), soteniendo una pesa en la mano.
Acción Eccéntrica
Esta acción se manifiesta cuando la resistencia externa excede
la fuerza muscular y el músculo se alarga mientras desarrolla
tensión. La contracción concéntrica se conoce también como
trabajo negativo, puesto que se lleva a cabo a favor
de la fuerza de gravedad. Utilizando el ejemplo anterior, si se
baja gradualmente el peso de la mano desde una completa flexión
de la articulación radioulnar hasta una extensión completa, se
alargan progresivamente los sarcómeros de las fibras musculares,
lo cual produce la contracción eccéntrica. Durante un programa
de entrenamiento con pesas libres, siempre se utiliza la fase
eccéntrica de la contracción muscular al regresar lentamente el
peso a su posición original.
Esta combinación de acciones concéntricas y eccéntricas durante
un programa con resistencias produce mejores ganancias en cuanto
a la fortaleza y tamaño muscular. Además, si se ha utilidado
esta combinación de acciones musculares, el músculo preserva
mejor su fortaleza muscular luego de haber cesado el
entrenamiento (McArdle, Katch, & Katch, 1996, pp. 426-427).
Acción isotónica
La combinación de las contracciónes concéntricas y eccéntricas
se conoce como isotónico. A esta combinación de
acciones musculares también se le llaman contracciones
musculares dinámicas. Literalmente, el término
(derivado del griego) isotónico significa igual tensión
(iso = lo mismo o igual, tonos = tensión). En términos
prácticos, éste término no describe lo que realmente ocurre
cuando uno acorta y alarga un músculo esquelético durante el
recorrido del movimiento articular. Si realizamos un análisis
biomecánico, se observa que durante una acción muscular dinámica
la fuerza o torque generado varía conforme cambia el ángulo de
la articulación. Esto implica, contrario al concepto literal de
isotónico, que la fuerza o torque máximo producido no es
uniforme a través del arco de movimiento de la coyuntura.
Acción Isométrica (o estática)
Durante este tipo de acción muscular, la tensión generada
(inducida por una resistencia externa) en un músculo esquelético
no puede producir el acortamiento (ni alargamiento) de las
fibras musculares. Consecuentemente, no se efectúa trabajo
externo (la articulación no se mueve). En otras palabras, no se
observa cambio en la longitud de las fibras musculares, a pesar
de generarse tensión (fuerza muscular).
Acción Isocinética
El movimiento articular durante esta acción se mantiene a una
velocidad constante, sin importar si el sujeto trate de aplicar
una fuerza liviana o una máxima. Los aparatos isocinéticos
utilizan un sistema electrónico o hidraúlico para de antemano
controlar la velocidad del movimiento (velocidad angular de 0o
· s-1 [acción estática] hasta 300o · s-1
ó mayor). Como habíamos mencionado prevamente, el principio
isocinético postula que un individio apropiadamente motivado
puede ser capaz de contraer sus músculos a una fuerza máxima a
través de todos los puntos del arco de movimiento.
FACTORES FUNDAMENTALES QUE AFECTAN EL PROGRAMA DE
ENTRENAMIENTO CON RESISTENCIAS (PRINCIPIOS DE
ENTRENAMIENTO)
Especificidad
Este principio se refiere a las adaptaciones específicas (de
naturaleza estructural y funcional) que ocurre en el individuo
como resultado del entrenamiento (NiNubile, 1991). Es de vital
importancia tomar en consideración la especificidad
aplicada a los procesos de entrenamiento con resistencias. Como
habíamos mencionado previamente, las adaptaciones específicas a
nivel de las cualidades de la fortaleza muscular que resultan
del programa de entrenamiento con resistencias dependerán de las
siguientes variables (NiNubile, 1991; Plowman & Smith, 1997, pp.
472-473):
1) Los músculos esqueléticos involucrados. El
programa de entrenamiento con resistencias es específico a los
grupos musculares que se entrenan. Los músculos (y sus tipos de
fibras musculares) se adaptan de forma específica conforme sea
la naturaleza del estímulo (i.e., el ejercicio con
resistencias). Esto significa que el entrenamiento es altamente
específico al grupo muscular ejercitado en el programa. Por lo
tanto, los programas de entrenamiento con resistencias
progresivo deben de enfatizar aquellos músculos que se utilizan
durante la ejecutoria deportiva. Por ejemplo, los atletas que
participan en deportes de lanzamiento en los eventos de campo de
atletismo requieren una alta fortaleza y potencia muscular
(capacidad explosiva). Estos atletas se benefician si su
entrenamiento con resistencias se diseña de forma específica, de
manera que puedan desarrollar la fortaleza y potencia muscular
que requiere su evento deportivo. En resumen, el músculo que se
ejercita durante el entrenamiento con resistencias es el músculo
que se adapta al entrenamiento, de manera que se deben ejercitar
aquellos grupos musculares principales responsable de la
ejecutoria deportiva del atleta.
2) Tipo de acción muscular. Las ganancias en la
fortaleza muscular son específicas al tipo de contracción
muscular. Se han estudiado los efectos combinados de diversas
acciones musculares sobre la especificidad del deporte y
protocolo de valoración para la fortaleza muscular. En cuanto a
este respecto, cualquier forma de contracción concéntrica o
combinación de concéntrica más eccéntrica deberá resultar en
ganancias comparables de fortaleza muscular, siempre y cuando se
empleen durante el entrenamiento y evaluación patrones
musculares y velocidades de movimiento similares (Manning,
Graves, Carpenter, Leggett, & Pollock, 1990).
3) Intensidad de la contracción y número de repeticiones.
Los músculos esqueléticos responden de forma específica a la
carga/resistencia que se le imponen. Por ejemplo, un músculo que
se expone a intensidades cerca del máximo, habrá de desarrollar
mayor fortaleza muscular al compararse con aquellos grupos
musculares sometidos a muchas cargas submáximas.
4) Velocidad de las contracciones. Las ganancias
en fortaleza muscular es altamente específico a la velocidad del
entrenamiento. Esta es la naturaleza de la mayoría de los
deportes competitivos. Consecuentemente, se recomienda que los
atletas consideren integrar en su programa de fortalecimiento
muscular ejercicios con resistencia ejecutados a unas altas
velocidades (Wilmore & Costill, 1994, p. 84). Por ejemplo,
utilizando un dinamómetro isocinético, aquellos músculos que se
ejercitan a bajas velocidades tienden a producir aumentos en
torque específico a la velocidad del entrenamiento (Perrin,
1993).
5) Posiciones de los ángulos articulares a través de los
cuales se ejecuta la contracción. La fortaleza muscular
desarrollada es altamente específica al ángulo articular en el
cual se entrenó el músculo o grupo muscular. Por ejemplo, si se
entrena un grupo muscular solamente a un ángulo de 90o,
la fortaleza muscular resultante será específica solamente a
dicho ángulo entrenado, debido a que el restante de los puntos
angulares no fueron entrenados. En otras palabras, fuera de 90o
no se podran observar ganancias en la fortaleza muscular porque
los grupos musculares no entrenaron a éstos ángulos. Por el otro
lado, si el programa con resistencias sobrecarga a niveles
máximos los músculos esqueléticos a través toda la gama del
recorrido angular de la coyuntura, entonces se habrá de generar
ganancias en la fortaleza muscular para todos los ángulos del
arco de movimiento. Este es el principio que explica las
curvas de fuerza. La curva de fuerza
representa una descripción gráfica que muestra los cambios en la
fuerza máxima generada a lo largo del recorrido de cada punto
angular en el arco de movimiento de la articulación (Kulig,
Andrews & Hay, 1984). En esta gráfica se observa la relación
entre las variaciones en las capacidades contractiles para
generar la fuerza del músculo o grupo muscular y los ángulos en
el arco de movimiento de una articulación. La curva de fuerza es
una función del efecto de la tensión en la longitud del músculo,
y la distancia perpendicular entre la línea de tracción del
músculo y el eje de rotación de la articulación en el cual el
músculo actúa (DiNubile, 1991).
6) El patrón específico del movimiento deportivo.
Las ganancias en fortaleza muscular son altamente específicas a
los patrones de movimiento. Esto implica que para poder mejorar
una ejecutoria física específica, los músculos esqueléticos
ejercitados durante el entrenamiento con resistencias de los
atletas deben tratar de simular/imitar la ejecutoria real del
deporte practicado (incluyendo patrones de movimiento/destrezas
y velocidad). El hecho es que entre más cerca el patrón de
movimiento utilizado en el programa con resistencia sea parecido
a la ejecutoria real del deporte, mayor será el beneficio
obtenido de este entrenamiento (McArdle, Katch, & Katch, 1996,
p. 426; Wilmore & Costill, 1994, p. 84). Este tipo entrenamiento
específico de los músculos esqueléticos con resistencias, el
cual simula la destreza real del deporte practicado, se conoce
como entrenamiento con resistencias suplementario.
A través de esta modalidad se utilizan equipos deportivos
suplementarios, los cuales son alterados en peso y tamaño
(DeRenne, Ho, & Blitzblau, 1990). Si se desea mejorar la
fortaleza muscular, se puede aumentar el peso del implemento
deportivo, de suerte que se produzca un estímulo de sobrecarga.
Por el otro lado, si se busca velocidad (entrenar las unidades
motoras de activación rápida), el implemento debe ser más
liviano que lo normal (McArdle, Katch, & Katch, 1996, p. 431).
Intensidad
La intensidad se refiere a la magnitud de la resistencia
absoluta levantada por cada repetición durante las sesiones de
entrenamiento. Es posible también expresar la intensidad en
términos relativos. En este caso utilizamos un por ciento
específico de la resistencia máxima que pueda ser levantada
durante una repetición (1-RM) o seis repeticiónes (6-RM) (Fleck
& Kraemer, 1988). La intensidad depende del número de series y
repeticiones, los períodos de reposo entre las series, duración
de las sesiones de entrenamiento, y de la carga/resistencia.
Esta última variable es una de las más importantes al determinar
la intensidad (Pauletto, 1986).
Duración
Por lo regular, la duración se refiere al tiempo dedicado para
cada sesión de ejercicio. Esta variable dependerá del número de
repeticiones y de series, y de los períodos de reposo. En
general, se recomienda que la sesión de entrenamiento fluctúe
entre 45 a una hora. Este período debe incluir el tiempo
dedicado al calentamiento y al enfriamiento. En términos
crónicos, la duración se refiere al total de semanas dedicadas
al entrenamiento. Por ejemplo, para el desarrollo de fortaleza
muscular mediante un programa empleando contracccions/ejercicios
dinámicos o estáticos, se sugiere entrenar durante seis semanas
como mínimo (Mcglynn, 1990).
Frecuencia (y Tiempo de Recuperación)
El término frecuencia se refiere al número de
sesiones de entrenamiento realizadas por cada semana. La
frecuencia determina el tiempo disponible de recuperación entre
las sesiones de ejercicio. La frecuencia depende del volumen y
cargas/resistencias del ejercicio, tipo de movimiento
(multiarticular vs monoarticular) que predomina durante las
sesiones de ejercicio, fase del entrenamiento en que se
encuentra el atleta, el nivel de entrenamiento (aptitud física)
del atleta, historial del entrenamiento, las metas del programa,
y el estado de salud del atleta (Fleck & Kraemer, 1997, p. 97;
Fleck & Kraemer, 1988; Wathen, 1994). Se sugieren tres sesiones
por semana para cada grupo muscular efectuados en días
alternados, particularmente para principiantes (Fleck & Kraemer,
1988). Los individuos que llevan practicando por un tiempo
considerable en cuanto al entrenamiento con resistencias,
problablememnte pueden ser capaces de tolerar mayores
cargas/resistencia, de manera que también podrán incrementar su
frecuencia de entrenamiento (Fleck & Kraemer, 1988; Stone &
O'Bryant, 1987, p. 141). La mayoría de los atletas entrenan de
tres (3) a cuatro (4) días por semana. Bajo este regimen, se
entrenan primero los grupos musculares grandes (e.g.,
encuclilladas ["squat"] y prensada de pecho ["bench press"])
como mínimo dos (2) veces por semana. Este sistema permite un
tiempo de recuperación apropiado entre las sesiones de
entrenamiento (Brooks, Fahey & White, 1996, p. 391).
Volumen
El volumen del ejercicio implica la cantidad total
de trabajo realizado durante las sesiones de
ejercicio. El término trabajo se relaciona con la cantidad de
fuerza (resistencia) aplicada a través de una
distancia. Para estimar el volumen de entrenamiento
durante un programa con resistencias se requiere cuantificar el
número de repeticiones efectuadas durante un período de tiempo
dado (ya sea para cada sesión de entrenamiento o por semana). El
volumen también se puede calcular si determinamos el resultado
del número de repeticiones realizadas por la resistencia
utilizada (repeticiones X resistencia). Las repeticiones
serán determinadas por el número de series (repeticiones por
series). En otras palabras, se multiplica el número de series
por el número de repeticiones efectuadas para cada serie para
poder calcular el número total de repeticiones. Este valor
resultante (número de repeticiones) se multiplica por la carga o
resistencia levantada durante cada repetición para poder
precisar el trabajo (volumen) total de la sesión de
entrenamiento (Fleck & Kraemer, 1988; Wathen, 1994). Para
ilustrar este concepto, se describe a continuación un ejemplo
para el cálculo del volumen de una sesión de ejercicio:
PROBLEMA:
Estimar el volumen (y trabajo) de entrenamiento para una sesión
de entrenamiento.
DADO:
Series = 3 por sesión de ejercicio
Repeticiones = 5 por sets
Carga (resistencia) = 150 lb por repetición
CONOCIDO:
Volumen (V) = Trabajo realizado durante las sesiones de
entrenamiento
Trabajo = (Sets X Repeticiones) Resistencia
SOLUCION:
3 series
5 reps 1
50lb
V = ( ---------- X
----------- ) ------------
Ejer
series
reps
3 series
5 reps
150lb
V = ( ---------- X
------------ ) ------------
Ejer
series
reps
15 reps 150lb
V = ( ---------- ) ------------
Ejer
reps
2,250lb
V = -------------
Ejer
V = 2,250lb
Principio de Individualización
Cada individuo responde y se adapta diferente a las cargas de
entrenamiento. Según fue mencionado a principios de este
trabajo, el primer paso para individualizar el programa de
entrenamiento con resistencias es determinar las necesidades,
metas y objetivos particulares del participante. Luego le sigue
evaluar su fortaleza muscular actual. Finalmente, se habrá de
diseñar un ciclo de entrenamiento específico para este atleta,
i.e, periodizar el programa de entrenamiento con resistencias a
tono can las características y necesidades únicas de estos
deportistas. Uno de los factores principales que distinguen a
los diferentes atletas es su potencial genético. A este
respecto, ciertos atletas poseen características particulares en
su composición de los tipos de fibras musculares (Brooks, Fahey
& White, 1996, p. 393).
Principio de Adaptabilidad
Si el músculo se estimula (bajo límites tolerables), se adapta y
mejora su función. Por el contrario, si un músculo recibe menos
estímulo (se activa con muy poca frecuencia), se atrofia (reduce
su tamaño). El propósito de el entrenamiento físico es de
estimular el cuerpo sistemáticamente, de suerte que mejore su
capacidad para realizar trabajo físico. El proceso debe ser uno
en el cual el músculo esquelético sea capaz de adaptarse
efectivamente ante tales estímulos del esfuerzo físico. Sin
importar el método o sistema de entrenamiento con resistencias
que se utilice, siempre y cuando que se provea un umbral de
tensión, el resultado final será mejoras en la fortaleza
muscular. Esto implica que lo más importante ha ser considerado
en el ambiente atlético y de ejercicio es el tipo fortaleza
muscular que se desarrolla. Este principio de adaptación siempre
debe ser considerado cuando se diseña el programa de
entrenamiento con resistencias (Brooks, Fahey & White, 1996. p.
390).
Principio de Mantenimiento
Una vez el participante del programa con resistencia alcance sus
niveles deseados/óptimos de fortaleza/tolerancia muscular, es
posible mantener estas ganancias con un menor volumen o
frecuencia de entrenamiento, siempre y cuando la intensidad sea
la misma (Plowman & Smith, 1997, p. 476).
Principio de Retrogresión/Estancamiento o
Estabilización/Reversibilidad
Hay momentos que no importa cuan fuerte entrene el atleta, no
habrán cambios en el desarrollo muscular. Este estado se conoce
como plato. Más aún, puede ser que los niveles de
aptitud muscular y ejecutoria deportiva disminuyan, en cuyo caso
se dice que ha ocurrido retrogresión.
Posiblemente, estos dos fenómenos sean el resultado de un estado
de sobreentrenamiento o diferencias individuales (Plowman &
Smith, 1997, pp. 476 - 477). Cuando los músculos dejan de
entrenar ocurre el fenómeno de reversibilidad. El
grado de deterioro dependerá del nivel inicial de fortaleza y
tolerancia muscular del atleta. Aunque gran parte de las
adaptaciones neuromusculares que resultan de un programa de
entrenamiento con resistencias se retienen después de haber
abandonado el programa, el mayor grado de deterioro ocurre a
nivel celular (alteraciones en el tamaño y propiedades
bioquímicas de la fibras musculares). Comunmente el nivel de la
fortaleza muscular se mantiene por más tiempo que la tolerancia
muscular, luego de haber dejado el entrenamiento (Plowman &
Smith, 1997, p. 477). El fenómeno de reversibilidad también
ocurre cuando el atleta se encuentra lesionado. Los músculos se
atrofian como resultado de una falta de uso e inmovilización. La
falta de uso resulta en reducciones de la fortaleza muscular y
cantidad de masa. La atrofia resulta en disminuciones en las
proteínas contractiles (miosina y actina) y sarcoplasmáticas. Si
los músculos esqueléticos se inmovilizan en una posición
acortada, es posible perder sarcómeros (Brooks, Fahey & Timoty,
1996, pp. 392-393).
Principio de Sobrecarga
Para poder observar aumentos significativos en hipertrofia y
fortaleza muscular, es imperante que el músculo esquelético se
active cerca de su capacidad máxima para generar fuerza. Para un
desarrollo óptimo de fortaleza muscular, la tensión muscular
generada debe ser adecuada en términos de intensidad y duración.
El principio de sobrecarga puede aplicarse en
cualquier equipo o máquina disponible comercialmente utilizadas
para desarrollar la musculatura del individio, incluyendo los
sistemas tradicionales para el levantamiento de pesos, poleas,
muelles, barras estáticas, o una una diversidad de aparatos
isocinéticos e hidraúlicos. Sin importar el tipo de
equipo/máquina en el cual se ejercita el atleta, se habrá de
manifiestar aumentos en la fortaleza muscular siempre y cuando
se entrenen los músculos a unas intensidades (nivel de tensión
aplicada sobre el músculo esquelético) apropiadas (sobrecarga).
No obstante, ciertos métodos de ejercicios pueden aplicar una
sobrecarga específica y sistemática (Brooks, Fahey & White,
1996, p. 390; McArdle, Katch, & Katch, 1996, p. 426). Aunque no
se ha comprobado experimentalmente, es posible que atletas
involucrados en deportes explosivos y aquellos que requieren
fortaleza muscular (e.g., lanzadores en pista y campo) se
benefician si practican ejercicios con resistencias con pocas
repeticiones, y alta intensidad durante o inmediátamente antes
de la temporada competitiva. Este tipo de entrenamiento
desarrolla la potencia muscular (o fortaleza explosiva),
mientras deja suficiente reservas energéticas para la práctica
de sus destrezas motoras (Brooks, Fahey & White, 1996, p. 390).
La práctica general de los fisiculturistas es comunmente
realizar mayor cantidad de series y repeticiones de ejercicio,
así como más ejercicio para cada región anatómica de su cuerpo,
al compararse con los levantadores de pesas Olímpicas. No
obstante, este sistema no ha sido validado a través de una
investigación científica controlada (Brooks, Fahey & White,
1996, p. 390). Algunos estudios han evidenciado que ejercicios
con altas resistencia sy baja repeticiones son más efectivos que
aquellos de bajas resistencias y altas repeticiones para
producir hipertrofia muscular (Brooks, Fahey & White, 1996, p.
390). Para poder observar mejoras notables en la fortaleza
muscular, es importante aumentar progresivamente la sobrecarga.
Variación y Progresión
La periodización se refiere a los cambios o
variaciones del programa de entrenamiento con resistencias las
cuales son implementadas a lo largo de un período de tiempo dado
(e.g., durante un año). La periodización varía el estímulo del
ejercicio y previene el sobreentrenamiento o el estancamiento ("mohosidad").
Una vez el cuerpo se ha adaptado al nivel de entrenamiento
actual, se debe de aumentar el nivel de estímulo (principio de
sobrecarga) si se desea observar aumentos adicionales en la
fortaleza muscular. La progresión se puede llevar
a cabo al aumentar la carga, las repeticiones, el número de
series, o la frecuencia de las sesiones de entrenamiento, o al
disminuir los períodos de reposo entre las series. Comunmente
las variables agudas que se manipulan para este respecto son la
carga y número de repeticiones. Una vez más, esto dependerá de
las metas y objetivos del atleta. Por ejemplo, si el fin es
desarrollar la fortaleza muscular, una carga más elevada se
debería utilizar. Por el contrario, si los que se busca es
mejorar la tolerancia muscular, entonces la misma resistencia
deberá ser utilizada pero con más repeticiones (Plowman & Smith,
1997, p. 475).
Calentamiento y Enfriamiento
El calentamiento es de vital importancia para
poder preparar al músculo, y prevenir lesiones. Se ha encontrado
que el calentamiento aumenta la temperatura corporal, lo cual
produce una reducción en la viscosidad de la cápsular articular,
un aumento en la velocidad de contracción y relajación del
músculo, e incremento de las reacciones enzimáticas. El
calentamiento puede incluir aquellos ejercicio que comunmente
empleamos durante las actividades aeróbica. Un calentamiento
específico involucra la utilización de los mismos ejercicios del
programa de entrenamiento con resistencias pero con cargas muy
por debajo de lo normal. En términos generales, se puede decir
que el calentamiento es adecuado cuando el individuo comienza a
sudar (Plowman & Smith, 1997, p. 477).
En adición, se recomienda un período de enfriamiento
al terminar cada sesión de entrenamiento. El calentamiendo
abarca principalmente ejercicios de estiramiento. Esto es muy
importante, ya que por lo regular los programas con resistencias
tienden a crear músculos y articulaciones menos flexibles. Más
aún, la fase de enfriamiento ayuda a prevenir el estancamiento
venoso en las extremidades inferiores (Plowman & Smith, 1997, p.
477).
VARIABLES AGUDAS QUE COMPONEN/INTEGRAN EL
PROGRAMA DE EJERCICIOS CON RESISTENCIAS
Estas variables (véase Tabla 5) establecen la dosis para las
sesiones de ejercicios que requiere cada participante durante el
programa de entrenamiento con resistencias. Cada sesión de
ejercicio debe cuantificar estas variables, de manera que se
provea el estímulo/carga de trabajo adecuado para el individuo.
Por lo tanto, el diseño de una sesión específica de
entrenamiento con resistencias se estructura a base de las
variables agudas del programa.
Tabla 5
Variables Agudas Constituyentes de un
Programa de Ejercicios con Resistencias
|
VARIABLE
|
DESCRIPCIÓN
|
|
Tipo de Ejercicio
|
Modos de ejercicios (acción muscular o tipo de
contracción) que habrán de desarrollar los músculos
esqueléticos del participante
|
|
Orden de los Ejercicios
|
Secuencia de entrenamiento a seguir de los grupos
musculares ha ser entrenados. Comenzar ejercitando los
grupos músculares más grandes y luego progresivamente
utilizar los grupos musculares más pequeños
|
|
Intensidad del Ejercicio
|
Medida de esfuerzo. La cantidad de masa a ser levantada
(carga o resistencia); una repetición máxima (1-RM)
|
|
Repetición
|
Un movimiento completo de un ejercicio (Pearl, 1993, p.
422). Número de movimientos o ejercicios dentro de una
serie (Balk, 1994, p. 7).
|
|
Pausa o Períodos de Reposo (Intérvalo de Descanso)
|
Duración de los períodos de reposo entre series y
repeticiones. Intervalo de tiempo entre diferentes
series o unidades de entrenamiento completas. Permiten
los músculos recuperarse parcialmente antes de la
próxima serie o repetición.
|
|
Número de Series
|
Conjunto o suma de repeticiones/ejercicios. Se
recomiendan 3 a 6 series por sesiones de ejercicio
|
NOTA:
Adaptado de: "Muscle strength training: techniques and
consideraciones," por W. J. Kraemer, & L. K Koziris, 1993,
Physical Therapy Practice, 2, 54-68.
Tipo/Método de Ejercicio
(Refiérase a Tablas 5 y 6)
Es muy importante seleccionar aquellas modalidades de ejercicios
(acción muscular o tipo de contracción)
que habrán de desarrollar los músculos esqueléticos (y ángulos
articulares específicos) del participante. La selección del
ejercicio dependerá del objetivo y necesidades particulares del
participante, de la situación clínica, y del tipo de equipo de
resistencias a ser utilizado. Por ejemplo, para atletas con
problemas/limitaciones en sus acciones articulares, los cuales
se encuentran en un proceso rehabilitativo por razones de
lesiones, es mucho más práctico que estos atletas realicen
ejercicios isométricos. Por el otro lado, si el objetivo es
mejorar la fortaleza muscular como parte del programa general de
entrenamiento de un atleta, lo indicativo es utilizar ejercicios
dinámicos (combinaciones de contracciones concéntricas y
eccéntricas). Los tipos de ejercicios empleados para las
sesiones individuales de entrenamiento pueden clasificarse en
cuatro categorías (véase Tabla 6), a saber: 1) ejercicios
primarios, 2) ejercicios auxiliadores, 3) ejercicios
estructuales, 4) ejercicios multiarticulares, y 6) ejercicios
monoarticulares. ¿Cual de estos tipos de ejercicios es el
mejor?. Una vez más, esto dependerá de las necesidades
particulares del atleta. Por ejemplo, los ejercicios
estructurales de naturaleza multiarticular son de beneficio
(pueden mejorar la ejecutoria atlética) para aquellos deportes
que requieren desarrollar una fortaleza muscular general (de
todos sus músculos) y movimientos explosivos (e.g., brincar,
lanzar), tales como baloncesto, lucha olímpica, entre otros. El
tiempo que dispone el atleta o el individio buscando mejorar su
aptitud muscular representa otro factor a considerar para
decidir el tipo de ejercicio a ser empledo durante sus sesiones
de entrenamiento con resistencias. Con respecto a esto, los
ejercicios estructurales son ventajosos para esta población (Fleck
& Kraemer, 1997, p. 92).
|
|
|
|
|
|
|
Acondicionamiento General
|
|
|
|
Figura 3.
Tipo/Modo de Ejercicio según sea el Objetivo del Programa.
Tabla 6
Clasificación de los Ejercicios para las Sesiones Agudas
|
TIPO DE EJERCICIO
|
DESCRIPCIÓN
|
EJEMPLO
|
|
Ejercicios Primarios
|
Son aquellos ejercicios que entrenan los músculos
motores primarios (grupos musculares principales) para
un movimiento específico
|
Encuclilladas ("squats"), prensada de pecho, tracción de
colgar ("hang pulls"), entre otros
|
|
Ejercicios Auxiliadores
|
Representan aquellos tipos de ejercicios que entrenan
grupos musculares pequeños y que ayudan al movimiento
que producen los motores primarios
|
Prensada de tríceps, tracción lateral hacia abajo
("lateral pulldown"), flexión ("curl") del bíceps
|
|
Ejercicios Estructurales
|
Ejercicios que requieren la coordinación de muchos
grupos musculares. Involucran técnicas avanzadas de
levantamientos de pesas
|
Enviones ("power cleans), arranques ("power snatches"),
levantamiento peso muerto ("deadlifts"), encuclilladas
("squats")
|
|
Ejercicios Multiarticulares
|
Aquellos ejercicios en los cuales el movimiento se lleva
a cabo en más de una articulación
|
Prensada de pecho ("bench press"), tracciónes laterales
hacia abajo ("lateral pulldowns"), prensada militar ("millitary
press"), prensadas para piernas ("leg presses")
|
|
Ejercicio Monoarticulares
|
Entrenan un solo grupo muscular particular
|
Flexiones del codo, sentadillas ("situps"), extensiones
de la rodilla.
|
NOTA.
Adaptado de Designing Resistance Training Programs
(2nd ed., p. 93), por S. J. Fleck, & W. J. Kraemer, 1997,
Champaign, Illinois: Human Kinetics Publishers.
Derechos reservados 1997 por Steven J. Fleck and William J.
Kraemer.
Orden de los Ejercicios
(Refiérase a la Tabla 7)
Esta variable determina el nivel de intensidad de los ejercicios
realizados. La secuencia de los ejercicios puede producir
eventualmente adaptaciones crónicas (a largo plazo) específicas
(e.g., tolerancia muscular local o hipertrofia) (Kraemer & Fleck,
1988). Además, el orden a seguir de los ejercicios puede
determinar si el participante pueda o no finalizar la sesión de
ejercicio prescrita. ¿cual es la secuencia de los ejercicios
recomendada?. Una vez más, esto dependerá de las necesidades
particulares del participante.
Por lo general, se sugiere comenzar ejercitando los grupos
músculares más grandes y luego progresivamente utilizar los
grupos musculares más pequeños (Kraemer & Fleck, 1988; Stone &
O'Brayant, 1987, p. 143; Westcott, 1982, p. 63). Se cree que en
este orden se recibe mayor estímulo (sobrecarga) a estos grupos
musculares que se entrenan primero. Otros métodos pueden
incluir:
1) Primero efectuar aquellos ejercicios más complejos
(ejercicios estruturales o
multiarticulares) (Pauletto, 1986):
En teoría, la práctica de este tipo de secuencia previene el
advenimiento de fatiga
prematura; consecuenmtemente, se prodrá emplear una mayor
resistencia.
2) Acoplar en parejas los ejercicios que involucran empujar y
halar.
3) Ejercitar (en parejas) los músculos agonistas y luego los
antagonistas:
Si el programa incluye ejercicios con resistencias en circuito,
el orden comunmente se inicia
con ejercicios para los brazos (e.g., prensada de pecho) y
termina ejercitando las piernas
(e.g., prensada de piernas) (Kraemer & Fleck, 1988).
Se ha sugerido siempre descansar los músculos previo a un
programa de entrenamiento que enfatice el desarrollo de la
fortaleza explosiva. La secuencia de los ejercicio juega un
papel importante cuando el entrenamiento abarca varios
ejercicios durante la misma sesión de entrenamiento. En estas
situaciones, se recomienda que mientras se entrena un grupo de
músculos, otro grupo debe estar recuperandose (Pauletto, 1986).
Esta secuencia se conoce como grupos musculares alternados.
Mediande el empleo de este orden, aquellos grupos musculares que
son entrenados y recuperados (descansados) de forma alternada,
se podrán recuperar parcialmente de su primer ejercicio y
estarán capacitados para manejar cargas relativamente más
pesadas en la segunda secuencia de ejercicio. En teoría, esto le
provee a los músculos una sobrecarga apropiada, de manera que se
pueda producir ganancias notables en la fortaleza muscular (Westcott,
1982, p. 64). Cuando el participante busca mejorar sus
cualidades de la fortaleza-tolerancia y desarrollar hipertrofia
muscular, se recomienda entrenar la misma región muscular con
una diversidad de ejercicios, empleando períodos de recuperación
muy breves (Pauletto, 1986).
Tabla 7
Alternativas para el Orden de Ejercicios en las Sesiones de
Entrenamiento
|
ORDEN DE EJERCICIOS
|
CARACTERÍSTICA
|
TIPOS DE EJERCICIOS
|
|
Primero grupos musculares grandes y luego los pequeños
|
Mayor estímulo (sobrecarga) a todos los músculos
involucrados en un ejercicio
|
|
|
Primero ejercicios estructurales
|
Se puede emplear más resistencia (se limita la
fatiga)
|
|
|
Primero grupos musculares pequeños y luego los grandes
(método de pre-agotamiento)
|
• Aportacíon mímima a los
próximos ejercicios, lo cual
produce un mayor estímulo a los
grupos musculares grandes • La fatiga puede
estimular a la
hipertrofia/fortaleza muscular
|
Realizar flexión/extensión rodilla primero y luego
encuclilladas ("squats")
|
|
Primero músculos sinergéticos o estabilizadores y luego
realizar el movimiento principal (método de
pre-agotamiento)
|
|
Realizar tracciones laterales hacia abajo ("lateral
pull-downs") o prensadas militares ("military presses")
antes de la prensada del pecho ("bench press")
|
|
Primero músculo más importantes, según las metas
(sistema de prioridad)
|
• Se alcanzan primero las metas
específicas • Reduce la fatiga excesiva al
principio del programa
|
Realizar primero ejercicios explosivos (e.g.,
pliométricos)
|
|
Primero ejercicios nuevos/practicados
|
Evita fatiga prematura en estos ejercicio
|
|
NOTA.
Adaptado de Designing Resistance Training Programs
(2nd ed., pp. 92-93), por S. J. Fleck, & W. J. Kraemer, 1997,
Champaign, Illinois: Human Kinetics Publishers.
Derechos reservados 1997 por Steven J. Fleck and William J.
Kraemer.
Intensidad del Ejercicio (Carga o Resistencia Empleada)
(Refiérase a Tabla 8)
Para los programa de entrenamientos dirigidos a desarrollar la
fortaleza y/o tolerancia muscular, la intensidad del ejercicio
se determina mediante la cantidad de masa a ser levantada. Esto
se conoce como la carga o resistencia del
ejercicio (Kraemer & Koziris, 1993). Esta es una variable muy
importante para el programa de entrenamiento con resistencias.
Para cada tipo de ejercicio prescrito debe ser establecida la
cantidad de resistencia a ser sobrellevada. Comunmente la
resistencia se determina utilizado concepto de la
repetición máxima (RM). El RM representa aquella masa
que solo permite una cierta cantidad dada de repeticiones (1, 2,
3, entre otras) para un ejercicio/grupo muscular particular, en
el cual el individuo no pueda efectuar repeticiones adicionales
(Fleck & Kraemer, 1988; Kraemer & Baechle, 1989; Kraemer &
Koziris, 1993). Los programas de entrenamiento, generalmente,
utilizan un RM específico (ejemplo 1-RM, 6-RM) para establecer
la resistencia. Menos frecuentemente, se emplea un porciento del
1-RM o 6-RM (e.g., 50% ó 75% del 1-RM) como método para
prescribir la resistencia. Este método para determinar la
resistencia se utiliza muy poco debido a que require
evaluaciones regulares (e.g., semanalmente) para poder reajustar
la carga (Fleck & Kraemer, 1997, p. 98). No obstante, se
recomienda emplear el por ciento del RM en aquellos atletas que
participan en levantamientos Olímpicos. La cantidad de masa
muscular (i.e., grupos musculares grandes versus pequeños)
activada durante un programa empleando un por ciento dado del
1-RM, representa un factor determinante para el número de
repeticiones que pueda efectuar el participante. Se ha
encontrado que en aquellos ejercicios con resistencias que
utilicen grupos musculares grandes (e.g., ejercicios
estructurados multiarticulares - véase Tabla 5) requieren el uso
de por cientos altos del 1-RM para poder manifestar aumentos en
la fortaleza muscular (Fleck & Kraemer, 1997, p. 99).
Comunmente se prescribe el RM en forma singular (e.g., 10-RM) o
como una zona de entrenamiento (e.g., 5-RM a 8-RM). Una vez se
mejora la aptitud muscular (fortaleza, potencia, o tolerancia
muscular), progresivamente se va ajustando la carga (véase
sección de entrenamiento con resistencias progresivo).
Se han encontrado aumentos en la fortaleza muscular cuando se
diseña el programa de entrenamiento con una resistencia
equivalente a 6-RM ó menos. Menos de 6-RM induce ganancias poco
siginificativas en la fortaleza muscular. Por otro lado,
aquellas intensidades en las cuales la carga corresponde a 20-RM
o más resulta en un desarrollo de la tolerancia muscular (Fleck
& Kraemer, 1997, p. 98). Aquellas cargas que sobrepasen 25-RM
producen muy pocas ganancias en la fortaleza muscular (Atha,
1982). Se ha sugerido que las ganancias en la fortaleza muscular
con cargas de altas repeticiones son el resultado de un
aprendizaje motor, factores genéticos únicos del individuo, y un
estado pobre de aptitud física al principio de programa. Una vez
se alcancen estos niveles de ganancias en la fortaleza muscular,
será necesario incrementar la intensidad, de manera que se
produzcan aumentos adicionales en la fortaleza muscular (Fleck &
Kraemer, 1997, p. 98)
En general, el participante desarrolla en forma óptima la
fortaleza muscular mediante pocas repeticiones y una alta
resistencia, mientras que la tolerancia muscular se desarrolla
mejor si se ejercita con resistencias livianas y muchas
repeticiones (Wilmore & Costill, 1994, p. 82).
Para el desarrollo de la potencia muscular, se ha sugerido que
la carga/resistencia debe ser la misma que la utilizada para el
programa de fortalecimiento muscular (Fleck & Kraemer, 1997, p.
101). No obstante esto puede ser debatible, puesto que se debe
incorporar la variable de velocidad, la cual es fundamental para
determinar potencia.
Una de las metas de los fisiculturistas es la hipertrofia
(aumento en tamaño) de los musculos esqueléticos.
Consecuentemente, la resistencia utilizada debe fluctuar entre
8-RM y 12-RM. Las series deben de ser como mínimo de 3 a 6 o más
hasta un máximo de 10 a 15. Además, los intervalos de reposo
deben de ser bastante cortos, no más de 90 segundos (Wilmore &
Costil, 1994, p. 83).
Tabla 8
Adaptaciones Musculares según sea la Resistencia Utilizada
|
CARGA/RESISTENCIA
|
EFECTOS/OBJETIVOS
|
|
<
6-RM
|
Incrementos Máximos en Fortaleza/Potencia Muscular
|
|
> 20-RM
|
Aumentos Máximos en Tolerancia Muscular
|
|
6-12 RM
|
Hipertrofia Muscular
|
|
< 10 RM Periodizado
|
Aumenta Potencia Muscular
|
NOTA.
Adaptado de Designing Resistance Training Programs
(2nd ed., pp. 98-101), por S. J. Fleck, & W. J. Kraemer, 1997,
Champaign, Illinois: Human Kinetics Publishers.
Derechos reservados 1997 por Steven J. Fleck and William J.
Kraemer.
Períodos de Reposo (Intérvalo de Descanso) - Entre Series y
Ejercicios
(Refiérase a Tabla 9)
Se refiere a la cantidad/duración de los períodos de reposo
entre series y repeticiones de ejercicio; la pausa entre las
series de un ejercicio que permite que los músculos se recuperen
parcialmente antes de empezar la próxima serie (Pearl, 1993, p.
422). Esto representa un factor que afecta/determina el tipo de
sistema energético que pueda desarrollar el participante
(particularmente para el grado de dependencia de las fuentes
energéticas glucolíticas y fosfagénicas) (Fleck & Kraemer, 1997,
p. 95). Mucho depende de los objetivos del participante y del
tipo de deporte que practica.
Si el tiempo de recuperación indicado entre series y ejercicio
debe ser breve, el protocolo de entrenamiento con resistencias
requiere progresar desde un período prolongado de reposo hasta
un período corto (Fleck & Kraemer, 1997, p. 96). Se recomiendan
períodos de reposo cortos (ejemplo de 10 a 60 segundos) en las
siguientes situaciones:
1) Si la meta es desarrollar hipertrofia y definición muscular
(e.g., para fisiculturistas):
Un alto volumen (series X repeticiones), con una
intensidad moderada (e.g., 8-10 RM) y
períodos cortos de reposo (menores de 1 minuto) proveen la
configuración óptima para el
desarrollo de hipertrofia muscular (Kraemer & Koziris, 1993).
2) Si el deporte que participa el atleta requiere tolerar altos
niveles de ácido láctico (eventos
anaeróbicos, e.g., lucha olímpica, carreras de velocidad [400 a
800 metros], baloncesto,
entre otros):
Períodos cortos de reposo con resistencias moderadamente altas
(e.g., 10-RM) resultan en
altos niveles de ácido láctico sanguíneo. Obviamente, esto
ayudará a desarrollor el sistema
anaeróbico glucolítico. Por lo tanto, esto fomenta el proceso
adaptativo de tolerar altas
condiciones de acidosis metabólica. No obstante, esto no
necesariamente asegura un
mejoramiento en la ejecutoria deportiva de dichos deportes. Más
aún, se debe evitar
implementar este regimen en aquellos atletas que requieren
desarrollar ciertas destrezas
motoras de su deporte luego de las sesiones de entrenamiento con
resistecias. Esto se debe
a las alteraciones homeostáticas perjudicantes psicológicas y
metabolicas (e.g., agotamiento
físico, distrés, entre otras) que resultan de tales períodos
cortos de reposo (Fleck &
Kraemer, 1997, p. 97). En síntesis, los problemas que ocasionan
los períodos cortos
(10-60 segundos) de recuperación son, a saber: aumento en el
lactato, ansiedad psicológica
y fatiga (Fleck & Kraemer, 1997, p. 97).
Se recomiendan períodos de reposo mayores de 2 minutos en
aquellos programas dirigidos al desarrollo de fortaleza y
potencia muscular. Esto permite más tiempo de recuperación y
mejora la habilidad para levantar cargas más pesadas con cada
serie del ejercicio (Kraemer & Koziris, 1993).
Períodos de Reposo entre Sesiones de Entrenamiento
(Refiérase a Tabla 9)
Como hemos recalcado repetidas veces, esta variable dependerá de
los objetivis/metas y necesidades particulares del participante.
Para principiantes, se ha encontrado que tres (3) sesiones de
entrenamiento a la semana, alternados con (1) día de reposo es
suficiente para lograr recuperaciones adecuadas entre las
sesiones de entrenamiento (Atha, 1982). Conforme progrese el
participante durante su programa de entrenamiento con
resistencias, se puede aumentar el número de días a la semana en
que se ejercita el individuo. Entrenar cuatro días seguidos
puede ser de mayor beneficio que entrenar tres días de forma
alternada (Hunter, 1985). Comunmente los atletas de alto
rendimiento necesitan entrenar cinco (5) días consecutivos, de
manera que se obtengan ganancias en la fortaleza muscular a
corto plazo. Además, es posible que levantadores de pesas
Olímpicos necesiten entrenar de 5 a 7 días consecutivos para
poder alcanzar aumentos en el tamaño de los músculos
esqueleticos y mayor fortaleza muscular (Fleck & Kramer, 1997,
p. 97).
Tabla 9
Períodos Cortos de Reposo entre Series y Ejercicios: 10 - 60
Segundos
|
PERÍODOS DE REPOSO
|
INDICACIONES/OBJETIVOS
|
EFECTOS
|
|
Cargas Moderadamente Altas y Alto Volumen
|
• Fisiculturistas
(Hipertrofia, Definición Muscular)
|
• Aumenta Lactato
|
|
Cargas Moderadamente Altas (40 - 60% 1-RM)
|
• Deportes anaeróbicos • Entrenamiento con
resistencias en circuito (40 -
60% 1-RM)
|
• Aumenta Lactato
|
NOTA.
Adaptado de Designing Resistance Training Programs
(2nd ed., pp. 96-97), por S. J. Fleck, & W. J. Kraemer, 1997,
Champaign, Illinois: Human Kinetics Publishers.
Derechos reservados 1997 por Steven J. Fleck and William J.
Kraemer.
Debido ha este regimen riguroso (días consecutivos de
entrenamiento), se recomienda variar los grupos musculares
entrenados y las resistencias empeadas. Además, se deben
utilizar rutinas de ejercicios divididas, o
programa dividido para la misma región anatómica (véase
Tabla 25). Si estas frecuencias de entrenamiento resultan en
molestias musculares y/o pobre rendimiento deportivo, será
necesario re-evaluar y re-ajustar los períodos de reposo entre
sesiones de entrenamiento (Fleck & Kramer, 1997, p. 97). Estos
problemas se pueden evitar si el entrenamiento con resistencia
se periodiza, lo cual será discutido más adelante.
Número de Series
(Refiérase a Tabla 11)
Para obtener ganancias óptimas en la fortaleza muscular, se
recomiendan 3 a 6 series por sesiones de ejercicio (Fleck &
Kraemer, 1997, p. 93; Kraemer & Fleck, 1988). Para principiantes
(primeras dos semanas de entrenamiento), se sugiere que utilicen
un programa de una sola serie (Kraemer & Fleck, 1988). Es
posible que si se utliza el método multi-serie (3-6) se estimula
mejor el desarrollo de la fortaleza y tolerancia muscular (Atha,
1981).
Tabla 10
Comparacion entre Sesiones de Entrenamiento
|
FRECUENCIA Y PERÍODOS DE REPOSO
|
POBLACIÓN/INDICACIONES
|
EFECTOS/OBJETIVOS
|
|
3 días, reposar días alternos
|
• Principiamtes • No entrenados •
Atletas en general
|
Aumenta fortaleza muscular
|
|
4 días corridos
|
Participantes entrenados
|
Aumenta fortaleza muscular
|
|
5 días corridos
|
Atletas elites
|
Aumenta fortaleza muscular a corto plazo
|
|
5-7 días corridos
|
Levantadores de pesas Olímpicas
|
Hipetrofia/aumenta fortaleza muscular
|
NOTA.
Adaptado de Designing Resistance Training Programs
(2nd ed., pp. 97-98), por S. J. Fleck, & W. J. Kraemer, 1997,
Champaign, Illinois: Human Kinetics Publishers.
Derechos reservados 1997 por Steven J. Fleck and William J.
Kraemer.
Tabla 11
Número de Series Recomendados para cada Sesión de Ejercicio con
Resistencias
|
NÚMERO DE SERIES
|
INDICACIONES
|
VENTAJAS
|
|
1-2
|
• Para principiantes (primeras
6-12 sesiones) y sedentarios • Programa de
mantenimiento Entrenamiento en
circuitos • Programas cortos de
entrenamiento
|
Ganancias rápidas en fortaleza/tolerancia
muscular
|
|
3-6 (Multi-series)
|
• Programa general de entrenamiento
• Atletas/entrenados • Luego de 6-12
sesiones (aproximadamente 2 semanas)
|
Ganancias óptimas en fortaleza/tolerancia
muscular
|
NOTA.
Adaptado de: Designing Resistance Training Programs
(2nd ed., pp. 93-94), por S. J. Fleck, & W. J. Kraemer, 1997,
Champaign, Illinois: Human Kinetics Publishers.
Derechos reservados 1997 por Steven J. Fleck and William J.
Kraemer.
MANIPULACIONES CRÓNICAS (A LARGO PLAZO) DE LAS VARIABLES QUE
COMPONEN/INTEGRAN EL PROGRAMA DE EJERCICIOS CON
RESISTENCIAS
Un aspecto importante del programa de ejercicio con resistencias
es la habilidad para poder manejar y cambiar efectivamente las
variables agudas (establecidas para las sesiones de ejercicio)
conforme progrese el entrenamiento (Kraemer & Baechle, 1989,
Kraemer & Koziris, 1993). El grado de eficacia para las
variaciones crónicas de estas variables determinan en gran
medida la magnitud en las ganancias para la fortaleza y potencia
muscular. Además, una eficaz manipulación de las variables de
ejercicio podrá ayudar a evitar la monotonía, de manera que los
participantes se mantengan motivados y no abandonen el programa
(Kraemer & Fleck, 1988; Kraemer & Koziris, 1993).
Tabla 12
Metas/Objetivos y Ventajas del Programa de Entrenamiento
Periodizado
|
META/OBJETIVO
|
JUSTIFICACIÓN/VENTAJA/BENEFICIO
|
|
• Variar el Programa de Entrenamiento (El
Estímulo del Ejercicio
• Alcanzar un Nivel óptimo de condición
física y de ejecutoria para la(s)
competencia principal(es) del atleta
• Gradualmente reducir el volumen de
entrenamiento mientras se aumenta la
intensidad. Esto permite el descanso o
recuperación adecuado.
|
• Se evita la monotonía, sobreentrenamiento,
estancamiento, deterioro (e.g., reducción en
la fortaleza muscular
• Mejora la ejecutoria deportiva
• Proceso de adaptación más
rápido
|
Tabla 13
Características del Entrenamiento Periodizado
|
• Varía volumen e intensidad del ejercicio
• Estímulos (sobrecargas) cambian frecuentemente
• Rápida adaptabilidad (respuesta efectiva al
estímulo)
|
El Concepto de Periodización
La periodización se refiere a cambios o
variaciones en el programa de entrenamiento con resistencias que
se implementan a lo largo del curso de un período específico de
tiempo (e.g., un año). Uno de los objetivos de la periodización
(véase Tabla 10) es variar el estímulo del ejercicio (i.e,
manipular las variables agudas de intensidad, volumen,
frecuencia, series, y períodos de reposo), de manera que no
resulte en sobreentrenamiento o estancamiento, y se alcance un
nivel de ejecutoria óptimo durante la fase competitiva del
atleta (Bompa, 1990; McArdle, Katch, & Katch, 1996, p. 428;
Wathan, 1994; Wilmore & Costill, 1994, p. 83). La meta de la
periodización según se acerca la fase competitiva es la de
gradualmente reducir el volumen de entrenamiento mientras se
aumenta la intensidad (Fleck & Kraemer, 1997, pp. 102-104;
Wathen, 1994). En otra palabras, la periodización es un proceso
de fragmentación cíclica del entrenamiento deportivo el cual
involucra una relación inversa entre el volumen de entrenamiento
y su intensidad a través de la fase competitiva, para luego
disminuir ambas variables durante el período de recuperación.
El principio de
periodización fue concebido originalmente por
Matveyev (1981). Este científico ruso planteó la idea de
subdividir en unidades cíclicas (períodos específicos de
entrenamiento con resistencias) el programa de entrenamiento.
Estas unidades se definen como macrociclos (12-15 meses),
mesociclos (3-6 semanas) y microciclos (1 semana). Según
Matveyev (1981, pp. 32-58), el plan anual de entrenamiento se
divide en tres fases o períodos principales, a saber: 1) período
preparatorio, 2) período competitivo y 3) período transitorio.
Cada período o fase de entrenamiento se compone de mesociclos y
microciclos. La fase preparatoria enfatiza el
desarrollo general de la aptitud física (alto volumen y baja
intensidad). La meta fundamental que se desea alcanzar durante
la fase competitiva (bajo volumen y alta
intensidad) es lograr un óptimo nivel de ejecutoria deportiva
durante las competencias principales. La fase transitoria
provee períodos de reposo activo, de manera que se disponga para
un proceso de recuperación/restauración y se evite el
sobrentrenamiento. Se han conceptualizado modificaciones al
trabajo original de Mateyev (1991) (Bompa, 1990, Fleck & Kraemer,
1997; McArdle, Katch, & Katch, 1996, pp. 428-429)
Bomba (1990) subdivide el termino periodización en
dos componentes conceptuales. En primera instancia, para Bomba
(1990) esta se describe como la "periodización del plan anual, o
su división en fases de entrenamiento con el fin de poder
organizar el programa en segmentos más pequeños y manejables,
con la meta principal de lograr un nivel óptimo de rendimiento
en la(s) competencia(s) principal(es) del año". Como segundo
término, se encuentra la "periodización de las principales
destrezas motoras (fortaleza, velocidad y tolerancia), la cual
se refiere a la "secuencia metódica utilizado para desarrollar
lo mismo". La Tabla 12 muestra un ejemplo del proceso de
periodización a seguir para el desarrollo de la fortaleza
muscular según describe Bomba (1990). Las variables agudas que
componen un programa de entrenamiento con resistencias pueden
ser periodizadas (ser variadas/cambiadas) durante un microciclo,
con el fin de alcanzar un nivel de desarrollo óptimo en la
fortaleza, potencia y/o tolerancia muscular (Kraemer & Baechle,
1989; Kraemer & Fleck, 1988; Kraemer & Koziris, 1993). Por lo
tanto, la periodización consiste en cambiar/variar la intensidad
(resistencia o carga) y el volumen a través del programa.
Tabla 14
El Proceso de Periodización para el Desarrollo de la Fortaleza
Muscular
|
Fase de Entrenamiento
|
Preparatorio
|
|
Competitiva
|
|
Transitoria
|
|
Tipo de Entrenamiento
|
General
|
Específica
|
Juegos de Exibición
|
Juegos de Liga
|
General
|
|
Adaptación Anatómica
|
Fortaleza Máxima
|
Conversión de Potencia y Tolerancia Muscular
|
Mantenimiento de la Potencia y/o Tolerancia
Muscular
|
Rehabilitación
|
NOTA:
Adaptado de: "Periodization of strength: The most effective
methodology of strength," por T. O. Bompa, 1990.
National Strength and Conditioning Association Journal, 12(5),
p. 50.
Segun Fleck & Kraemer (1997, p. 103), la periodización se
fundamenta de cuatro fases para cada ciclo de entrenamiento
(refiérase a Tablas 13 y 14). La primera fase se caracteriza por
un alto volumen (repeticiones y series) y baja intensidad. Para
las restantes fases, progresivamente se reduce el volumen y
aumenta la intensidad. Por lo general, al finalizar la cuarta
fase se comienza una fase de recuperación activa, en la cual se
pueden llevar a cabo ejercicios con resistencias livianas u otra
actividad no relacionada directamente con el deporte en que
compite el atleta. Esta ultima fase es muy importante, pueste
que permite al atleta recuperarse tanto física como mentalmente
del ciclo de entrenamiento. Al finalizar esta fase de
recuperación, se repite todo el ciclo de periodización.
Tabla 15
Fases del Programa Periodizado de Ejercicios Con Resistencias
|
FASES DEL CICLO
|
CARACTERÍSTICAS
|
OBJETIVO/DESCRIPCIÓN
|
|
Fase I:Hipertrofia
|
• Aumenta Volumen
• Dismuye Intensidad
• 3-4/semanas
• Total: 6 semanas
|
Se enfatiza la hipertrofia muscular
(aumento en el tamaño del músculo
esquelético)
|
|
Fase II:Fortaleza
|
• Disminuye Volumen
• Aumenta Intensidad
• 3-5/semanas
• Total: 6 semanas
|
El objetivo principal es desarrollar la
fortalezamuscular
del atleta
|
|
Fase III:Potencia
|
• Disminuye Volumen
• Aumenta Intensidad
• 4-6/semanas
• Total: 6 semanas
|
En esta fase se busca mejorar la potencia
muscular
|
|
Fase IV:Pico
|
• Disminuye Volumen
• Aumenta Doble Intensidad
• 1-6/semanas
• Total: 6 semanas
|
Fase importante donde el deportista debe de
alcanzar un nivel de fortaleza óptima
|
|
Fase V:Recuperación
|
• Disminuye Volumen
• Dismunuye Doble Intensidad
• Total: 6 semanas
|
Recuperación activa
|
NOTA.
Adaptado de: Designing Resistance Training Programs
(2nd ed., p. 103), por S. J. Fleck, & W. J. Kraemer, 1997,
Champaign, Illinois: Human Kinetics Publishers.
Derechos reservados 1997 por Steven J. Fleck and William J.
Kraemer.
La duración de los ciclos en el entrenamiento con resistencias
periodizados pueden variar desde un ciclo por año hasta dos o
tres anualmente. La Tabla 13 ilustra un ejemplo de un programa
de periodización para deportes que requieren fortaleza y
potencia muscular. Para cada fase del ciclo de periodización se
enfatizan ciertos componentes particulares de la aptitud
muscular Otros
autores (McArdle, Katch, & Katch, 1996, pp. 428-429) han
fracionado el entrenamiento en cuatro fases particulares (véase
Tabla 15), a saber fase preparatoria, primera fase de transisión,
fase competitiva, y segunda fase de transición (período de
recuparación). Estas fases del entrenamiento periodizado se
repiten para la próxima competencia deportiva.
Tabla 16
Ciclo de Entrenamiento Periodizado para el
Desarrollo de la Fortaleza y Potencia Muscualar
|
Mesociclos
Variable Aguda
|
Fase I
Hipertrofia
|
Fase II
Fortaleza
|
Fase III
Potencia
|
Fase IV
Pico
|
Fase V
Recuperación
(Descanso Activo)
|
|
Series
|
3 - 5
|
3 - 5
|
3 - 5
|
1 - 3
|
Actividad Física Liviana
|
|
Repeticiones
|
8 - 20
|
2 - 6
|
2 - 3
|
1 - 3
|
Resistencias Livianas
|
|
Intensidad
|
Baja
|
Alta
|
Alta
|
Muy Alta
|
|
|
Duración
|
6 Semanas
|
6 Semanas
|
6 Semanas
|
6 Semanas
|
2 Semanas
|
NOTA.
Adaptado de Designing Resistance Training Programs
(2nd ed., p. 103), por S. J. Fleck, & W. J. Kraemer, 1997,
Champaign, Illinois: Human Kinetics Publishers.
Derechos reservados 1997 por Steven J. Fleck and William J.
Kraemer.
Como habíamos mencionado previamiente, se ha sugerido que la
periodización de un programa con resistencias (dirigido a
mejorar la fortaleza y potencia muscular) comience con un alto
volumen y una baja intensidad (Fleck & Kraemer, 1997, pp.
103-104; Kraemer & Koziris, 1993). Segun dicta el principio de
progresión, durante el curso cíclico del período de
entrenamiento, se procederá a incrementar la intensidad y
disminuir el volumen. El propósito de este ajuste es proveer
mayor desrrollo de fortaleza y potencia y a la vez prevenir el
sobre-entrenamiento (Kraemer & Koziris, 1993). Esta forma de
periodizar puede variar según la calidad/nivel de entrenamiento
del deportista. Por ejemplo, para atletas de mayor rendimiento,
se recomienda iniciar el programa con un alto volumen e
intensidad, y progresar con un aumento en la intensidad y una
reducción moderada del volumen (Kraemer & Koziris, 1993). La
variación/periodización de las variables agudas del
entrenamiento con resistencias puede llevarse a cabo de diversas
maneras. Por ejemplo, algunos prefieren alternar por día
diferentes cargas/resistencias (repeticiones máximas) a lo largo
de su período de entrenamiento. En este tipo de periodización,
se efectúan sesiones de ejercicio empleando altas
cargas/resistencias (3 a 5 RM), moderadas (8 a 10 RM) y livianas
(12 a 15 RM) para un ejercicio específico en días alternos
(Kraemer & Koziris, 1993). Por el otro lado, se han empleado
series con cargas livianas, moderadas y pesadas durantes dos a
tres semanas para cada una (Kraemer & Koziris, 1993). Otras
variables agudas merecen ser consideradas para integrarse en el
proceso de periodización. Por ejemplo, estamos hablando de los
períodos de reposo entre series. La frecuencia de
las sesiones de ejercicio también debe ser periodizada a través
de los ciclos de entrenamiento.
Tabla 17
Ciclos de Periodizacón para Programas de Entrenamiento con
Resistencias
|
Características
|
Fase Preparatoria
|
Primera Fase
de Transición
|
Fase Competitiva
|
Segunda Fase
de Transición (Período de Recuperació)
|
|
Enfasis/Enfoque
|
Desarrollo específico de la fortaleza muscular
|
Desarrollo específico de la fortaleza muscular
|
Desarrollo específico de la fortaleza muscular
|
Práctica de otras actividades no relacionadas al deporte
en que se compite
|
|
Volumen
|
AlTO:
3-5 series de 8-12 reps
|
MODERADO:
3-5 series de 5-6 reps
|
BAJO:
3-5 series de 2-4 reps
|
BAJO
|
|
Intensidad
|
BAJO:
50-80% de 1-RM
|
MODERADA:
80-90% de 1-RM
|
ALTO:
90-95% de 1-RM
|
BAJO
|
|
Otras Características
|
Ejercicios de flexibilidad, Entrenamiento
aeróbico y anaeróbico
|
Ejercicios de Flexibilidad, Entrenamiento aeróbico en
intérvalos
|
Períodos cortos de entrenamiento a intérvalos que
enfatiza ejercicios específicos del deporte. Durante
esta fase el participante alcanza su nivel máximo de
condición física
|
Actividades recreativas, incluyendo otros tipos de
ejercicios de baja intensidad
|
Nota.
Adaptado de Exercise Physiology: Energy, Nutrition, and
Human Performance (4th ed.) (pp. 428-429), por W. D.
McArdle, F. I. Katch, & V. L. Katch, 1996, Baltimore, Maryland:
Williams & Wilkins.
Derechos reservados 1996 por Williams & Wilkins.
En términos generales, la periodización es específica al
deporte, i. e., se aplica el principio de especificidad a la
estructura del entrenamiento atlético basado en los requisitos
particulares de fortaleza, tolerancia y potencia muscular del
deporte. El entrenamiento de la técnica juega un papel
importante en el entrenamiento estructurado. Comunmente, según
se acerca la fase competitiva, aumenta la cantidad de tiempo que
se le dedica a la técnica. Lo contrario ocurre con el volumen (dismuye
progresivamente conforme se acerca el período de competencia).
RESUMEN
Las Tablas 16, 17, 18, y 19 presentan las características
(variables agudas) que se recomiendan para un programa de
entrenamiento con resistencias que persigue objetivos de
entrenamiento específicos para el desarrollo de un músculo o
grupo muscular (Kraemer & Koziris, 1993).
Tabla 18
Caracteristicas del Programa de Entrenamiento con Resistencias
para el Desarrollo de la Fortaleza Utilizando el Concepto
del 1-RM
|
VARIABLES
|
RECOMENDACIONES
|
|
Tipo de Ejercicio
|
Enfatizar en patrones de movimiento y tipos de acciones
musculares específicos
|
|
Orden de los Ejercicios
|
Para cada sesión de entrenamiento, efectuar primero los
ejercicios ha ser enfatizados y luego los ejercicios
asistivos
|
|
Intensidad
|
Resistencias de alta intensidad (típicamente < 10 RM)
|
|
Periodización de la Intensidad
|
1-5 RM (pesado); 6-10 RM (moderado); > 10 RM (liviado)
|
|
Períodos de Reposo
|
Moderadamente prolongado (> 2 min)
|
|
Series
|
Para los ejercicios asistivos: 1-3
|
NOTA:
Adaptado de: "Muscle Strength Training: Techniques and
Consideraciones," por W. J, Kraemer, & L. P. Koziris, 1993,
Physical Therapy Practice, 2, pp. 54-58.
Tabla
19
Caracteristicas del Programa de Entrenamiento con Resistencias
para el Desarrollo de Potencia Utilizando el Concepto del
1-RM
|
VARIABLES
|
RECOMENDACIONES
|
|
Tipo de Ejercicio
|
Enfatizar en patrones de movimiento específicos para
desarrollar potencia, los cuales deben estar
relacionados con movimientos estructurales
multiarticulares (ejercicios de tipo Olímpico, tales
como enviones ["power cleans"], tracciones de colgar ["hang
pulls"], entre otros).
|
|
Orden de los Ejercicios
|
Para cada sesión de entrenamiento, efectuar primero los
ejercicios a ser enfatizados y luego los ejercicios
asistivos
|
|
Intensidad
|
Resistencias de alta intensidad (típicamente < 10-RM)
|
|
Periodización de la Intensidad
|
1-5 RM (pesado); 6-10 RM (moderado); >10 RM (liviado);
es raro que sean más de 5 repeticiones en una serie, ya
sea que se utilice una carga/resistencia fuerte,
moderada o liviana. La carga utilizada para el
desarrollo de potencia es menor en comparación para
aquella utilizada en el desarrollo de la fortaleza.
Consecuentemente, para una serie específica, el número
de repeticiones efectuadas será levemente menor que el
número en la carga del RM
|
|
Períodos de Reposo
|
Moderadamente prolongado (> 2 min)
|
|
Series
|
Para los ejercicios asistivos: 1-3
|
NOTA:
Adaptado de: "Muscle Strength Training: Techniques and
Consideraciones," por W. J, Kraemer, & L. P. Koziris, 1993,
Physical Therapy Practice, 2, pp. 54-58.
Tabla 20
Caracteristicas del Programa de Entrenamiento con Resistencias
para el Desarrollo de Hipertrofia Utilizando el Concepto
del 1-RM
|
VARIABLES
|
RECOMENDACIONES
|
|
Tipo de Ejercicio
|
La mayor variedad posible de ejercicios o patrones de
movimientos, incluir una cantidad considerable de
ejercicios aislados, junto con el uso de acciones
concéntricas y eccéntricas
|
|
Orden de los Ejercicios
|
Gran variedad en el orden de ejercicios, efectuar
primero los ejercicios a ser enfatizados para cada
sesión de ejercicio
|
|
Intensidad
|
Intensidades moderadamente altas (6-12 RM), aún un alto
número de repeticiones resultan cuando se reduce la
intensidad al final de la serie, lo cual permite
completar repeticiones adicionales
|
|
Períodos de Reposo
|
Períodos de reposo cortos (< 1.5 min)
|
|
Series
|
Alto número total de series por músculo ejercitado (> 5)
|
NOTA:
Adaptado de: "Muscle Strength Training: Techniques and
Consideraciones," por W. J, Kraemer, & L. P. Koziris, 1993,
Physical Therapy Practice, 2, pp. 54-58.
Tabla 21
Caracteristicas del Programa de Entrenamiento con Resistencias
para el Desarrollo de la
Tolerancia Muscular Utilizando el Concepto del del 1-RM
|
VARIABLES
|
RECOMENDACIONES
|
|
Tipo de Ejercicio
|
Enfatizar en patrones de movimiento y tipos de acciones
musculares específicos
|
|
Orden de los Ejercicios
|
Para cada sesión de entrenamiento, efectuar primero los
ejercicios a ser enfatizados
|
|
Intensidad
|
Intensidades moderadamenmte bajas (> 12-RM)
|
|
Períodos de Reposo
|
Moderadamente prolongado (> 2 min)
|
|
Serie
|
Número moderado de series (3-6)
|
NOTA:
Adaptado de: "Muscle Strength Training: Techniques and
Consideraciones," por W. J, Kraemer, & L. P. Koziris, 1993,
Physical Therapy Practice, 2, pp. 54-58.
FORMAS/TIPOS DE ENTRENAMIENTO CON RESISTENCIAS
Las diferentes variantes en los programas de entrenamiento con
resistencias estan relacionados principalmente con los tipos de
acciones musculares (véase Tabla 2). Esto significa que un
programa se puede diseñar a base de las acciones musculares
dinámicas (concéntricas, eccéntricas) estáticas/isométricas, e
isocinéticas. Las acciones dinámicas abarcan las pesas libres,
resistencias constantes y variables, acciones isocinéticas, y
pliométría (Wilmore & Costill, 1994, p. 80). La pregunta sobre
la cual el participante debe reflexionar es: ¿Cual representa el
mejor método de entrenamiento con resistencias?, ó ¿que
combinaciones de estos tipos de ejercicios proveen aumentos
óptimos en la fortaleza muscular?. Como siempre hemos
enfatizado, no existe una sola contestación lejítima para estas
interrogantes. La realidad es que el método o métodos a
emplearse dependerá del análisis de necesidades del participante
potencial discutido a principios de este trabajo. No obstante,
se deben evaluar las ventajas y desventajas de cada forma de
entrenamiento (véase Tabla 20) para poder tomar una decisión
final. Los
estudios científicos han evidenciado aumentos significativos en
la fortaleza muscular cuando los individuos se someten a
contracciones máximas voluntarias (Fleck & Schutt,
1985). En una contración muscular máxima voluntaria, el
participante no podrá levantar una resistencia adicional, i.e.,
representa la última repetición antes de que el peso no pueda
ser levantado a una velocidad y forma específica. La realidad es
que esta tensión máxima ocurre en el punto más debil de la
curva de fuerza (Fleck & Schutt, 1985; Kulig, Andrews
& Hay, 1984). Esto puede ocurrir en cualquier momento durante
las sesiones del entrenamiento con resistencias. Dado los
beneficios que proveen estas contracciones máximas, se debe
evaluar si el tipo de acción muscular o método de entrenamiento
a ser seleccionado nos permite ejecutar contracciones musculares
máximas de naturaleza voluntaria.
Al evaluar la modalidad de entrenamiento con resistencias, se
debe también considerar si eventualmente nos permite mejorar la
ejecutoria motora y deportiva (Fleck & Schutt, 1985). Para poder
determinar si el método de entrenamiento posee esta cualidad, se
requiren realizar una batería de pruebas motoras, tales como los
saltos vertical y de longitud, lanzamiento de una bola para
determinar distancia, carrera de 50 yardas, entre otras.
Otro factor a considerar consiste en determinar si el tipo de
contracción muscular a ser utilizado en el entrenamiento con
resistencias desarrolla los grupos musculares a niveles máximos
a través de todo el recorrido angular de la articulación y a
todas las velocidades del movimiento (Fleck & Kraemer, 1997, p.
13; Fleck & Schutt, 1985). Una vez más, esta cualidad es de
vital importancia para aquellos deportes que demandan
contracciones musculares efectuadas a través de todo el arco de
movimiento. Por
último, se deben analizar los equipos e instrumentos (con sus
costos) requeridos por el tipo/modalidad de entrenamiento con
resistencias (Fleck & Schutt, 1985).
Tabla 22
Preguntas Básicas Necesarias para la Evaluación de la Modalidad
de Entrenamiento
(Tipo de Acción Múscular) ha ser Seleccionado
|
1. ¿El tipo de entrenamiento para el desarrollo de la
fortaleza muscular permite ejecutar
contracciones musculares máximas voluntarias?
2. A largo plazo, ¿la modalidad de entrenamiento dispone
para mejoras en la ejecutoria
motora/deportiva?
3. ¿Este método puede eventualmente desarrollar la
fortaleza muscular a través de todo el arco de
movimiento en una articulación?
4. ¿Se producen ganancias en la fortaleza muscular por
toda la gama de velocidades que permite
el movimiento articular?
5. ¿Cual es el equipo que requiere este tipo de
entrenamiento para fortalecimiento muscular?
a. ¿Cual es el costo de este equipo?
b. ¿Cuanto espacio físico requiere?
c. ¿Se puede adaptar a cualquier dimensión Física
(tamaño) del cuerpo?
d. ¿Que medidas de seguridad provee?
e. ¿Cual es su nivel de complejidad?, ¿requiere un
período de adiestramiento técnico?
f. ¿Es versatil?, ¿se pueden adaptar ejercicios que
simulen el movimiento deportivo?
g. ¿Cuan fácil es cambiar las cargas/resistencias del
equipo?
6. ¿Que aplicaciones clínicas dispone esta modalidad de
entrenamiento?
7. ¿Cuales son sus
contraindicaciones?
|
Nota.
Adaptado de: "Types of strength training," por S. J. Fleck, & R.
C. Schutt, 1985, Clinics in Sports Medicine: Gymnastics
Vol. 4, No. 1, p. 159.
Derechos reservados 1985 por W. B. Saunders Company.
Ejercicio Isotónicos
Representa la técnica de entrenamiento con resistencias
progresiva más comummente empleada por la población general y
los atletas. Además, se utiliza como método terapeútico (e.g.,
rehabilitación/tratamiento de lesiones). Los ejercicios
isotónicos fueron uno de los primeros sistemas de entrenamiento
con resistencias a utilizarse en escenarios clínicos. Estos
surgen despues de la segunda guerra mundial y se conocieron como
programas de entrenamiento con resistencias progresivos
(Atha, 1981; Clark, 1973). Estas acciones musculares se llevan a
cabo contra una resistencia a través del arco de movimiento.
Como habíamos mencionado previamente, literalmente, las
contracciones (o acciones) isotónicas se definen como "tensión
constante" (iso = constante, tónico = tensión). Este
concepto no representa realmente lo que ocurre a nivel muscular,
puesto que comunmente durante estos tipos de ejercicios (e.g.,
levantamiento de pesas) la tensión muscular no será la misma
durante el movimiento de la coyuntura. La ejecución correcta de
los ejercicios isotónicos mediante el uso de pesas libres y de
algunos tipos de máquinas de entrenamiento con pesas fijas no
resulta en una tensión constante ejercida por los músculos
esqueléticos (Fleck & Schutt, 1985). Más aún, la velocidad de
contracción no es fija. En los ejercicios isotónicos, la
aplicación de la fuerza muscular resulta en movimiento
articular. Consecuentemente, a estos tipos de ejercicios se le
conoce también como acciones dinámicas. Los
movimientos isotónicos se subdividen en fases concéntricas
y eccéntricas. Las acciones concéntricas o
positivas (trabajo positivo, i.e., en contra de
las fuerzas gravitacionales) consisten de un acortamiento del
músculo, como ocurre durante la flexión de codo ("biceps curl").
Por otro lado, las contracciones eccéntricas o negativas (trabajo
negativo, i.e., en contra de la fuerza de gravedad) se
caracterizan por un alargamiento de los músculos esqueléticos
involucrados, como ocurre durante la extensión del codo.
Los métodos de cargas isotónicas se clasifican como
ejercicios dinámicos con resistencias constantes y
ejercicios dinámicos con resistencias variables. Los
movimientos que emplean resistencias constantes abarcan el
levantamiento de pesas libres y ejercicios que se llevan a cabo
en máquinas (estaciones compuestas de cables y poleas) que
emplean resistencias fíjas, ejercicios eccéntricos, pliométricos,
velocidad (cargas rápidas), entrenamiento isocinético,
ejercicios de cadenas cerradas, facilitación neuromuscular
propioreceptiva, y uso de tubos elásticos (Brooks, Fahey, &
White, 1996, p. 386; DiNubile, 1991; Ducan, 1994; Hamill, 1995,
p. 97). Durante
el entrenamiento con resistencias constantes, la carga o
resistencia no cambia a través del arco de movimiento.
Por consiguiente, estos tipos de ejercicios no desarrollan una
tensión muscular uniforme durante el recorrido articular, de
manera que se habrán de encontrar puntos débiles a
lo largo de la curva de fuerza (DiNubile, 1991).
Los ejercicios
isotónicos representan una forma efectiva para desarrollar la
fortaleza muscular, de suerte que todo programa de entrenamiento
con resistencias debe considerar su uso. Todos los programas
isotónicas deben de aplicar contracciones musculares máximas
voluntarias, así como el entrenamiento hasta un punto temporero
de fallo muscular para los grupos musculares activos (DiNubile,
1991). Además, un diseño eficiente isotónico permite el uso de
ambas acciones musculares (fases concéntricas y eccéntricas).
¿Cual es la
combinación ideal de cargas, repeticiones, y series utilizando
los programas isotónicos que provean las mejores ganancias en la
fortaleza muscular?. No existe una contestación definitiva para
esta pregunta. Como hemos contínuamente mencionado a lo largo de
este trabajo, esto dependerá de las necesidades y objetivos
particulares del participanmte. Por ejemplo, en un atleta
competitivo buscando mejorar su fortaleza muscular en un período
corto de tiempo, necesitará emplear altas resistencias, pocas
repeticiones y dos o más series de ejercicios. Por otro lado, la
población general y especial (e.g., envejecientes), y aquellos
en los escenario clínicos (e.g., rehabilitación de lesiones), el
uso de bajas intensidades, altas repeticiones con una sola serie
pueden también proveer ganancias en la fortaleza (y tolerancia)
muscular, aunque no en la magnitud observada en los atletas.
Ventajas del
programa. (1) emplea las acciones concéntricas y
eccéntricas, las cuales representan los componentes naturales de
los ejercicios dinámicos; (2) el atleta puede percibir que se
encuentra trabajando, esto le sirve de motivación (satisfación
psicológica); (3) se puede cuantificar y observar fácilmente el
progreso (vía aumento progresivo de las cargas) del
participante, lo que facilita un entrenamiento más
individualizado (provee refuerzo positivo para la motivación);
(4) con el uso de pesas libres, se activan músculos accesorios
por el hecho de tener que mantener una postura y balance; (5)
son relativamente poco costosos (particularmente las pesas
libres); (6) permite entrenar diversas articulaciones a la misma
vez (ejercicios multiarticulares); (7) se ejecutan con relativa
facilidad al emplear ejercicios de cadenas cinéticas cerradas
(el cuerpo soporta el peso en el suelo); (7) el uso de máquinas
de resistencias son generalmente seguras, y se requiere poco
tiempo para cambiar los pesos, de manera que las sesiones de
entrenamiento son más cortas (Fisher & Jensen, 1990, p. 145;
Kearney, 1980; Perrin, 1993, p. 9; Powers & Howley, 1994, p.
466).
Desventajas del programa. Las desventajas provienen
básicamente del alto costo con que cuentan las máquinas de
entrenamiento con resistencias. Otra desventaja se relaciona con
la seguridad de este sistema de entrenamiento. Nos referimos
particularmente al uso de pesas libres. En esta modalidad, es
imperante poseer una buena técnica y emplear ayudantes en
ciertos ejercicios (e.g., prensada de pecho). Si se utilizan
máquinas de pesas comercialmente disponibles, no será posible
llevar a cabo ejercicios/destrezas especializadas a los deportes
(Fisher & Jensen, 1990, p. 145; Powers & Howley, 1994, p. 466).
Ejercicios Dinámicos con Resistencias Constantes
Se ha comprobado que estos programas resultan en ganancias de la
fortaleza muscular (Atha, 1981; Clark, 1973; DiNubile, 1991).
Sin embargo, la magnitud de estos aumentos son diferentes entre
los diversos estudios. Posiblemente, esta variabilidad en las
ganancias de fortaleza muscular sea ocasionado por las
diferencias en el estado inicial de aptitud física de los
sujetos (e.g., entrenado versus no entrenado), nivel de
familiarización con las pruebas de ejercicio que evalúan la
fortaleza muscular, y el diseño y duración de los programas de
entrenamiento con resistencias constantes (Fleck & Kraemer,
1997, p. 26).
Para la población general aparentemente saludable, los programas
de entrenamiento con resistencias constantes pueden proveer
adaptaciones adecuadas a nivel neuromuscular (i.e., aumentos en
la fortaleza muscular) si se realizan utilizando por los menos
una (1) serie que incluya como mínimo un ejercicio para cada
grupo muscular (véase Tabla 21) (ACSM, 1990; Berger, 1962;
Graves, Pollock, Leggett, Bralth, Carpenter, & Bishop, 1988).
Para algunos atletas competitivos, el uso de una (1) serie puede
ser de beneficio a corto plazo. No obstante, a largo plazo, el
uso de series multiples resultan en mayores aumentos de la
fortaleza muscular (Fleck & Kraemer, 1997, p. 19). Más aún, se
han observado aumentos notables en la fortaleza muscular cuando
un diseño de entrenamiento con resistencias constantes no
periodizado emplea cargas entre 2-RM y 10-RM, y de dos (2) a
cinco (5) series de ejercicios (Fleck & Kraemer, 1997, p, 19).
Tabla 23
La Prescripción de Ejercicio: Entrenamiento con Pesas
|
COMPONENTE
|
DOSIS
|
|
Tipo de Ejercicio
|
Ejercicios que Acondicionan los Grupos Musculares
Principales
|
|
Intensidad
|
MODERADA: El Nivel de Intensidad Necesario para Poder
Desarrollar y Mantener el Peso del Tejido Magro
|
|
Duración
|
El Tiempo Requerido para Poder Hacer 1 Serie de 8 a 12
Repeticiones Compuestas de 8-10 Ejercicios cada una
|
|
Frecuencia
|
Como Mínimo 2 Días a la Semana
|
NOTA.
Tomado de: "The Recommended Quantity and Quality of Exercise for
Developping and Maintaining Cardiorespiratory and Muscular
Fitness in Healthy Adults," por American College of Sports
Medicine, 1990, Medicine and Science in Sports and
Exercise, 22(2), pp. 265-274
En general, entre más frecuente se entrene a la semana, mayores
beneficios se producem en cuanto a la fortaleza muscular. No
obstante, para principiantes, un entrenamiento con resistencias
constantes a corto plazo (e.g., 12 semanas) que emplee tres (3)
sesiones de ejercicio por semana provee el estímulo suficiente
para inducir aumentos óptimos en la fortaleza muscular (Fleck &
Kraemer, 1997, p. 20).
Para novatos, no se recomienda entrenar más de dos veces al día.
A corto plazo, un atleta elite puede tolerar dos sesiones de
entrenamiento al día. Sin embargo, es posible que esto pueda
resultar en una disminución de la potencia muscular (e.g., salto
vertical) y cambios en la técnica deportiva (Fleck & Kraemer,
1997, p. 25). Por otro lado, si el volumen diario de
entrenamiento con resistencias se divide en dos sesiones por
día, es posible inducir aumentos significativos en la fortaleza
muscular luego de un período breve de recuperación (Fleck &
Kraemer, 1997, p. 25).
Se ha comprobado que los programas de entrenamiento con
resistencias dinámicas pueden aumentar la ejecutoria motora
(Campbell, 1962; Schultz, 1967; Stone, O'Brayant, & Garhammer,
1981). La magnitud de estos cambios favorables para las
destrezas motoras dependerá del nivel inicial de aptitud física
que posea el sujeto. Para el deporte de béisbol ("baseball"), se
ha observado que el uso de bolas con pesos variados (más pesadas
y más livianas que lo normal) resulta en mejoras de la velocidad
de lanzamiento por encima del hombro (DeRenne, Ho, & Blitzblau,
1990). Para poder observar ganancias positivas en la ejecutoria
de actividades motoras es necesario combinar las prácticas
directas de las destrezas deportivas conjuntamente con el
programa de entrenamiento de resistencias constantes (Schultz,
1967). Estos
programas producen a largo plazo aumentos poco significativos en
la masa corporal activa (peso magro o sin grasa), y reducciones
modestas en el por ciento de grasa (Fleck & Kraemer, 1997, p.
26).
Entrenamiento con Pesas Libres. Existe al presente una
tendencia a regresar al uso de pesas libres en los programas con
resistencias. Esto surge del hecho de que el entrenamiento con
pesas libres posee muchas ventajas sobre los demás métodos. Por
ejemplo, con las pesas libres el participante requiere activar
un mayor número de unidades motoras necesarias para controlar la
barra y mantener el balance muscular; consecuentemente, se
desarrolla más efectivamente la fortaleza/tolerancia muscular al
compararse con otros sistemas que utilizan máquinas (Wilmore &
Costill, 1994, p. 84).
Estudios científicos han mostrado aumentos en la fortaleza
muscular empleando pesas libres (Berger, 1962; Clark, 1973;
Fleck & Schutt, 1985). Sin embargo esta fortaleza muscular se
encuentra limitada en un punto de la curva de fuerza.
¿Cual es la razón de esto? Primeramente, en el entrenamiento con
pesas libres (e.g., barras de pesas y mancuernas), la
resistencia o peso levantado se mantiene constante a través de
todo el arco de movimiento. El grado de dificultad para poder
levantar el peso dependerá del ángulo de la articulación.
Expresándolo de otra manera, la fuerza generada por el músculo
esquelético varía a lo largo del recorrido articular. Por
ejemplo, en la presanda de pecho, es más fácil mover un peso
cuando se encuentra al final del movimiento angular que cuando
esta en el pecho. Ciertamente, esto representa una limitación
principal para aquellos que entrenan levantando pesas libres.
Esto implica que la fortaleza máxima desarrollada no será la
misma para todos los ángulos del recorrido articular, de manera
que habrán ciertos puntos del arco donde el atleta (su grupo
muscular) estará más debil. Comunmente estos se conoce como el
punto débil ("sticking point")
(Brooks, Fahey, & White, 1996, pp. 387).
Ciertas ventajas se derivan de los programas con
pesas libres. Mencionamos arriba que puede mejorar la fortaleza
muscular. En general, se ha encontrado que estos ejercicios
promueven un aumento en la capacidad del atleta para ejecutar
destrezas motoras (Clark, 1973; Fleck & Schutt, 1985). Cambios
positivos en la composición corporal ocurren cuando se entrenan
con pesas libres (Fleck & Schutt, 1985). Otra ventaja del uso de
pesas libres es que son relativamente poco costosas, y se
encuentran generalmente disponibles en la mayoría de los salones
de entrenamiento con pesas. Las pesas libres se caracterizan por
su versatilidad, de manera que se pueden crear ejercicios con
múltiples variaciones (Stone & Wilson, 1985). Además, con las
pesas libres se pueden diseñar ejercicios especializados que
simule el movimiento real del deporte específico. Otro beneficio
importante consiste en que estos equipos permiten que el
participante observe su progreso mediante evaluaciones
periódicas; además, se deriva una satisfacción personal al ver
que se ha llevado a cabo el trabajo propuesto (Kearney, 1980;
Powers & Howley, 1994, p. 466).
Dentro de las desventajas que incluyen el
entrenamiento con pesas libres se encuentra: (1) no se entrena
la fortaleza máxima en cada ángulo de la articulación, (2)
requiere del uso de observadores/ayudantes; (3) existe la
posibilidad de lesiones mediante el uso de las barras de pesas
(las pesas se pueden caer); (4) se necesita más tiempo para
aprender las técnicas de los diferentes ejercicios al compararse
con las máquinas que proveen resistencias constantes, y (5)
debido a que se requieren cambiar los discos/pesas de las
barras, la duración total de cada sesión de entrenamiento podrá
ser relativamente más larga que en los demás sistemas de
entrenamiento (Fleck & Kraemer, 1997, p. 26; Kearney, 1980).
Ejercicios Dinámicos con Resistencias Variables
Las acciones de resistencia variable involucran mechanismos que
varían la resistencia a través del arco de movimiento de los
músculos esqueléticos involucrados, i.e., tratan de acoplar la
carga a la curva de fuerza (DiNubile, 1991; Fleck
& Schutt, 1985; Kent, 1994, p. 471). Consecuentemente, aplican
al músculo una tensión más constante o uniforme a lo largo del
recorrido angular de la articulacióm. Estos mecanismos utilizan
un sistema de poleas, volantas ("cams") de metal de aspecto
irregular, o combinación de palancas para ajustar la resistencia
(cambiar el brazo de resistencia de la palanca) a través del
arco de movimiento (Keohane, 1986). En un ejercicio común con
pesas libres donde se flexiona el codo, la fortaleza resultante
dependerá del ángulo en que se encuentre los músculos flexores a
través del arco de movimiento. La fortaleza es óptima a un
ángulo de 100. Por otro lado, los músculos son más débiles a un
ángulo de 60 (cuando el codo se encuentra flexionado por
completo) y a 180 (el codo se encuentra completamente
extendido). Con el mecanismo de resistencia variable, la
resistencia se reduce en los puntos más débiles del arco de
movimiento y aumenta en los puntos más fuertes. En otras
palabras, cuando el sistema esquelético se encuentra en su punto
más alto de desventaja mecánica, la resistencia del equipo se
coloca en su peso más liviano, mientras que cuando el sistema
esquelético alcance una ventaja mecánica óptima, las cargas de
la máquina se ajustan a su peso máximo (Keohane, 1986). Más aún,
las máquinas de resistencias variables proveen una variación
costante/uniforme en relación a las fuerzas gravitacionales
(Keohane, 1986).
La teoría de este sistema consiste en que el músculo podrá ser
entrenado en su totalidad si se esfuerza a que actúe a través de
cada punto en su arco de movimiento. En otras palabras, la
resistencia relativa que se aplica al músculo esquelético, en
teoría, es aceptablemente constante por todo el recorrido del
movimiento articular. Las máquinas de resistencia variable
también utilizan los principios de pre-agotamiento, lo cual
permite que los músculos esquelétcos se activen a mayores
capacidades (Keohane, 1986).
Diversas ventajas se obtienen con este método de
entrenamiento. El uso de resistencias variables pueden proveer
contracciones musculares máximas voluntarias si el ejercicio se
ejecuta hasta un punto de fallo muscular o si éste se lleva a
cabo de forma explosiva (Fleck & Schutt, 1985). En general, los
programas de entrenamiento con resistencias variables
(utilizando diversas combinaciones de series y repeticiones)
inducen aumentos notables en la fortaleza musccular a corto
plazo (4 a 16 semanas) (Fleck & Kraemer, 1997, p. 27). Se han
reportado aumentos significativos en la fortaleza muscular
empleando de 10 a 12 repeticiones en esta modalidad de
entrenamiento (Peterson, 1975). Más aún, el entrenamiento con
resistencias variables pueden producir aumentos en la capacidad
motora (Peterson, 1975). El mejoramiento en las acciones motoras
empleando resistencias variables va a depender, en parte, del
protocolo de entrenamiento y maquinaria utilizada (Fleck &
Kraemer, 1997, p. 28). Se han observado aumentos en la masa
corporal activa y reducciones en el porciento de grasa con éste
método (Fleck & Kraemer, 1997, p. 28). Por lo general, estos
sistemas no requieren el uso de un ayudante/observado.
Posiblemente otro beneficio de esta modalidad de entrenamiento
es que son fáciles de utilizar y seguras. Finalmente, las
máquinas de resistencia variable pueden proveer satisfacciones
personales y motivación entre sus participantes (Kearney, 1980).
Estas máquinas
poseen ciertas limitaciones. Primeramente, no
pueden controlar la velocidad del movimiento. Además, debido a
que el diseño de la máquina se construye a base de las
dimensiones físicas promedio de la población general, es muy
dificil ajustar estos aparatos a otras personas con dimensiones
más grandes o pequeñas (e.g., niños). En adición, existe poca
evidencia de que tales sistemas de poleas y volantas realmente
compensan en su totalidad por las diferencias en las
aplicaciones mecánicas y fuerza en todas las fases del arco de
movimiento (DiNubile, 1991; Fleck & Schutt, 1985; McArdle,
Katch, & Katch, 1996, p. 434). Más aún, no existe evidencia
científica que compruebe la superioridad de las máquinas que
proveen resistencias variables sobre otros sistema o máquinas
(Brooks, Fahey, & White, 1996, pp. 387). Es posible
sobre-estirar un músculo o articulación en algunas de estas
máquinas (Fleck & Kraemer, 1997, p. 28). Otra desventaja es su
alto costo y la necesidad de un espacio física relativamente
grande. También, la carga que se levanta (número de platos) no
representa la fuerza aplicada, lo cual complica el proceso de
cuantificar el progreso (Kearney, 1980).
Entrenamiento Eccéntrico
Este tipo de modalidad tambien se conoce como entrenamiento con
"resistencia negativa" porque el trabajo muscular
se lleva a cabo a favor de la fuerza de gravedad. Durante el
entrenamiento eccéntrico, el músculo se alarga mientras genera
tensión. Por ejemplo, durante un programa con pesas libres, el
descender de forma controlada el peso desde una posición de
flexión produce el alargamiento (y tensión) de las fibras
musculares. El entrenamiento eccéntrico puede emplearse en
diveras máquinas de entrenamiento. Para esto, se requiere que el
participante levante una carga mayor de 1-RM con ambas manos o
piernas y luego bajar esta carga con solo una mano o pierna,
respectivamente (Fleck & Kraemer, 1997, p. 33). Basado en
estudios electromiográficos, se ha evidenciado que las acciones
eccéntricas generan menos tensión muscular al comparase con las
acciones concéntricas, siempre y cuando se utilice la misma
resistencia (Stauber, 1989). En otras palabras, durante las
acciones musculares eccéntricas los músculos esqueléticos son
capaces de soportar mayores cargas externas (aproximadamente
30%) en comparación con las acciones concéntricas (Fleck &
Schutt, 1985; Wilmore & Costill, 1994). Por lo tanto, para poder
igualar las tensiones generadas en el músculo esquelético cuando
se ejecutan acciones eccéntricas y concéntricas, será necesario
aplicar una mayor carga/resistencias al entrenamiento
eccéntrico. Es posible, entonces, especular que los programas de
entrenamiento eccéntricos pueden inducir incrementos en la
fortaleza muscular equivalentes a los encontrados durante el
entrenamiento concéntrico, con la diferencia que en el programa
eccéntrico se emplea una carga menor (Fleck & Schutt, 1985). En
teoría, esto implica que este tipo de entrenamiento deberá
resultar en mayores incrementos de la fortaleza muscular. Sin
embargo, esto no se ha podido confirmar (de manera conclusiva)
mediante estudios científicos controlados. Se han reportado
estudios que muestran ganancias en la fortaleza muscular, pero
estos aumentos no han sido significativamente diferentes al
compararse con el entrenamiento concéntrico y eccéntrico (Clark,
1973; Fleck & Schutt, 1985). La magnitud en las ganancias de la
fortaleza muscular a través del entrenamiento eccéntrico versus
concéntrico o isotónico dependerá particularmente de la cantidad
de resistencia utilizada en el programa (Fleck & Schutt, 1985).
Por ejemplo, hay estudios que evidencian un mayor aumento en la
fortaleza muscular usando acciones eccéntrica en comparación con
entrenamientos concéntricos; no obstante, el grupo eccéntrico
empleaba un esfuerzo menor durante el ejercicio (Fleck & Schutt,
1985). El grueso de las investigaciones cientificas evidencian
que el entrenamiento eccéntrico no induce aumentos
significativamente mayores en la fortaleza muscular isométrica,
eccéntrica, y concéntrica en comparación con los programas de
ejercicios dinámicos con resistencias constantes (Atha, 1981;
Clark, 1973; Fleck & Schutt, 1985). Otras investigaciones
científicas bien diseñadas experimentalmente, han evidenciado
que cuando el entrenamiento con resistencias combina acciones
musculares eccéntricas conjuntamente con las contracciones
concéntricas se provee un mejor estímulo para aumentos óptimos
en la fortaleza y tamaño de los músculos esqueléticos activados
en el programa (Wilmore & Costill, 1994, p. 84). La realidad es
que las contracciones eccéntricas forman parte de la mayoría de
los programas de entrenamientos con resistencias progresivo, por
lo que contribuye a las ganancias de fortaleza que resultan de
estos sistemas de entrenamiento. Siempre y cuando el
entrenamiento con resistencia incluya acciones eccéntricas, se
habrán de observar ganancias en la fortaleza muscular. Por
consiguiente, este componente es muy importante para el
desarrollo óptimo de la forlateza msuculoesquelética. De hecho,
en ocasiones, se requiere enfatizar los programas que involucren
acciones eccéntricas, de manera que se puedan desarrollar
ganancias notablemente altas en la fortaleza muscular (Fleck &
Kraemer, 1997, p. 34).
Los programas de entrenamiento eccéntricos ejercen poca
influencia en la ejecutoria motora y en la composición corporal
(Fleck & Kraemer, 1997, p. 34).
Los estudios en esta área no han revelado ventajas
importantes sobre los demás métodos de entrenamiento, no
obstante, es posible emplear esta técnica para inducir cambios
positivos rápidos en la fortaleza muscular de diversos atletas.
Además, el incluir ejercicios eccéntricos al programa de
entrenamiento con resistencias puede ayudar a evitar el
aburrimiento, de manera que los atletas se mantengan motivados
durante sus sesiones de ejercicio (Fisher & Jensen, 1980, pp.
142-143). Los
ejercicios eccéntricos poseen una diversidad de problemas y
limitaciones. Una limitación clásica de los
ejercicios eccéntricos es que producen molestia muscular al
final de las sesiones de entrenamiento (Brooks, Fahey, & White,
1996, pp. 387; Newham, 1988; Newham, Jones, & Clarkson, 1987;
Stauber, 1989). No obstante, es posible resolver este problema
si el programa eccéntrico emplea cargas por debajo del 1-RM de
una contraccióm concéntrica (Fleck & Kraemer, 1997, p. 34; Fleck
& Schutt, 1991, Talag, 1973). Otra deventaja consiste en la
necesidad del uso de un ayudante o algun tipo de equipo que
ayude en levantar la resistencia durante el programa (Fleck &
Kraemer, 1997, p. 35).
Entrenamiento con Resistencias que utilicen Acciones
Isométricas/Estáticas
Los ejercicios isométricos se caracterizan por acciones
musculares estáticas, i.e., aquellas donde no varía la longitud
de los músculos activados, mientras se genera tensión. Por lo
tanto, no se producen cambios en las posiciones angulares de la
articulación, i.e., el sistema de palancas oseo-musculares no
efectúan ningun trabajo (Stone, & Wilson, 1985). Comunmente
estos ejercicios se llevan a cabo contra un objeto inmóvil
(e.g., una pared) o cuando se trabaja un grupo muscular fuerte
contra un grupo muscular débil (Fleck & Schutt, 1985).
Para la década de los años cincuenta, estudios científicos
realizados por investigadores Alemanes (Hettinger y Mueller)
hallaron que los programas de entrenamiento con resistencias de
naturaleza isométrica resultaban en considerables aumentos en la
fortaleza muscular (Brooks, Fahey, & White, 1996, pp. 385-386;
McArdle, Katch, & Katch, 1996, p. 430; Wilmore & Costill, 1994,
p. 83). Su programa básico consistía de tan solo seis segundos
de ejercicios isométricos a 75% del esfuerzo máximo (Brooks,
Fahey, & White, 1996, p. 385). No obstante, otros estudios
subsiguientes no pudieron confirmar los resultados de estas
investigaciones.
Actualmente, los programas de contraciones isométricas se
utilizan en ciertos programas de entrenamiento, particularmente
en la rehabilitación de grupos musculares afectados por lesiones
u operaciones. Por ejemplo, en aquellos deportistas lesionados
donde una extremidad se encuentra inmovilizada (e.g., un yeso)
las acciones musculares estáticas ayudan a mantener tonificados
los músculos afectados, de manera que se reduzca la magnitud de
la atrofia y pérdida de la fortaleza muscular. Esto facilita el
proceso de recuperación (Morrissey, Harman, & Johnson, 1995;
Wilmore & Costill, 1994, p. 83).
Se ha sugerido que los programas con resistencias que emplean
ejercicios isométricos deben utilizar multiples series que
incluyan contracciones estáticas máximas de tres (3) a seis (6)
segundos en duración, y realizadas como mínimo tres veces por
semana (Fleck & Schutt, 1985). Puesto que el entrenamiento
isométrico permite utilizar contracciones musculares máximas
voluntarias, se han observado ganancias notables en la fortaleza
e hipertrofia muscular. No obstante, los aumentos en la
fortaleza muscular no son de magnitudes significativas (menos de
5% por semana) (Fleck & Schutt, 1985). La realidad es que los
posibles aumentos en la fortaleza muscular derivado de los
programas isométricos dependerá de varios factores, a saber: (1)
la cantidad de acciones isométricas ejecutadas, (2) la duración
de estas contracciones, (3) si la acción muscular isométrica es
máxima o submáxima, y (4) la frecuencia del entrenamiento (Fleck
& Kraemer, 1997, p. 15).
Beneficios del ejercicio isométrico. Como fue mencionado
en los párrafos previos, la importancia de los ejercicios
isométricos radica en el campo clínico y de rehabilitación
(Dean, 1988; DiNubile, 1991). En la actualidad, existen diversos
equipos que miden la fortaleza isométrica máxima, la cual
representa una variable importante para determinar la fortaleza
y potencia muscular. Mediante estos instrumentos especiales, es
posible evaluar isometricamente grupos musculares con el fin de
diagnosticar deficiencias musculares específicas. Además, es
posible diseñar programas de entrenamiento isométricos enfocados
hacia el desarrollo de la fortaleza muscular en aquellos ángulos
articulares donde se encuentran debilitados los musculos motores
principales. Como fue mencionado arriba, esto se conoce como los
puntos débiles ("sticking points")
(Brooks, Fahey, & White, 1996, p. 385). Cuando los ejercicios
isométricos se practican varias veces en el día, es posible
observar mejoraras en la fortaleza muscular muscular. Sin
embargo, hay que tener mucho cuidado que esto no resulte en un
estado de sobre-entrenamiento (Brooks, Fahey, & White, 1996, p.
386). Otra ventaja es que este programa de entrenamiento no
require mucho tiempo ni equipo sofisticado. Practicamente se
pueden realiza en cualquier lugar. Su técnica es sencilla y poco
costosa. En estos programas, existe más seguridad porque no hay
peligro de caídas de pesas o lesiones musculares (Fisher &
Jensen, 1990, p. 141; Kearney, 1980).
Limitaciones del ejercicio isométrico. Los programas
isométricos poseen pocas aplicaciones útiles para el atleta
durante su entrenamiento. Por su naturaleza estática, éste
método hace dificil cuantificar/monitorear el progreso de los
atletas. La realidad es que no se sabe cuanta fuerza se esta
generando. Debido a esto, no se fomenta una adecuada motivación
(no hay un refuerzo positivo y se fomenta el aburrimiento) entre
los participantes. El ejercicio isométrico NO
aumenta la fortaleza muscular a través del arco de movimiento de
la articulación. Más aún, las adaptaciones que resultan de los
programas isométricas son altamente específicas. En otras
palabras, el desarrollo de la fortaleza muscular isométrica será
específica al ángulo de la articulación en el cual se entrenó el
grupo muscular (Brooks, Fahey, & White, 1996, p. 385; Fleck &
Schutt, 1985; McArdle, Katch, & Katch, 1996, p. 430; Perrin,
1993, p. 9). Por lo tanto, de utilizarse un programa de
ejercicios con resistencias que empleen las acciones isométricas
con miras hacia el desarrollo de la fortaleza muscular de un
movimiento, posiblemente sea necesario entrenar en cada punto
del recorrido angular de la articulación (DiNubile, 1991; Fleck
& Schutt, 1985; Stione & Wilson, 1985). Este procedimiento es
muy tedioso y le resta mucho tiempo al atleta, el cual necesita
también concentrar su entrenamiento en otras áreas de
relevancia. Además, es muy dificil entrenar ciertas áreas y
movimientos con esta modalidad (Fisher & Jensen, 1990, p. 141).
El entrenamiento isométrico no mejora (o empeora) la capacidad
para generar fuerza a una alta velocidad (Brooks, Fahey, &
White, 1996, p. 386; DiNubile, 1991). Además, no induce
ganancias en la tolerancia muscular. No se ha encontrado que la
ejecutoria motora mejore con los entrenamientos isométricos
(Clark, 1973; Fleck & Schutt, 1985; Linderburg, Edwards, &
Heath, 1963). Para personas con enfermedades cardiovasculares,
los ejercicios isométricos pueden inducir aumentos notables en
la presión arterial y una tensión excesiva en la pared
ventricular izquierda (Petrosfsky & Phillips, 1986). Por
consiguiente, los ejercicios isométricos son contraindicados
para la población hipertensa, individuos con fallo cardíaco
congestivo, entre otras condiciones patológicas cardiovasculares
(DiNubile, 1991). Otro problema relacionado con las
complicaciones cardiovasculares (particularmente la alta presión
arterial) que resultan de los ejercicios isométricos es el
fenómeno de la maniobra de valsalva. Una valsalva
ocurre cuando la glotis se cierra durante un
esfuerzo espiratorio (Kent, 1994, p. 470). Este mecanismo es
común durante las contracciones isométricas. Literalmente, el
participante "aguanta la respiración". Debido a que no se escapa
el aire, se induce un aumento considerable en la presión
intratorácica. Como consecuencia, aumentan dramáticamente las
presiones arteriales sistólicas y diastólicas (Fox, Bowers, &
Foss, 1993, p. 177)
Comparación entre los ejercicios isométricos versus los
dinámicos. Conforme al análisis de necesidades que fue
discutido a principios de este trabajo, el atleta habrá de
seleccionar aquel método de entrenamiento con resistencias que
pueda satisfacer las demandas particulares del deporte. En
adición, hay que considerar las respuestas específicas del
deporte practicado para determinar el método de entrenamiento
(Morrissey, Harman, & Johnson, 1995).
Entrenamiento con Resistencias Isocinéticos
Literalmente, isocinética significa "velocidad constante".
La máquina isocinética siempre se colocará a una velocidad
específica y no permitirá que el movimiento articular sea más
rápido o más lento que la velocidad pre-determinada. Es
importante saber que la resistencia no se encuentra pre-fijada
(Fleck & Kraemer, 1985). Los ejercicios con resistencias que
utilizan acciones isocinéticas sobrecargan al músculo
esquelético a una velocidad constante pre-ajustada mientras
activan los músculos motores a través del recorrido completo del
movimiento articular. En este tipo de máquinas, el músculo
esquelético es capaz de generar una potencia máxima a través de
todo el arco de movimiento a una velocidad de acortamiento
controlada (McArdle, Katch, & Katch, 1996, p. 434). En teoría,
este modo de entrenamiento debe reclutar el mayor número
possible de unidades motoras e uniformemente sobrecargar al
músculo a través de todos los ángulos del movimiento. El
entrenamiento isocinético también se conoce como
ejercicios con resistencias acomodativas. El nombre se
origina de la capacidad que tienen las máquinas isocinéticas
para "acomodar" la resistencia con el esfuerzo muscular
efectuado durante el ejercicio. En otras palabras, a la fuerza
generada (por el sujeto) se le aplica una resistencia de igual
magnitud por medio del dinamómetro isocinético.
Una gama amplia de beneficios estan presente en
este método de entrenamiento. Mediante esta modalidad es posible
efectuar contracciones musculares máximas voluntarias a través
de todo el arco de movimiento para cada repetición (Fleck &
Schutt, 1985). Por consiguiente, en teoría, los programas de
entrenamiento isocinéticos deben proveer aumentos máximos en la
fortaleza muscular. Para poder ser fuerte en un movimiento
rápido, el participante debe entrenar utilizando movimientos a
una alta velocidad (Fleck & Schutt, 1985). Se han reportado
aumentos notables en la fortaleza muscular cuando se entrenan a
velocidades relativamente bajas (e.g., 60. s-1)
(Brooks, Fahey, & White, 1996, p. 389). Cualquier combinación de
series y repeticiones de máquinas isocinéticas que solo entrenan
el componente concéntrico provee aumentos en la fortaleza
muscular (Fleck & Kraemer, 1997, p. 28). Este programa de
entrenamiento isocinético debe emplear velocidades que fluctúen
entre 180. s-1 y 200.
s-1 cuando el objetivo es aumentar la fortaleza
muscular a través de toda la gama de velocidades que permite el
dinamómetro. Por otro lado, si lo que busca el atleta es
aumentar a niveles máximos la fortaleza muscular a una velocidad
específica, entonces el entrenamiento deberá estar dirigido
hacia dicha velocidad (Fleck & Kraermer, 1997, p. 31). Se ha
comprobado que el entrenamiento isocinético puede mejorar la
ejecutoria motora. Además, cuando este entrenamiento se lleva a
cabo a través de altas velocidades de movimiento, se producen
incrementos significativos en la ejecutoria en la ejecutoria
motora al compararse con entrenamientos a bajas velocidades
(Fleck & Kraemer, 1985). Se han encontrado reducciones en el
porciento de grasa y aumentos en la masa corporal activa
empleando las acciones isocinéticas. Estos tipos de
entrenamiento producen poca o ninguna molestia muscular. Como no
hay pesos que levantar, la posibilidad de lesiones es mínima y
no será necesario el uso de un ayudante. Debido a que las
contracciones musculares se ejecutan comunmente a unas
velocidades relativamente altas, las duraciones de cada sesión
de ejercicio serán más cortas al comparase con otros métodos
(e.g., pesas libres) (Fleck & Kraemer, 1985). En términos
diagnósticos, los dinamómetros isocinéticos proveen una
indicación de velocidad específica para la fortaleza muscular
absoluta (Osternig, 1986). En adición, los dinamómetros
isocinéticos permiten la cuantificación del torque, trabajo y
potencia. Este programa de entrenamiento permite aislar a grupos
musculares débiles (Perrin, 1993, p. 9).
Los métodos isocinéticos no estan libres de limitaciones.
En términos prácticos, este sistema no provee unas velocidades
reales de entrenamiento al compararse con las velocidades
angulares que generan comunmente los movimientos deportivos. Por
ejemplo, la velocidad máxima que puede generar un dinamómetro
isocinético es 400. s-1, cuando en
realidad la velocidad de un movimiento para una actividad
deportiva puede ser tan alto como 2000. s-1
(McArdle, Katch, & Katch, 1996, p. 435). Las máquinas
isocinéticas más recientes no proveen una sobrecarga a los
músculos en su fase eccéntrica. Como sabemos, las contracciones
concéntricas sirven para desacelerar y "frenar" las extremidades
durante los movimiento normales (Brooks, Fahey, & White, 1996,
p. 388-389; McArdle, Katch, & Katch, 1996, p. 435). Otras
limitaciones (de naturaleza técnica) de los ejercicios con
resistencias efectuados en dinamómetros isocinéticos son, a
saber: 1) errores de fuerzas gravitacionales y musculares, y 2)
errores de inercia. No obstante, las máquinas isocinéticas
permiten entrenar articulaciones lesionadas con un bajo riesgo
de daño adicional (Grimbey, 1985). Además, estas máquinas son
muy costosas y requieren un espacio amplio. Debido a que no se
observa un peso específico subiendo y bajando, puede haber
problemas de motivación al utilizar este sistema. Los ejercicios
se llevan a cabo principalmente en posiciones de cadenas
cinéticas abiertas (literalmente el movimiento se lleva a cabo
"en el aire" o sin ninguna base apoyo fíja en el suelo) (Perrin.
1993, p. 9). En ocasiones, la resistencia se puede remover, de
manera que los atletas no podrán entrenar a intensidades máximas
(no habrá una sobrecarga) (Fisher & jensen, 1990, p. 144).
Ciclos de Estiramiento-Acortamiento (Pliometría)
Estos tipos de ejercicios activan el reflejo de
estiramiento, de manera que se pueda reclutar un mayor
número de unidades motoras (Chu, 1993, p. 14; McCollum, 1994;
Radcliffe & Farentinos, 1985, pp. 7-9). Además, durante la fase
eccéntrica del ejercicio se carga de energía potencial los
elementos elásticos (tejidos conectivos, tendones y ligamentos)
y contractiles (miofilamentos de miosina y actina) de los
músculos esqueléticos, de suerte que se pueda re-usar esta
energía en la próxima contracción de naturaleza concéntrica
(Bosco, 1994, p. 14; Bosco, Ito, Komi, Luhtanen, Rahkila, Rusko
& Viitasalo, 1982; Bosco, Tihayi, Komi, Fekete & Apor, 1982;
Thys, Faraggiana & Margaria, 1972; Cavagna, 1977; Cavagna,
Dusman & Margaria, 1968). Los ciclos de estiramiento-acortamieto
(actividades pliométricas) se utilizan como un programa
suplementario para el entrenamiento de resistencias con
miras a desarrollar la potencia explosiva de los músculos
esqueléticos. Se cree que las repeticiones de estos ejercicios
poveen las apropiadas adaptaciones neuromusculares, de manera
que mejore la potencia y ejecutoria de músculos esqueléticos
específicos (Cho, 1984; McCollum, 1994). Este tipo de programa
será ampliado más adelante en este trabajo.
Entrenamiento con Cargas Rápidas
Este sistema consiste en mover la resistencia lo más rapido
posible. En cuanto a la magnitud en ganancias de forlaleza
muscular, la mayoría de los estudios han mostrado que el
entrenamiento con cargas rápidas es menos efectivo que los
ejercicios isotónicos con resistencias constantes. Esto se debe
a que este tipo de entrenamiento no permite generar una tensión
muscular lo suficientementa alta para poder producir ganancias
significativas en la fortaleza muscular. La tensión disminuye
conforme aumenta la velocidad de la contracción muscular, y una
tensión apropiada es necesaria para inducir hipertofia muscular
(Brooks, Fahey, & White, 1996, p. 387). Por otro lado, el
entrenamiento con cargas rápidas son efectivas para la velocidad
angular durante el movimiento articular. Posiblemente mejore la
proporción para generar fuerza, aunque tiene poco efecto sobre
la fuerza absoluta. Muchos atletas (deportes explosivos/de
fortaleza) practican esta modalidad de entrenamiento con miras
de aumentar su potencia máxima, particularmente durante la fase
competitiva del entrenamiento (Brooks, Fahey, & White, 1996, p.
388)
Ejercicios de Cadenas Cinéticas Cerradas
Los ejercicios de cadenas cinéticas cerradas representan una
secuencia de movimientos isotónicos en los cuales el extremos
distales de la cadena (o segmento) se encuentran fíjos (e.g.,
una mano o pie se encuentra fijo en el suelo), con el movimiento
ocurriendo alrededor de ese segmento fíjo y empleando algun tipo
de carga (Duncan, 1994; Hamil, & Knutzen, 1995, p. 97; Kent,
1994, p. 93). En esta modalidad de entrenamiento, el
participante emplea su peso corporal y acciones concéntricas y
eccéntricas. Se cree que este tipo de entrenamiento es más
efectivo que los ejercicios de cadena cinética abierta (el
extremo distal se encuentra libre para moverse, e.g., extensión
de la rodilla utilizando un dinamómetro isocinético) porque
emplea la masa coporal, mantiene las relaciones musculares, y
son más aplicables a la función normal del ser humano (Hamil, &
Knutzen, 1995, p. 97). Un ejemplo de un ejercicio de cadena
cinética cerrada para los músculos cuadriceps es efectuar un
movimiento de encuclillado con los pies en el suelo. Los
ejercicios de cadenas cinética cerradas se emplean comummente en
el escenario clínico/rehabilitativo.
Entrenamiento de Estimulación Eléctrica (Modalidad Pasiva)
Esta técnica contempla el principio de que un músculo
esquelético puede ser estimulado si se le transmite una
corriente eléctrica a lo largo de su nervio motor. Este estímulo
induce una contracción isométrica. El entrenamiento de
estimulación eléctrica ha sido efectivo muy particularmente en
el aspecto rehabilitativo del atleta/deportista. Se ha
encontrado que ayuda a reducir la magnitud en la pérdida de la
fortaleza y tamaño muscular durante la fase de inmobilización.
Además, ayuda a restaurar la fortaleza y tamaño del músculo
afectado durante la etapa de rehabilitación (DiNubile, 1985).
Más aún, esta técnica se ha utilizado exitosamente en diversos
escenarios experimentales. Con respecto a esto último, se ha
evidenciado un aumento en la fortaleza muscular en sujetos
saludables (incluyendo atletas) (Willmore & Costill, 1994, p.
84). Sin embargo, estos incrementos en la fortaleza muscular
no representan magnitudes significativas al compararse con
el entrenamiento convencional. Al presente, muchos atletas
emplean la estimulación eléctrica como un método suplementario
para su programa de entrenamiento con resistencias, a pesar de
la falta de evidencia científica en cuanto a incrementos
considerables en la fortaleza/potencia muscular, o mejoría en la
ejecutoria deportiva (Brooks, Fahey, & White, 1996, p. 386;
Willmore & Costill, 1994, p. 84).
Facilitación Neuromuscular Proprioceptiva
Esto es un ejercicio manual que involucra una combinación de
estiramiento de los músculos esqueléticos con cargas isotónicas
e isométricas. Comunente se utiliza para el tratamiento y
prevención de lesiones deportivas. Se ha encontrado que esta
técnica puede mejorar la fortaleza muscular (Brooks, Fahey, &
White, 1996, p. 388; Voss, Ionta, & Myers, 1985, pp. xvii, 1).
ENTRENAMIENTO CON RESISTENCIAS PROGRESIVO
Por lo general, el levantamiento de pesas representa el método
más comunmente utilizado para entrenar con resistencias. El
entrenamiento con resistencias que se planifica para emplear el
levantamiento de pesas provee una estímulo apropiado para el
desarrollo de grupos musculares específicos, los cuales se
someten a sobrecargas (resistencias fijas) mediante el uso de
pesas libres (e.g., barras de pesas, y mancuernas) o platos de
pesas colocadas en un sistema de poleas o volantas ("cam"). En
aquellos programas de entrenamiento que emplean ejercicios
con resistencias progresivos la carga o resistencia se
adapta a la fortaleza muscular que posee el participante.
Antes de continuar con la discusión de esta sección, es
imperante mencionar la importancia vital de poseer una mente
crítica ante la diversidad de trabajos investigativos
disponibles en esta área de entrenamiento. Exiten un sin número
de fallas en el diseño y metodología empleada es estos estudios
(Brooks, Fahey, & White, 1996, p. 385). Algunos de estos
problemas incluyen: 1) uso de sujetos no entrenados, 2) períodos
de entrenamiento muy cortos, 3) extrapolación de investigaciones
con animales a humanos, 4) extrapolación de sujetos no entrenado
a los atletas, 5) dificultad en distinguir los efectos del
aprendizaje motor sobre las ganancias en la fortaleza muscular,
5) re-evaluación de la fortaleza muscular de los sujetos antes
de que alcancen su nivel máximo, debido a periódos de
recuperación muy cortos, 6) uso de observaciones y conclusiones
empíricas, y 7) la influencia del comercialismo descontrolado de
los equipos/máquinas de ejercicio, las cuales exajeran sobre los
beneficios que generan.
Programa de Entrenamiento con Resistencias Progresivo
("Progresive Resistance Exercise" ó PRE, siglas en Inglés)
El mejor ejemplo del principio de sobrecarga se
manifiesta en aquellos programas de entrenamiento con
resistencias de naturaleza progresiva. Además, este tipo de
entrenamiento representa los fundamentos para el diseño de la
diversa gama de métodos de entrenamiento con resistencias que
existe hoy en día.
Origen del Programa de Entrenamiento con Resistencias Progresivo
Las raíces de los programas de entrenamiento con resistencias
progresivo tuvo lugar después de la Segunda Guerra Mundial.
Inicialmente, el enfoque de estos programas era puramente de
naturaleza terapeútica/rehabilitativo. Con este fin, un grupo de
investigadores científicos diseñaron un método de entrenamiento
con pesas dirigido hacia el mejoramiento de la fortaleza
muscular para aquellos grupos musculares de las extremidades que
fueron previamente lesionados (McArdle, Katch, & Katch, 1996, p.
427). Originalmente, el programa empleaba tres (3) series de
ejercicios, cada uno realizando 10 repeticiones consecutivas
(sin intérvalos de reposo) (véase Tabla 22). La primera serie se
efectuaba a un cincuenta por ciento (la mitad) de lo que
representa la fortaleza máxima a 10 repeticiones (10-RM); la
segunda serie se cuantificaba a setenta y cinco por ciento (tres
cuartos) del 10-RM; la tercera y última serie debía de utilizar
el peso máximo del 10-RM. Conforme se evidenciaba un aumento en
los niveles de fortaleza muscular en estos pacientes,
progresivamente se incrementaba el 10-RM, de manera que
continuaran las ganancias de fortaleza muscular en las
extremidades entrenadas.
Tabla 24
Programa de Entrenamiento con Resistencias de Naturaleza
Progresivo
Concebido Originalmente
|
SERIES
|
PORCIENTO DE LA REPETICION MAXIMA (RM)
|
INTENSIDAD (RM)
|
|
1
|
50 % (1/2)
|
10 RM
|
|
2
|
75 % (3/4)
|
10 RM
|
|
3
|
100 % (1)
|
10 RM
|
Variaciones del programa de entrenamiento con resistencias
progresivo.
Diversas investigaciones científicas han estudiado las variables
agudas (series, repeticiones, frecuencia, intensidad relativa)
que componen los ejercicios con resistencias progresivos con el
fín de obtener la dosis/combinación óptima para el desarrollo de
la fortaleza muscular. Los hallazgos de estos estudios se
resumen a continuación (McArdle, Katch, & Katch, 1996, pp.
427-428):
1) Aquellas combinaciones numéricas para las repeticiones
máximas (RM) que suministran
las apropiadas sobrecargas musculares para aumentos óptimos en
la fortaleza muscular,
fluctúan entre 3-RM y 12-RM. Las repeticiones deben de
realizarse en series múltiples (tres
o más).
2) En los programas de entrenamiento de ejercicios con
resistencias progresivos que posean
una estructura de entrenamiento semanal de 1-RM con una sola
serie, se observan aumentos
significantes con respecto a la fortaleza muscular despues de la
primera semana de
entrenamiento y continúan aumentando la fortaleza del músculo
esquelético cada
subsiguiente semana hasta un máximo de 6 semanas.
3) Se han hallado aumentos notables en la fortaleza muscular
durante sesiones de
entrenamiento que tan solo efectúen una (1) serie de ejercicios
a una intensidad de 10-RM.
Por lo tanto, no existe una combinación ideal de series e
intensidad para aquellos programas
de entrenamientos con resistencias buscando mejorar su fortaleza
de los músculos
esqueléticos.
4) El dilema continúa para decidir cual es la combinación óptima
para el número necesario de
series que provea las mejores adaptaciones en la fortaleza
muscular. En cuanto a este punto,
se ha encontrado que es menos efectivo llevar a cabo una (1)
serie de ejercicios al
comparase con aquellos ejercicios que combinan dos (2) ó tres
(3) series; más aún, la
tendencia en la literatura cientifica sugiere que realizar tres
(3) series es más efectivo que
efectuar dos (2).
5) Empleando sistemas de entrenamiento/ejercicios con
resistencias progresivos, no se conoce
con exactitud cual es la frecuencia (número de días por semana)
de entrenamiento óptima.
Para principiantes, se han hallado aumentos notables en la
fortaleza muscular con tan solo
entrenar un (1) día por semana.
6) Siguiendo la discusión de la frecuencia del entrenamiento,
cuando el entrenamiento incluye
una variedad de ejercicios (diferentes grupos musculares), es
posible que sea más efectivo
entrenar 2 ó 3 veces por semana en comparación con sesiones de
entrenamiento realizadas
4 ó 5 veces semanalmente. Por otro lado, el entrenamiento diario
de un mismo grupo
muscular resulta en un inadecuado tiempo de recuperación entre
sesiones.
Consecuentemente, se demoran las deseables adaptaciones
neuromusculares y el desarrollo
de la fortaleza muscular.
7) La velocidad empleada para levantar un peso particular afecta
el grado de adaptación en la
fortaleza muscular. Durante el programa de ejercicios con
resistencias progresivo, en
aquellos movimientos que levanten las pesas a un ritmo rápido se
ha obervado mejores
ganancias en la fortaleza muscular al comparase con movimientos
realizados más lentos.
Más aún, no exite un solo tipo de equipo (e.g., pesas libres
[barras de pesas, platos de
pesas, o mancuernas]) o máquina para ejercicicios con
resistencias que sea la mejor en
cuanto al desarrollo de la fortaleza muscular.
SISTEMAS DE ENTRENAMIENTO CON RESISTENCIAS
Existen diversos métodos sistemáticos utilizados para el
desarrollo de la fortaleza, potencia y tolerancia muscular
(vease Tabla 23). Posiblemente se requiera utilizar más de un
sistema para poder alcanzar los objetivos deseados. En otras
palabras, cada persona responde diferente para cada sistema de
entrenamiento con reisistencias seleccionado. Algunos de los
principales sistemas de entrenamiento utilizados actualmente
serán descritos a continuación.
Sistema de Sets Simples y Múltiples
Con el fin de lograr un efectivo desarrollo de la fortaleza
muscular, se han diseñado programas de resistencias que incluyen
sesiones de entrenamiento de una sola serie (sistema de serie
sencillo/simple) y de varias series (sistema de series
múltiples). Los programas que incluyen una serie consisten de
ejercicios que llevan a cabo entre 8 a 12 repeticiones. Para un
desarrollo óptimo en la fortaleza muscular utilizando el
programa de series múltiples, se sugiere que se empleen de 5 a 6
repeticiones para un mínimo de tres series.
Tabla 25
Principales Sistemas de Entrenamiento con Resistencias
|
METODO DE ENTRENAMIENTO
|
DESCRIPCIÓN
|
|
Sistemas de Series Sencillos
|
1 serie de 8 a 12 repeticiones
|
|
Sistemas de Series Múltiples
|
Cualquier resistencia y combinaciones de repeticiones y
series (recomendado 5-6 repeticiones; 3 series)
|
|
Sistema Piramidal
|
Series sucesivos que progresan con resistencias de
liviano a pesado, mientras simultáneamente se reducen el
número de repeticiones
|
|
Sistema de Super Serie
|
DOS TIPOS:
Se alterna el uso de grupos musculares
antagonistas mediante el uso de varias series
de 2 ejercicios para la misma región corporal
Una serie de diversos ejercicios para un
mismo grupo muscular
|
|
Sistema de Rutina Dividida
|
Diferentes partes del cuerpo entrenados cada día
|
|
Sistema de Programa Dividido
|
Diferentes ejercicios para la misma parte del cuerpo en
días sucesivos
|
|
Pliométrica
|
Movimientos explosivos/multi-saltos de secuencia
eccéntrica-concéntrica
|
NOTA:
Adaptado de: "Strength considerations for exercise
prescription," por R. J. Moffat, & N. Cucuzzo, 1993, En:
Resource Manual for Exercise Testing and Prescription
(2da ed., pp. 337-343).
Philadelphia: Lea & Febiger. Derechos reservados 1993 por
American College of Sports Medicine.
Sistema Piramidal (de Liviano a Pesado)
En este sistema de entrenamiento para el desarrollo muscular
utilizando resistencias el ejercitante efectúa varias series que
van progresado desde el más liviano hasta el más pesado mientras
se van bajando la cantidad de repeticiones para cada serie que
le sigue. Un ejemplo de este sistema es el "Westcott Pyramid
Program". Este programa consiste de tres series. la primera
serie incluye diez repeticiones a una intensidad de 55% del peso
de la carga/resistencia que representa el 1-RM. la segunda serie
a cinco repeticiones a una intensidad de 75% del peso de la
carga/resistencia que representa el 1-RM. En la tercera y última
serie se realiza una repetición a 95% del 1-RM.
Entrenamiento con Resistencias en Circuito
Este tipo de sistema se utiliza no solo para desarrollar la
fortaleza, potencia y/o tolerancia muscular, sino también la
capacidad cardiorespiratoria (aeróbica). Como resultado, este
programa también mejora la composición corporal, el cual es un
componente importante de la aptitud física relacionado con la
salud. Más aún, los programas de entrenamiento con resistencias
en circuito se emplean muy frecuentemente en la rehabilitación
cardíaca con el fin de mejorar la fortaleza muscular y
tolerancia cardiorespiratoria de sus participantes (Kelemen, &
Stewart, 1985). Se ha encontrado que estos programas son seguros
y efectivos en esta población especial. Además, la inclusión del
entrenamiento con resistencias en circuito mantiene motivado y
evita la incidencia de abandono en dichos programas de
rehabilitación cardíaca (Kelemen, & Stewart, 1985). En general,
el diseño del programa de entrenamiento en circuito especifica
que el participante pueda efectuar tantas repeticiones como
pueda a una intensidad que flutúe entre 40 a 60% del 1-RM
durante 30 segundos, con períodos de reposo entre las estaciones
de 15 a 30 segundos. El programa puede poseer de 6 a 15
estaciones por circuito. El circuito puede repetirse dos o tres
veces por sesión de entrenamiento.
Sistema de Super-Serie
Existen dos tipos de sistemas de super-serie. Uno de éstos
consiste en alternar el uso de los músculos antagonistas
mediante el diversas series que incluyan dos ejercicios para la
misma parte del cuerpo. Por ejemplo, llevar a cabo flexiones del
codo ("arm curls") inmediatamente después de haber realizado
extensiones del tríceps, o efectuar extensiones de las piernas
inmediátamente despues de haber hecho flexiones de la rodilla
("leg curls"), durante tres series. El otro tipo de super-serie
consiste en utilizar una serie de diversos ejercicios para el
mismo grupo muscular. Por ejemplo, ejercicios de la barra, los
cuales la halan sentado y doblado (de pie con flexión del
tronco) ("seated" y "bent-over rowing") con los ejercicios que
halan la barra hacia abajo desde la posición arrodillada
("lateral pull-downs"). Estos dos tipos de sistema emplean de 8
a 12 repeticiones por serie, con poco o ningun períodos de
reposo entre las series.
Sistema de Rutina Dividida
Este sistema entrena diversas partes del cuerpo en días
alternados, de manera que se pueda inducir hipertrofia en todos
los músculos esqueléticos de una región específica del cuerpo.
El objetivo es realizar una serie de ejercicios dirigidos a
desarrollar una parte anatómica particular del cuerpo. Por
ejemplo, se puede dedicar los lunes, miercoles y viernes a
entrenar los músculos del pecho, hombros y espalda, los viernes
a ejercitar las extremidades (brazos y piernas), y los jueves
los músculos abdominales. La intensidad (resistencia) del
entrenamiento utilizada en este sistema se mantiene a un nivel
alto a través de los seis días de entrenamiento efectuados por
semana, lo cual permite un mayor desarrollo de fortaleza
muscular.
Pliometría (Ciclos de Estiramiento-Acortamiento, o Entrenamiento
Multisaltos)
La pliometría fue creada para formar parte de un entrenamiento
suplementario al programa de entrenamiento con resistencias, con
fines en desarrollar potencia explosiva (en el tiempo más corto
posible), factor determinante para una exitosa ejecutoria
deportiva en gran parte de los eventos competitivos de
naturaleza aneróbica/explosiva (e.g., baloncesto, volibol, los
saltadores en atletismo, la carrera con vallas en pista y campo,
clavadistas, nadadores, gimnástas, levantadores de pesas,
jugadores de béisbol, entre otros) (Allerheiligen, 1994; Cho,
1984, p. 70; Radcliffe & Farentinos, 1985, pp. 1-5).
Los ejercicios pliométricos ayudan al atleta saltar mejor,
cambiar de dirección o acelerar con mayor rapidez (reacciones
rápidas), y a mejorar la velocidad en general (Allerheiligen,
1994; Chu, 1993, pp. 7-8; McCollum, 1994). Las prácticas
pliométricas consisten comunmente de saltos explosivos,
incluyendo caídas de altura ("drop jumps"), saltos verticales,
correr o saltos repetitivos en sitio, multisaltos con una o
ambas piernas utilizando pesas/resistencias en los tobillos y
una serie de obstáculos/bancos, brincos y saltos múltiples,
botes, oscilaciones/balanceos del tronco con movimientos de los
brazos a nivel del hombro (utilizado pesas en las manos),
rotaciones izquierda/derecha del tronco que involucran también
los hombros y manos, o lanzamientos con balones medicinales (Allerheiligen,
1994; Cho, 1984, pp. 19-37; Radcliffe & Farentinos, 1985, pp.
15-27). Un
programa de entrenamiento pliométrico requiere el uso de un
equipo básico, a saber: conos, calas/escalones, obstáculos y
barreras, escaleras, y balones medicinales (Cho, 1993, p. 37).
Se ha propuesto que la práctica repetida de tales ejercicios
proveerá adaptaciones a nivel neurológico y muscular de los
músculos específicos, de manera que mejore la potencia durante
la ejecutoria deportiva (Cho, 1984; McCollum, 1994; Radcliffe &
Farentinos, 1985, p.4).
Los movimientos realizados mediante los ejercicios pliométricos
estan diseñados para tomar ventaja de dos mecanismos
fisiológicos que se llevan a cabo durante estos movimientos.
En primera instancia, encontramos que estas actividades
explosivas se realizan a través del reflejo de estiramiento
(reflejo del huso muscular o reflejo miotático)
(Chu, 1993, p. 14; McCollum, 1994; Radcliffe & Farentinos, 1985,
pp. 7-9). Los husos musculares son receptores sensoriales
localizados dentro de las fibras musculares intrafusales, las
cuales corren paralelas con las fibras musculares extrafusales
(Åstrand, & Rodahl, 1986, pp. 76-77; Prochazka, 1996, pp.
93-94). Los husos musculares son sensitivos a la frecuencia y
magnitud de estiramiento muscular. La teoría científica detrás
del entrenamiento pliométrico consiste en que durante dichos
movimientos se carga al músculo esquelético al colocarlo
inicialmente en un estado de estiramiento (fase eccéntrica)
justamente ante de la fase de contración (concéntrica). Este
fenómeno en el cual rápidamente se alarga el musculo esquelético
durante la fase eccéntrica (carga musculoesquelética) activa el
reflejo del huso muscular (se estimula una neurona sensorial en
el huso), el cual envía impulsos aferentes hacia el sistema
nervioso central (inerva a una neurona motora en la médula
espinal), el cual en cambio devuelve un impulso eferente
(mediante la neurona motora o fibra extrafusal que sale del
cordón espinal) hacia los músculos esqueléticos, provocando una
mayor fuerza explosiva de contración durante la siguiente fase
concéntrica (Allerheiligen, 1994; Brooks, Fahey, & White, 1996,
pp. 350-353; Chu, 1993, pp. 12-15; McColum, 1994; Prochazka,
1996; Radcliffe & Farentinos, 1985, p. 8). Entre mayor sea la
rapidez del estiramiento mayor será la tensión concéntrica
generada por el músculo esquelético (Åstrand, & Rodahl, 1986,
pp. 77-78; Prochazka, 1996)
El segundo factor que influye en las adaptaciones que se
adquieren durante el entrenamiento pliométrico o ciclo de
estiramiento-acortamiento proviene de la propiedad de
extensibilidad/elasticidad que se observa en los componentes
seriados elásticos inherentes en los músculos esqueléticos,
incluyendo los miofilamentos de actina y actina (constituyentes
de los puentes cruzados en las fibras musculares), y los
tendones. Este fénómeno se conoce como energía elástica
almacenada. La energía elástica almacenada se puede
definir como aquella energía potencial cinética y/o
gravitacional almacenada en los elementos seriados elásticos de
aquellos músculos esqueléticos que se han estirado (contracción
eccéntrica), la cual puede ser re-usada durante el acortamiento
(fase concéntrica) subsiguiente del músculo esquelético
(Cavagna, 1977). Esta energía potencial almacenada se deriva del
trabajo mecánico absorbido que ocurre durante la tracción
gravitacional cuando el músculo esquelético activado se estira
(fase eccéntrica) por una fuerza externa. La enregía almacenada
resultante podrá ser utilizada durante el subsiguiente
acortamiento (fase concéntrica) del músculo esquelético (Bosco,
1994, p. 14; Bosco, Ito, Komi, Luhtanen, Rahkila, Rusko &
Viitasalo, 1982; Bosco, Tihayi, Komi, Fekete & Apor, 1982; Thys,
Faraggiana & Margaria, 1972; Cavagna, 1977; Cavagna, Dusman &
Margaria, 1968). Durante los ejercicios pliométricos, las
contracciones musculares eccéntricas son seguidas rápidamente
por contracciones concéntricas. Esto asegura que la energía
elástica potencial desarrollada mediante el estiramiento rápido
sea re-utilizada efectivamente durante la fase positiva
(concéntrica) del ejercicio. Este fenómeno mejora la ejecutoria
deportiva, i.e., resulta en una mejor eficiencia mecánica y
potencia derivada de la contracción de los músculos esqueléticos
(Åstrand, & Rodahl, 1986, p. 49). Por ejemplo, el correr y
brincar representan movimientos que se benefician de esta
energía potencial re-usada eficientemente durante cada fase de
acortamiento (Anderson & Pandy, 1993; Bosco, Tihayi, Komi,
Fekete & Apor, 1982; Komi, 1984; Komi, 1992).
No obstante, la literatura científica no evidencia la
superioridad de los ejercicios pliométricos sobre otros métodos
de entrenamiento con resistencias (Bobbert, 1990). Además, no se
han estudiado las posibles consecuencias ortopédicas de tales
ejercicios (Boocock, Garbutt, Linge, Reilly, & Troup, 1990). Las
actividades pliométricas (particularmente la caída de altura)
pueden generar una carga externa excesiva sobre el sistema
esquelético (Allerheiligen, 1994).
LA IMPORTANCIA/BENEFICIO DE LOS PROGRAMAS DE RESISTENCIAS
Las investigaciones científicas tradicionales, sin duda alguna,
han comprobado la efectividad de los programas de resistencia en
desarrollar la fortaleza, tolerancia, y potencia muscular en la
población masculina joven, saludable, y atlética. Por otro lado,
estudios relativamentes más recientes también han evidenciado
los beneficios de estos programas para el grupo femenino, en los
niños, y envejecientes.
Programas de Entrenamiento con Resistencias para Mujeres
Tanto las mujeres como los varones poseen la misma capacidad
para desarrollar la fortaleza muscular (Häkkinen, 1992; Holoway,
& Baechel, 1990). No obstante, debido a factores fisiológicos
particulares, las mujeres no podrán alcanzar niveles tan altos
como aquellos adqueridos por la población masculina. Los varones
poseen una mayor cantidad de homonas androgénicas (e.g.,
testosterona) de naturaleza anabólica, las cuales inducen una
mayor magnitud de hipertrofia (tamaño) muscular cuando se
compara con los cambios en el tamaño muscular observados en las
mujeres. El programa de fortalecimiento muscular en la mujeres
posee otros beneficios particulares, a nivel óseo, de
composición corporal, y de auto-concepto (Holoway, & Baechel,
1990). Por ejemplo, se ha encontrado que en mujeres
posmenopaúsicas estos programas ayudan a mantener e incrementar
la masa ósea, de manera que se puede prevenir la osteoporosis (Holoway,
& Baechel, 1990). Más aún, aquellas mujeres sometidas a
programas de entrenamiento con resistencias para el desarrollo
muscular poseen menos cantidad de grasa corporal, en comparación
con las mujeres sedentarias. Esto implica que se habra de
transportar menos peso muerto en movimientos tales como saltar y
correr (Holoway, & Baechel, 1990). Finalmente, se ha encontrado
que los programas de pesas para mujeres pueden mejorar el
auto-concepto y auto-estima (Holoway, & Baechel, 1990). No hay
razón, entonces, para que las mujeres entrenen de forma
diferente a los hombres. En síntesis, al igual que en los
varones, es posible diseñar programas de entrenamiento con
resistencias para la población femenina que sean efectivos en
desarrollar la fortaleza, tolerancia y potencia muscular (Wilmore
& Costill, 1994, p. 85).
Programas de Entrenamiento con Resistencias para Niños y
Adolescentes
Los programas de entrenamiento con resistencias estructurados
con la apropiada duración, intensidad y volumen, son efectivos
para promover aumentos en la fortaleza muscular para la
población de niños prepúberes. La evidencia científica actual
nos indica que los niños/niñas prepúberes y adolescentes pueden
involucrarse en los programas con resistencias (que emplean
acciones músculares concéntricas con altas repeticiones y una
resistencia relativamente baja) sin sufrir lesiones físicas
peligrosas (sin efectos adversos en el hueso, músculo
esquelético o tejido conectivo), siempre y cuando se tomen las
apropiadas medidas de segurida (Birrer, & Levine, 1987; Blimkie,
1992; Blimkie, 1993; Bar-Or, 1989; Fleck & Kraemer, 1997, p.
200; McArdle, Katch, & Katch, 1996, p. 427; Sale, 1989; Wilmore
& Costill, 1994, p. 85; Weltman, 1989).
Estos cambios son el resultado particularmente de adaptaciones
neurológicas (Fleck & Kraemer, 1997, p. 202; Ozmun, Mikesky &
Surburg, 1994; Sale, 1989). El concepto de adaptación
neurológica se refiere al incremento en la capacidad para
activar los músculos motores primarios y/o una mejoría en la
coordinación de los músculos esqueléticos sinergístas y
antagonistas (Sale, 1989). Posiblemente esto refleja un aumento
en el reclutamiento de las unidades motoras (Ozmun, Mikesky &
Surburg, 1994; Sale, 1989).
Programa de Entrenamiento con Resistencias para Envejecientes
Durante el proceso biológico normal de envejecimiento, se pierde
una cantidad significativa de masa corporal activa (i.e., magra
o libre de grasa) (Buskirk, 1985; White, 1995). Este fenómeno es
el resultado principalmente de la condición de sarcopaenia
(pérdida de masa muscular que acompaña el envejecimiento). La
sarcopaenia ocurre particularmente a raíz de una
disminución en la actividad física/ejercicios que manifiestan
las personas cuando entran en edad avanzada. Los individuos
sedentarios (i.e., que no realizan actividades físicas y/o
ejercicios) no activan regularmente los músculos esqueléticos,
lo cual induce a una notable atrofia y pérdida de la fortaleza
muscular (Buskirk, 1985; White, 1995).
La magnitud de la pérdida de masa muscular que resulta del
proceso de envejecimiento puede prevenirse mediante la
implementación de un programa de entrenamiento con resistencias
en esta población. De hecho, estos programas de entrenamiento
producen aumentos en masa y fortaleza muscular en los
envejecientes (White, 1995). El mejoramiento de la fortaleza
muscular en las personas de edad avanzada mejoran la salud y
calidad de vida en estas personas. Por ejemplo, la incidencia de
caídas y fracturas óseas, particularmente en la región de la
cadera, se reduce dramáticamente como resultado de este aumento
en la fortaleza muscular. Consecuentemente, el envejeciente
poseerá una vida más productiva, menos dependiente y
posiblemente una mayor expectativa de vida (Wilmore & Costill,
1994, p. 85).
Programa de Entrenamiento con Resistencias para Atletas
La meta principal de un programa de entrenamiento para los
atletas competitivos es mejorar su ejecutoria o rendimiento en
el deporte específico en que participa. Esto quiere decir que
las adaptaciones que manifiestan los músculos esqueléticos
(aumento en la fortaleza, tolerancia y potencia muscular) que
resulta de un programa de entrenamiento con resistencias deben
traducirse en algún beneficio notable en la ejecutoria
deportiva. Sabemos que cada deporte posee ciertas necesidades
particulares en cuanto a la fortaleza muscular. El entrenamiento
con resistencias debe orientarse hacia estos requisitos
específicos, de manera que el atleta sea exitoso (o mejore) en
su participación deportiva. Esto implica que se debe poseer
alguna medida evaluativa para estos atletas puedan cuantificar
el grado de ejecutoria deportiva, de suerte que se evalúe la
efectividad de los programas de entreamiento con resistencias
para la población atlética (Wilmore & Costill, 1994, pp. 85-85).
COMPARACIÓN DE LOS DIFERENTES PROGRAMAS DE
ENTRENAMIENTO CON RESISTENCIAS
La realidad es que no existe un método único/ideal que
desarrolle a niveles óptimos la fortaleza muscular. Los estudios
científicos indican que se desarrolla efectivamente la fortaleza
muscular siempre y cuando el ejercitante sobrecargue los
músculos utilizados durante el programa con resistencias. Fleck
& Kraemer (1997, pp. 28, 33) sugieren que el entrenamiento
isocinético aumenta tanto la fortaleza isocinética como la
isotónica y resulta en menos molestia muscular. Según estos
autores, el entrenamiento isotónico es superior al entrenamiento
isométrica en cuanto respecta al desarrollo de la fortaleza y
tolerancia muscular.
RECOMENDACIONES PRÁCTICAS AL IMPLEMENTAR UN
PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO CON RESISTENCIAS
El éxito de un programa de entrenamiento con resistencias
dirigido a mejorar la fortaleza, tolerancia y/o potencia
muscular dependerá de la aplicación de las siguientes
sugerencias basadas en datos científicos de la literatura
(McArdle, Katch, & Katch, 1996, pp. 429-430)
1) Todo principiante debe de evitar el uso de pesos máximos. La
realidad es que el
levantamiento de resistencias excesivas no proveen estimulos
apropiados para el desarrollo
de la fortaleza muscular en los comienzos del programa. Además,
estas prácticas aumentan
las probabilidades de lesiones musculoesqueléticas y
articulares.
2) Para un adecuado desarrollo de la fortaleza muscular, basta
con entrenar a intensidades que
flutúen entre 60-80% de la capacidad máxima muscular para
generar fuerza (RM).
Usualmente, a dichas intensidades se prodrá completar diez (10)
repeticiones para un
ejercicio dado.
3) Durante los inicios de un programa de entrenamiento con
resistencias, se sugiere emplear
cargas livianas con un alto número de repeticiones. Por ejemplo,
12 a 15 repeticiones
representa un número apropiado para ser empleado por
principiantes. Si el individuo es
capaz de levantar más de 15 repeticiones, se deberá aumentar la
resistencia. Por otro lado,
se recomienda reducir el peso si el novicio no puede alcanzar
las 12 repeticiones.
4) Una vez ocurran las adaptaciones musculares y neurológicas
(aproximadamente entre una a
dos semanas) es posible disminuir el número de repeticiones de
seis (6) a ocho (8). Se
recomienda añadir más resistencia cada vez que se alcance la
meta de repeticiones
máximas.
5) Por lo regular, se debe entrenar primero los grupos
musculares grandes y luego aquellos
grupos pequeños. El propósito de esta secuencia es evitar la
fatiga prematura de la
musculatura pequeña, de suerte que sea posible activar los
grupos musculares grandes
cuando así se necesiten durante el programa de entrenamiento con
resistencias.
6) Se recomienda el uso de una correa para el levantamiento de
pesas en los programas de
entrenamiento con resistencias que requieran levantar pesos muy
cerca de la capacidad
máxima del músculo para generar fuerza. Se ha encontrado que el
uso de estas correas
durante levantamientos pesados (e.g., encuclillas ["squats"],
levantamiento de peso muerto
["deadlifts"], maniobras de enviónes ["clean-and-jerk"])
disminuyen notablemente las
presiones intra-abdominales al compararse con aquellos
levantadores de pesas que no la
utilizan (Harmon, 1989). El uso de una correa podra reducir el
riesgo potencial que
producen las fuerzas de compresión sobre los discos
intervertebrales durante
levantamientos utilizando altas resistencias, tales como
aquellos empleados durante eventos
de Levantamiento Olímpico. Por otro lado, si el peso no es muy
elevado, se recomienda
llevar a cabo algun tipo de ejercicio con resistencias sin el
uso de esta correa, de manera
que se puedan fortalezcer los músculos abdominales profundos y
se desarrolle el patrón
normal para el reclutamiento de los músculos esqueléticos
requeridos para la generación de
elevadas presiones intra-abdominales.
7) Aquellos atletas que requieren alcanzar niveles óptimos de
fortaleza y potencia muscular
para una ejecutoria efectiva durante su fase competitiva (e.g.,
levantadores de pesos
Olímpicos) deben de evitar un entrenamiento paralelo de
ejercicios aeróbicos. Estudios
científicos han revelado que cuando estos tipos de entrenamiento
se implementan, el
desarrollo óptimo de la fortaleza y potencia muscular se ve
obstaculizada (Chromiak &
Mulvaney, 1990; Dudley & Fleck, 1987; Hortobágyi, Katch, &
Lachance, 1991; Sale,
MacDougall, Jacobs, & Garner, 1990). ¿Porque ocurre esto?. Se ha
hipotetizado que
posiblemente este fenómeno sea el resultado de las demandas
metabólicas y proteínicas
que requieren los ejercicios de tolerancia cardiorespiratoria (e.g.,
carreras pedestres de
larga distancia). Posiblemente, estas alteraciones bioquímicas
pueden imponer un umbral
para ganancias adicionales de fortaleza/potencia muscular. Se
han postulado otras posibles
causas para este fenómeno (Chromiak & Mulvaney, 1990; Dudley &
Fleck, 1987), a
saber: 1) sobre-entrenamiento, como consecuencia de esta
combinación de ejercicios (alto
volumen de entrenamiento); 2) dificultades/obstaculos en la
organización neuromuscular
requrido para un patrón de reclutamiento eficiente de las
unidades motoras (e.g.,
tipos/características de las fibras musculares: I, IIa, IIb)
requerido para generar
contracciones musculares potentes desde el sistema nervioso
periférico o sistema nervioso
central, incluyendo una posible transformación de fibras
musculares de contracción rápidas
a fibras de contracción lentas, lo cual compromete el desarrollo
apropiada de la fortaleza
muscular; 3) alteraciones en las concentraciones hormonales (e.g.,
testosterona, cortizona,
tiroxina) y diferencias en la activación o represión de los
diversos procesos
anabólicos-catabólicos en la musculatura esquelética; 4)
alteraciones en las proteínas
isoenzimas (e.g., los cambios de la miosina isoenzima de una
isoforme rápida a una lenta
puede impedir la produccción de un alto nivel de potencia). No
obstante, aquellas
personas que entrenan con el fin de mejorar/desarrollar los
componentes de la aptitud física
relacionados con la salud, deben continuar con este de tipo
entrenamiento combinado.
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